<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282</id><updated>2011-04-21T21:53:24.829+02:00</updated><category term='Las Tres Damas'/><category term='Sobre El Señor de los Anillos'/><category term='Premio Symbelmine'/><category term='Dibujos'/><category term='Indril la voz de las estrellas'/><category term='Un fragmento de Tierra Media'/><category term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>La Casa de Rohan</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-8840401427274060881</id><published>2009-05-29T15:59:00.002+02:00</published><updated>2009-05-29T16:06:02.907+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Merry, Pippin y las pipas para fumar, 6.1</title><content type='html'>Dichas estas palabras, algo se abrió camino en la mente de Peregrin Tuk, se quedó silencioso y muy quieto. Aragorn y Arwen no habían asistido a aquella comida informal, el rey debía atender numerosos compromisos de estado y no pudo recibir a sus amigos Merry y Pippin, sin embargo, la mágica y tranquila Arwen Undomiel, pasó parte de la mañana con ellos, disculpó la ausencia de su esposo y les entregó dos regalos que entusiasmaron a los hobbits: dos pipas bien talladas en una madera excelente que se apresuraron a estrenar en aquella sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pippin muy sonriente se dirigió hacia su amigo, susurrándole algo al oído, Merry se entusiasmó poniéndose en pie y tambaleándose un poco, exclamó:&lt;br /&gt;-¡Si, excelente!, ejem…, bueno amigos – dijo dirigiéndose a Gimli, Boromir y Frodo – Éolywyn y Valentina…, si nos disculpáis… - y salió corriendo tras los pasos de Pippin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina frunció el ceño sin comprender por qué salían aquellos dos corriendo:&lt;br /&gt;-Pero, ¿a dónde van ahora?&lt;br /&gt;Gimli terminaba con el cordero y tomaba largos tragos de vino, sonreía y parecía disfrutar de todo aquello.&lt;br /&gt;Frodo, que también fumaba en pipa, se la quitó de la boca y dirigiéndose a su esposa le dijo:&lt;br /&gt;-Pues…, a dar las gracias por las pipas para fumar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Merry y Pippin llegaron raudos a la entrada de la Sala de la Torre, donde se encontraba el trono real y el rey concedía audiencia. Pippin conocía bien el lugar, ya había estado allí en otras ocasiones y tras hablar con un criado en cuya librea había más de un distintivo, los dos hobbits fueron anunciados en aquella impresionante y magnífica sala:&lt;br /&gt;-¡El Mensajero del Rey, el Caballero Peregrin Tuk y el escanciados del Rey de Rohan, Meriadoc Brandigamo! – la voz del hombre sonó clara y firme y todos los presentes, que no eran muchos, se giraron hacia las puertas abiertas para contemplar a los dos hobbits sonrientes con sus pipas en la mano y sus enormes pies desnudos, se dirigieron muy orgullosos hacia en trono real, los que se encontraban próximo a él se apartaron dejando el camino libre a los hobbits y realizaron una ligera inclinación al paso de Merry y Pippin que devolvían el saludo con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí sentado sonriendo divertido se encontraba Aragorn, la visión de los dos compañeros le alegró en aquel momento:&lt;br /&gt;-¡Meriadoc, Peregrin!, me alegro de volver a veros.&lt;br /&gt;-¡Bien Trancos…! – exclamó Pippin, pero su amigo Merry le dio un codazo que hizo retroceder al confundido hobbit.&lt;br /&gt;-Rey Elessar… - dijo rápidamente Merry – te saludamos…&lt;br /&gt;-¿Por qué me has hecho eso? – preguntó Pippin sin comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn reía divertido, a él, verdaderamente, no le importaba que lo llamaran por su antiguo apodo, pero esa manera que los hobbits tenían de hablar, tan sincera y honesta podía ser mal interpretado por otros.&lt;br /&gt;-Espero que todo sea de vuestra comodidad aquí.&lt;br /&gt;-Todo es estupendo – se apresuró Merry a decir sin dar tiempo a hablar a Pippin que volvió a mirar a su amigo con el ceño fruncido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sala los hombres que conversaban con el Rey Elessar esperaban prudentes, pero era evidente que sus asuntos no podían esperar para otro día.&lt;br /&gt;Merry siguió hablando:&lt;br /&gt;-Queríamos saludarte y darte las gracias por estas estupendas pipas – dijo alzando la suya muy satisfecho.&lt;br /&gt;-Podías acompañarnos, Aragorn – dijo Pippin acercándose un paso  - hemos traído una excelente hierba del “viejo Toby”, la mejor de la Cuaderna del Sur – dijo guiñando un ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn miró a Pippin que seguía sonriendo, a veces echaba de menos aquella vida que llevaba como montaraz, de buena gana lo habría dejado todo para encender su pipa en un rincón cómodamente sentado y mantener una larga charla junto a sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, si ese hubiera sido su destino ahora nada sería como es:&lt;br /&gt;-Asuntos importantes me retienen ahora, pero amigos, os prometo que nos fumaremos era buena hierba y me contareis todas vuestras hazañas.&lt;br /&gt;-Si Aragorn – dijo Merry – te esperaremos.&lt;br /&gt;-Lo has prometido…, he…, bueno, nos marchamos que los demás se lo estarán comiendo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto los dos hobbits se inclinaron y abandonaron la sala. Ya en el pasillo, de vuelta al salón Pippin intercambiaba pareceres:&lt;br /&gt;-No te parece Merry, que de buena gana Trancos se habría venido con nosotros.&lt;br /&gt;-Por supuesto, pero ahora él es un rey, mejor dicho, él es el Rey y eso es mucha responsabilidad.&lt;br /&gt;-Es extraño, sólo era un montaraz cuando lo conocimos – dijo Pippin en tono pensativo.&lt;br /&gt;-Por cierto – Merry paró en seco y su amigo le miró a los ojos – no vuelvas a llamarlo Trancos.&lt;br /&gt;-Está bien, Aragorn.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron al salón, la puerta estaba entornada y no se oía ningún sonido en el interior, Merry, extrañado empujó con suavidad la puerta y ambos pudieron contemplar que la sala estaba vacía, pero la mesa y la comida seguían allí:&lt;br /&gt;-¡Estupendo! – dijo Pippin – creo que es la hora de la primera merienda…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina y Frodo habían salido a pasear por aquel bonito y tranquilo jardín que la reina Arwen mandó construir en aquel rincón del palacio residencial. En él podía respirarse una paz y una serenidad que calmaban el alma y despejaban la mente de las tribulaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jardín había sido creado a dos niveles con un gran estanque y varios riachuelos, setos cubierto de flores, enredaderas que cubrían columnas y barandillas y rincones estratégicamente ocultos con bancos para reposar, meditar y ocultarse de las miradas.&lt;br /&gt;Lo más hermoso de aquel vergel era un mirador que había sido traído desde Lórien, antes de quedar abandonada Caras Galador, los elfos Galadrim trajeron una de sus más hermosas construcciones, se trataba de un flet adornado ricamente y que ellos adaptaron a la pared de la balconada, desde allí Arwen contemplaba los atardeceres y suspiraba por las cosas perdidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina se sujetaba al brazo de Frodo y éste mordisqueaba la boquilla de su pipa apagada.&lt;br /&gt;-Valentina… ¿tú has estado en cuevas, verdad? – preguntó de pronto Frodo, la hobbit quedo extrañada.&lt;br /&gt;-Si… ¿por qué?&lt;br /&gt;-Bueno, qué te pareció – insistió su marido.&lt;br /&gt;-Fría, húmeda y muy oscura.&lt;br /&gt;-No todas son iguales, sabes – Frodo comenzó a tantear el terreno, la verdad es que le gustaba la idea de la visita a las Cavernas Centelleantes, pero si le decía de sopetón a Valentina que antes de regresar a la Comarca pasarían por el nuevo hogar de Gimli, era muy posible que se negara en redondo a ir a ningún lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo siguió hablando:&lt;br /&gt;-Hay cavernas de una hermosura sobrenatural, la propia Naturaleza las modeló y son dignas de contemplar…&lt;br /&gt;Valentina miró al hobbit boquiabierta, ¿de qué le hablaba su marido?, ¿a qué venía a cuento el tema de las cuevas?&lt;br /&gt;Escucharon el canto dulce y delicado de un pajarillo, el murmullo del agua, el suave sonido de las hojas al ser mecidas por la brisa.&lt;br /&gt;-Déjate de cuevas – dijo Valentina – y busquemos un rinconcito de estos…- y tirando de Frodo ambos se perdieron detrás de unos altos y espesos setos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-8840401427274060881?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/8840401427274060881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=8840401427274060881' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8840401427274060881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8840401427274060881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/05/las-tres-damas-merry-pippin-y-las-pipas.html' title='Las Tres Damas, Merry, Pippin y las pipas para fumar, 6.1'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-2734152803860426725</id><published>2009-04-26T12:53:00.001+02:00</published><updated>2009-04-26T12:57:58.348+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas. Merry, Pippin y las pipas para fumar, 6</title><content type='html'>Los comensales se encontraban en una sala privada, el sol del medio día iluminaba con esplendor el lugar; había mucha alegría en su interior y todos reían y contaban viejas y alegres historias del pasado.&lt;br /&gt;El Rey había dispuesto que no faltara de nada para sus invitados y lo que más debían reponer los sirvientes era el vino.&lt;br /&gt;¡Casi no daban a vasto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde antes de la llegada del Rey, su esposa y demás invitados, a Minas Tirith, habían hecho su entrada triunfal los hobbits Peregrin Tuk y Mediador Brandigamo. Montados en sus poneys de viaje y rodeados por una guardia de a pie vestidos con las mejores galas de la ciudadela, parecían dos pequeños héroes de guerras legendarias.&lt;br /&gt;La gente gritaba a su paso ¡Ernil i Pheriannath! (Príncipe de los Medianos), y ellos le saludaban alegremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pippin iba vestido con sus ropas de Caballero de Gondor y sus insignias como Mensajero del Rey, se sentía orgulloso de ello y hacía gala de su esplendorosa figura hobbit.&lt;br /&gt;Merry, que había sido nombrado Escanciador de la Marca, lucía el magnífico cuerno de plata que le regalara Éowyn, una pieza de gran valor hecho por los propios Enanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron atendidos y acomodados como debían: baños calientes, abundante comida y bebida, pero les entristeció un poco al saber que sus amigos no regresarían a la ciudad hasta el día siguiente, aunque la tristeza pasó rápido, pues los dos hobbits comieron y bebieron, fumaron de sus pipas y cayeron en redondo en sus mullidas camas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gimli dio un gran bocado a una pata de cordero que sostenía con la mano derecha, en la izquierda sujetaba una gran jarra medio vacía:&lt;br /&gt;-Así que os habéis vuelto escritor, maese Merry.&lt;br /&gt;-¡Ah…! si – dijo mirando al enano con los ojos medio cerrados – me ha llamado mucho la atención… - se incorporó en la silla – la relación que existe entre el hobbítico y el rohirrico, es sorprendente que, a pesar de no tener las mismas raíces raciales…, nuestros pueblos – y dirigió una mirada a la dama de Rohan – tengan en común la raíz de nuestro habla.&lt;br /&gt;Éolywyn sonrió:&lt;br /&gt;-Eso se debe a que hace mucho tiempo, los Hombres del Norte, de donde procedemos los Éorlingas, mantenían contacto con los Hobbits de antaño en los Valles del Anduin.&lt;br /&gt;-Si…, también me interesan las hierbas – dijo Merry dando un largo trago a su copa de vino.&lt;br /&gt;-¿Otro jardinero? – dijo divertido Boromir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pippin exhaló humo de su pipa y se dirigió al hombre de Gondor:&lt;br /&gt;-Se refiere a la Hierba de Pipa, un placer que deberías probar Boromir.&lt;br /&gt;-No hay mayor placer para mí que estar al lado de mi dama.&lt;br /&gt;-Bueno, Boromir – dijo Pippin sonriendo – yo me refería a otro tipo de…, placer.&lt;br /&gt;Y soltó un hipo que le hizo botar en la silla, todos se echaron a reír y Pippin prosiguió con su charla:&lt;br /&gt;-Muchos son los que aprecian las propiedades de la Hierba para Pipa, sin ir más lejos nuestro amigo Aragorn.&lt;br /&gt;-Es una lástima – decía Merry llenándose la copa – que no pueda estar ahora aquí, fumaría y bebería, y contaría buenas historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir cambió de posición en su silla y acercándose a Éolywyn le tomó la mano:&lt;br /&gt;-Asuntos de estado le retienen, ya tendremos tiempo de oír sus historias.&lt;br /&gt;-Pero, no hemos tenido ni un momento para verle… - protestó Pippin.&lt;br /&gt;Boromir le miró fijamente:&lt;br /&gt;-Tú eres el Mensajero del Rey, no deberías tener problemas para verle en la Sala de la Torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-2734152803860426725?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/2734152803860426725/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=2734152803860426725' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2734152803860426725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2734152803860426725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/04/las-tres-damas-merry-pippin-y-las-pipas.html' title='Las Tres Damas. Merry, Pippin y las pipas para fumar, 6'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-5062788567188178940</id><published>2009-03-28T17:28:00.001+01:00</published><updated>2009-03-28T17:32:25.457+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Historia de los primeros encuentros amororsos, 5.3</title><content type='html'>Valentina suspiró, aquella historia de amor de Arwen y Aragorn era muy bonita, dirigió la mirada a Éolywyn que distraída movía la cabeza de un lado para otro, se la veía algo preocupada y parecía buscar algo con la mirada.&lt;br /&gt;-¿Qué te ocurre? – preguntó la hobbit.&lt;br /&gt;-No sé dónde está Boromir, hace rato que no le veo.&lt;br /&gt;-¿Cómo os conocisteis? – volvió a preguntar sintiendo curiosidad.&lt;br /&gt;-Bueno…, fue en Minas Tirith – dijo Éolywyn acomodándose entre los cojines y acariciando su larga y gruesa trenza rubia – yo acompañaba al embajador de Rohan y Denethor, el padre de Boromir, celebró una fiesta en nuestro honor…, estaba magnífico, tan alto, tan fuerte…, no podía apartar la vista de él y cuando me lo presentaron las piernas me temblaban y pensé que no sería capaz de hacer una ligera inclinación sin caerme. Boromir no se apartó en toda la velada de mí; bailamos, reímos y hablamos, las horas pasaron como segundos…, los días siguientes los pasamos juntos, Boromir me enseñó su ciudad y prometimos volver a vernos. Yo regresé a mi hogar en el Folde Este de Rohan y en secreto contaba las semanas, los días, las horas para el nuevo encuentro. Y el día convenido llegó hasta mi casa una comitiva desde Gondor que se dirigía  a Meduseld, y allí estaba Boromir, espléndido y orgulloso. Yo sabía, lo había visto en mis sueños, que Boromir llegaría a mí y que siempre permaneceríamos unidos, a pesar de las distancias – Éolywyn quedó en silencio con la vista fija más allá de aquel extraño trío formado por un hombre, un enano y un hobbit; se dibujó una sonrisa en su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina dirigió la mirada en aquella dirección para ver la figura de Boromir acercarse a ellas.&lt;br /&gt;-¿Dónde estabas? – preguntó casi en un susurro la dama de Rohan, Boromir se dejó caer con suavidad a su lado y la besó en los labios.&lt;br /&gt;-Observaba el río – dijo el hombre de Gondor sin más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen acarició unos oscuros y ondulante rizos de Valentina y la hobbit la miró.&lt;br /&gt;-Ahora, Valentina, nos contarás cómo conociste a Frodo – dijo Arwen.&lt;br /&gt;-Bueno…, Frodo y yo nos conocemos desde siempre, vivimos en Hobbiton y mi padre siempre le ha servido la miel al Sr. Bilbo. Yo era la encargada de llevarle los tarros de miel y me ponía muy nerviosa cuando Frodo se encontraba en casa de su tío, cuando me miraba o me hablaba me entraban ganas de salir corriendo… Yo pensaba que él nunca se había fijado en mí y me consideraba, simplemente, una muchacha a la que gustaba la lectura y los pastelillos rellenos de crema. Pero, una tarde estábamos los dos solos…, yo fui a llevar la miel como de costumbre, pero Bilbo no estaba y Frodo, muy amable, me invitó a merendar, empezamos a hablar de cosas que ya ni me acuerdo, y de repente, él me besó, me besó en los labios y yo creí que me moría. Ese fue nuestro primer beso… - Valentina sonreía como atontada y Arwen poniéndose en pie le dijo:&lt;br /&gt;-Es una bonita historia.&lt;br /&gt;-No, no es como las vuestras.&lt;br /&gt;-Es tú historia – dijo Éolywyn – eso ya es especial.&lt;br /&gt;-Si, es posible – dijo la hobbit dudando – pero, es que las vuestras parecen más emocionante, porque ninguno os conocíais, es como si…, el destino os hubiera empujado a esos encuentros.&lt;br /&gt;Arwen se aproximó a Valentina:&lt;br /&gt;-Ese mismo destino quiso que Bilbo no estuviera esa tarde en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-5062788567188178940?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/5062788567188178940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=5062788567188178940' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5062788567188178940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5062788567188178940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/03/las-tres-damas-historia-de-los-primeros_28.html' title='Las Tres Damas, Historia de los primeros encuentros amororsos, 5.3'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-4748014825876599544</id><published>2009-03-21T18:08:00.002+01:00</published><updated>2009-03-28T17:28:17.143+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas. Historia de los primeros encuentros amorosos 5.2</title><content type='html'>Boromir esperaba una respuesta.&lt;br /&gt;-Sam es un maestro en muchos temas.&lt;br /&gt;-Pero, es sólo un jardinero, ¿no?, de origen muy humilde.&lt;br /&gt;-La experiencia – dijo Frodo – enriquece a todos, no importa que el origen sea humilde o noble.&lt;br /&gt;-Eso es cierto – intervino Gimli – de nada sirve quedarse encerrado en una hermosa cueva, si antes no se han conocido otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo se situó delante de Boromir, como éste se encontraba sentado, sus ojos quedaban a la altura del hobbit:&lt;br /&gt;-Tú has cambiado Boromir, todo lo vivido hasta ahora y las últimas experiencias en tu vida te han hecho distinto, eres más humilde, te abres más a los demás, has aprendido a reconocer tus límites y a dar más de ti, todas esas cosas te hacen mejor persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir pareció turbado por aquellas palabras que Frodo le dirigía de manera tan personal, apartó la mirada del hobbit y se levantó:&lt;br /&gt;-Quizás tenga razón Frodo, pero yo sólo aprendí que mi voluntad no era tan fuerte como creía y que soy débil… - dijo alejándose del hobbit y el enano, se encaminó hacia las mesitas, tomó algo y después marchó en dirección contraria a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gimli miró a Frodo enarcando las tupidas cejas:&lt;br /&gt;-Si que está cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres damas se encontraban tumbadas en los sofás, cómodamente rodeadas de cojines, Aragorn las acompañaba; Éolywyn estaba silenciosa, sumida en sus pensamientos, era extraño, hacía bastante rato que no veía a su caballero de Gondor, Gimli y Frodo seguían conversando y el enano entonaba divertidas canciones que hacían reír a Frodo, se encontraban un poco apartados de ellos, pero visibles; Aragorn contaba anécdotas vividas en sus años de Trancos, el montaraz que recorría los caminos, pero, ¿por qué no estaba allí Boromir?.&lt;br /&gt;-¿Cuándo te robó el corazón? – preguntó de repente Valentina a Arwen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se produjo un silencio, Éolywyn giró su cabeza y miró con ojos muy abiertos a la hobbit, la pregunta le sonó indiscreta y poco apropiada. Arwen le sonrió levemente a la risueña Valentina y volvió su mirada hacia su amado esposo que la observaba callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio se prolongó y la sonrisa de la hobbit desapareció de su regordete rostro, sintió la sensación de que aquella pregunta no debió de formularla, miró hacia Éolywyn y ésta le dirigía una mirada de reproche, entonces Aragorn comenzó a hablar:&lt;br /&gt;-En verdad Valentina, fue mi esposa quién me robo el corazón…, yo era muy joven cuando la vi por primera vez, el sol declinaba y yo me sentía alegre y complacido, cantaba porque todo, en aquellos días, me parecía hermoso, como me lo parece ahora. Y de pronto la vi pasear entre los árboles, fue para mí como un sueño, la aparición de Lúthien y casi no pude creerlo.&lt;br /&gt;-Me llamó Tinúviel mientras se acercaba entre los árboles… - Arwen acarició la curtida cara de Aragorn con extrema suavidad, él tomó la delicada y blanca mano de ella y la besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina y Éolywyn escuchaban atentas la historia, casi fascinadas, Arwen prosiguió sin apartar la mirada de su esposo:&lt;br /&gt;-Pero, no fue sino en Lórien donde tomé mi decisión, mucho tiempo después de nuestro primer encuentro, volvimos a vernos en Caras Galadhon y a mis ojos Aragorn parecía un rey y no un muchacho risueño, había madurado en cuerpo y mente.&lt;br /&gt;-Sin embargo, tú parecías la misma visión de aquella lejana tarde, permanecías exactamente igual que en mis sueños, igual que ahora…&lt;br /&gt;-¡Aragorn, Aragorn! – se escucharon los gritos de Gimli con su fuerte arrastrar de las “r” – deja por un momento a las damas, Frodo y yo tenemos una duda que tú solventarás.&lt;br /&gt;Aragorn se puso en pie y sonriente se disculpó y se dirigió hacia donde estaban el enano y el hobbit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-4748014825876599544?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/4748014825876599544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=4748014825876599544' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4748014825876599544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4748014825876599544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/03/las-tres-damas-historia-de-los-primeros.html' title='Las Tres Damas. Historia de los primeros encuentros amorosos 5.2'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6713861267150965877</id><published>2009-03-07T16:56:00.001+01:00</published><updated>2009-03-28T17:27:47.842+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas. Historia de primeros encuentros amorosos, 5</title><content type='html'>El navío del Rey Elessar retornaba río arriba hacia Minas Tirith, un viento favorable empujaba la nave inflando sus blancas velas. Sobre la cubierta se había instalado un toldo para proteger a las damas del fuerte sol, varios sofá cubiertos con cojines y unas mesitas repletas de manjares; a un lado de la cubierta se encontraba Gimli junto a Frodo, el enano la había estado contando al entusiasmado hobbit, los progresos en las Cavernas Centelleantes, la colonia iba bastante bien y Gimli parecía enamorado del lugar, hablaba sobre la belleza de aquellas cuevas y su magnificencia como si realmente estuvieran vivas y fueran su compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir se unió a ellos escuchando silencioso al enano, recordó las palabras que le dijo a Éolywyn en la fiesta, serían bienvenidos si decidían ir a visitarlo al lugar, y el propio Gimli haría de guía: “bueno”, pensó Boromir “quizás sea una excelente idea hacer una visita a Gimli en Aglarond”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A él Minas Moria lo impresionó, a pesar de estar envuelta en un hálito de muerte; allí podía contemplarse la majestuosa obra de los laboriosos Enanos. Minas Moria era un lugar frío y hostil, pero podía verse esa grandeza de aquel pequeño pueblo. Boromir pensaba sonriente que sería muy curioso y único, la visión del Pueblo Enano en plena labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo reía al mismo tiempo que Gimli y comentaba su parecer:&lt;br /&gt;-Debe ser extraordinario, y me gustaría poder visitar las Cuevas Centelleantes, pero no creo que mi esposa quiera que nos desviemos del camino rumbo a la Comarca, a ella no le gusta viajar – dijo Frodo mirando a Valentina que estaba pegada a una mesita donde habían dejado los criados pequeñas delicias saladas.&lt;br /&gt;-Pero, no os llevaría mucho tiempo y me sentiría muy feliz…, a demás. Sabemos preparar muy buena comida, seguro que no os faltaría de nada. Los enanos tenemos fama de hospitalarios y eso es por algo, seguro que Valentina se sentirá cómoda entre nosotros, por cierto Frodo, ¿maese Samsagaz también tomó esposa?&lt;br /&gt;-Sam es ahora un esposo feliz que pronto será padre y es una de las personas más importante de toda la Comarca, muchos son los que buscan su consejo.&lt;br /&gt;-¿Cómo jardinero? – preguntó de pronto Boromir que había permanecido en silencio todo el rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo le miró algo serio, sabía que entre Sam y Boromir nunca había existido simpatía; para Sam, aquel hombre de Gondor era el que una vez intentó matarlo, de nada servía que aquel desgraciado incidente sucediera bajo el influjo maligno del Anillo, Sam siempre vio a Boromir como una amenaza para Frodo y cuando fueron invitados a la Reunión de los Nueve por el Rey Elessar, Sam no dejó de atosigar a Frodo sobre su comportamiento hacia Boromir: “nunca le de la espalda, no se quede a solas con él, no saque a relucir el tema del Anillo”, le había dicho serio y muy preocupado, Frodo se armaba de paciencia y le hacía saber que él sabía que debía hacer, que no debía preocuparse, esas cosas quedaron en el pasado, Sam volvió a insistir : “pero, señor Frodo, no estaré yo para defenderlo”, Frodo se echó a reír al ver la cara de preocupación de su amigo: “vamos Sam”, le dijo, “conmigo está Valentina”, y dándole una palmada en el hombro se alejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6713861267150965877?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6713861267150965877/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6713861267150965877' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6713861267150965877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6713861267150965877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/03/las-tres-damas-historia-de-primeros.html' title='Las Tres Damas. Historia de primeros encuentros amorosos, 5'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1481971561075781590</id><published>2009-03-01T20:09:00.002+01:00</published><updated>2009-03-28T17:27:02.232+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Encuentros Inesperados, 4.2</title><content type='html'>Aragorn y Boromir llegaron muy animados, la cacería había sido todo un éxito, varios grandes ciervos ya estaban siendo preparados par la cena de la noche junto con otros platos que la gente de la cocina se afanaba en preparar de la manera más exquisita.&lt;br /&gt;Boromir se dirigió a su alcoba para prepararse par la fiesta, pero aragorn se quedó en el gran salón, Gimli estaba a punto de llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada de Gimli y su compañía no llegó sin sobresaltos, primero los nueve enanos u un acompañante, que no era de esta raza, traían consigo varios barriles de cerveza de malta como regalo para el Rey. La cerveza de malta que hacen los enanos es de las mejores que se encuentra en Tierra Media, por no decir la mejor. Aragorn aceptó el regalo muy agradecido y cuando todo estuvo preparado para la cena especial los otros invitados fueron bajando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero aparecieron Boromir y Éolywyn, estaba la dama de Rohan especialmente hermosa, se había colocado la redecilla que le regaló arwen y en verdad su cabello parecía brillar con mayor intensidad. La pareja se dirigió hacia Aragorn y Gimli que miraba a Boromir muy serio.&lt;br /&gt;-Hola amigo Gimli, me alegro de volver a verte.&lt;br /&gt;_Boromir – casi dijo susurrando el enano – es extraño volver a verte, pero cosas extrañas hemos vivido en los últimos tiempos… - Gimli sonrió acercándose a ellos y se detuvo delante de la mujer.&lt;br /&gt;-Esta es Éolywyn de Rohan – la presentó Boromir.&lt;br /&gt;-Sois muy hermosa – dijo Gimli haciendo una ligera inclinación – más que cualquier mujer rohirrim que haya conocido, y ahora muy a menudo visito vuestras tierras.&lt;br /&gt;-Conozco vuestro emplazamiento en las Cavernas Centelleante – dijo amablemente Éolywyn – y me gustaría visitarlas un día.&lt;br /&gt;-Siempre que queráis, las cuevas de Aglarond son una maravilla dignas de ver – dijo muy orgulloso el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, entraron alborotando Frodo y Valentina, y Gimli soltó una carcajada al ver de tan buen aspecto a Frodo. Pero el alboroto formado era más por culpa de Valentina que del discreto y sonriente Frodo.&lt;br /&gt;En el salón había dos compañeros que llegaron junto a Gimli y los suyos, se trataba del hobbit Hildibrand Montearbolado y Grimgi el enano, nada más verlos, Valentina dio un grito y saltó corriendo para saludarlos, Frodo se quedó un tanto sorprendido por la reacción de su esposa, pero enseguida el enano Gimli se acercó a él abrazándolo con fuerza y haciéndole un montón de preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina cruzó con avidez el gran salón y se abrazó con fuerza a Hildi, ante los dos amigos sorprendidos por la presencia en aquel lugar de su compañera de aventuras, Hildi pronunció el nombre de la hobbit:&lt;br /&gt;-¡Valentina!, pero…¿qué haces aquí?&lt;br /&gt;-¡Oh!, Hildi, Grimgi, ¿cómo estáis?, ¡Cuánto tiempo sin veros!&lt;br /&gt;-Pelopaja y yo hemos decidido probar suerte con estos mis parientes – dijo el enano acariciando sus trenzadas barbas.&lt;br /&gt;-Valentina estás tan…, tan bonita – dijo Hildi muy emocionado, la verdad es que la hobbit muy coqueta se había puesto un bonito vestido azul y el broche que le regaló Arwen. Ella sonrió acariciándose los rizos y en esto que apareció Frodo, muy tranquilo con las manos metidas en los bolsillos.&lt;br /&gt;-Hola, soy Frodo, Frodo Bolsón, el esposo de Valentina – dijo sonriendo y extendiendo una mano hacia Grimgi y Hildibrand.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hildi se quedó algo serio, “entonces”, pensó, “Valentina consiguió lo que deseaba”.&lt;br /&gt;-¡Oh, Frodo!, estos son mis amigos, los que me ayudaron cuando me secuestraron – dijo Valentina comenzando la presentación – éste es Grimgi, hijo de Grumgi, hijo de Gramgi, del Pueblo de Durín – y el enano sonrió satisfecho y orgulloso.&lt;br /&gt;-Es todo un honor conocer al Portador del Anillo – dijo Grimgi inclinando ligeramente la cabeza.&lt;br /&gt;Frodo le devolvió el saludo.&lt;br /&gt;-Y éste es Hildibrand Montearbolado, su familia vive más allá de las Colinas de las Torres.&lt;br /&gt;-Si – prosiguió Hildi – hace tiempo que abandonaron la Comarca y hace mucho que yo los abandoné, ahora llevo una vida errante y aventurera, como Valentina te debió contar.&lt;br /&gt;-Bueno, mi esposa no suele hablar mucho de aquellos nefastos días, sus recuerdos la horrorizan – contestó Frodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hildi miró a Valentina que estaba algo colorada:&lt;br /&gt;-¿Todo lo que viviste con nosotros te horrorizó?&lt;br /&gt;-¡Ejem!, bueno, todo no…, no del todo, todo…, todo…, no, todo lo que paso no fue tan malo, quiero decir…, no todo tan…, tan horroroso como el dulendino…, no…, bueno…, lo del tesoro, no y lo del be…, quiero decir eso…, bueno…, que…&lt;br /&gt;-¡Déjalo! – gritó exasperado Grimgi, la hobbit siempre lo ponía nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, se hizo un silencio en la sala, todos giraron sus cabezas hacia la escalinata bien iluminada y allí descendiendo, etérea y mágica, Arwen Undomiel hizo acto de presencia. Los alientos se contuvieron y las miradas se dirigieron únicamente hacia ella, la estrella más hermosa que aún brillaba con intensidad en Tierra Media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen descendió con lentitud y al pie de la escalinata Aragorn, el Rey Elessar, la esperaba hechizado por su belleza, le ofreció su brazo y ella posó con suavidad su mano en él, así entró la reina para dar la bienvenida Gimli y sus compañeros, y así dio comienzo la gran fiesta en Tolfalas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1481971561075781590?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1481971561075781590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1481971561075781590' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1481971561075781590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1481971561075781590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/03/las-tres-damas-encuentros-inesperados.html' title='Las Tres Damas, Encuentros Inesperados, 4.2'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6239927458213010140</id><published>2009-02-22T20:18:00.001+01:00</published><updated>2009-03-28T17:26:34.634+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Encuentros Inesperados 4</title><content type='html'>Aragorn comentó en el desayuno que Gimli llegaría a medio día junto con una pequeña compañía de enanos, que se dirigían hacia Gondor del Sur para explorar las montañas de aquella región. Después iría con ellos en el barco hasta Minas Tirith para reunirse con el resto de los Nueve que según calculó Aragorn ya habrían llegado o estarían a punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir comía con avidez y asintió al escuchar la noticia, el enano Gimli junto al elfo Legolas eran los únicos de la Compañía que aún no habían visto a Boromir y deseaba ver la reacción de ambos. Merry y Pippin le visitaron en la Casa del Bosque Hermoso, el hogar familiar de Éolywyn, en una ocasión que fueron a Rohan.&lt;br /&gt;El encuentro fue alegre y espontáneo como todo aquello que hacían aquellos hobbits. Gandalf le vio en Minas Tirith, poco después de su presentación ante el Rey Elessar y el Senescal Faramir; el mago quedó serio y pensativo, le miró directamente a los ojos, como si a través de ellos pudiera obtener la información que deseaba y después le dio la bienvenida con una ligera sonrisa y voz profunda y segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, también quedaba San que nunca hizo amistad con Boromir y que seguro que lo odiaba más que a nada. A Boromir no le importaba demasiado aquel hobbit, criado de Frodo, pues sabía que si su señor le aceptaba, San no tendría más remedio que aceptarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn seguía hablando:&lt;br /&gt;-He preparado una partida para cazar unos venados en el gran bosque del extremo Este de la isla, allí la caza es abundante, ¿nos acompañarás Boromir?&lt;br /&gt;-Por supuesto, nunca rechazaría una buena cacería.&lt;br /&gt;-¿Y tú, Frodo?, hay poneys muy ligeros.&lt;br /&gt;-Bueno… - dijo titubeando pues no era muy aficionado a tal deporte – verás Aragorn, he visto que existe un archivo interesante y bien cuidado y he entablado amistad con el archivero, preferiría quedarme aquí, si no te importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn sonrió afirmando y Valentina se acercó para susurrarle algo a Frodo:&lt;br /&gt;-Haces bien, los poneys de los Hombres pueden ser peligrosos para los hobbits.&lt;br /&gt;Éolywyn miró a Boromir que terminaba con su desayuno y después a Aragorn, esperaba que también la invitase a la cacería, pero el tema de conversación derivó hacia otras cosas. ¿Por qué no podía ir ella también?, a Éolywyn le encantaba aquellas cosas y así podría montar a caballo, pero al parecer la caza sólo estaba asignada a los hombres, cosa que a ella no le gustó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, las tres damas se encontraban en los aposentos de Arwen, estaban sentadas alrededor de una mesa, las ventanas abiertas dejaban entrar una suave brisa que refrescaba de manera agradable el ambiente. Arwen les dijo que tenía un regalo para ellas y Valentina balanceaba sus grandes y peludos pies algo impaciente, deseaba enormemente saber que regalo le había preparado la propia reina, pues Arwen aclaró que ella misma había confeccionado con paciencia y amor, esos objetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dama elfa se levantó y su vestido, de una tela ligera y muy suave, pareció ondularse como si una corriente mágica lo agitara; dirigió sus pasos hacia el armario y sacó de él dos pequeños cofres de madera labrada, entregó unos a cada una, para Valentina el cofre era rectangular con dibujos de hojas y flores y una bonita letra V de las tenwas; el cofre de Éolywyn era cuadrado y algo más alto, tenía unos dorados clavos como adorno y una letra E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina lo abrió impaciente, mientras la dama de Rohan prefirió esperar para ver el regalo de la nerviosa hobbit, que abrió totalmente los ojos y una sincera sonrisa se dibujo en su rostro regordete:&lt;br /&gt;-¡Qué broche tan bonito! – dijo mientras sacaba un hermoso broche que había sido bordado sobre un trozo de terciopelo azul, era un intrincado ramaje en hilo de plata con pequeños brillantes, bien cosidos y que al darles la luz del día parecían brillar como estrellas.&lt;br /&gt;-Siempre que lo lleves – dijo Arwen – tus vestidos lucirán de una manera muy especial.&lt;br /&gt;-¡Oh!, gracias Arwen, es verdaderamente hermoso, nadie en la Comarca ha tenido algo igual, mis primas se morirán de envidia, ellas no podrán superar esto – dijo Valentina muy ilusionada con aquel regalo, lo alzó para contemplar mejor el brillo de las piedrecitas y sonrió alegre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn comenzó abriendo su cofre, que ya le gustaba bastante y de su interior sacó una redecilla dorada para el pelo. Se quedó casi sin aliento, la redecilla estaba hecha de hilos de oro y tenía engarzadas pequeñas gemas rojas, unos rubís que brillaban con intensidad.&lt;br /&gt;Alzó con las manos la redecilla y no supo que decir, era ligera y hermosa.&lt;br /&gt;-Sobre tu cabello realzará aún más su hermosura – dijo Arwen.&lt;br /&gt;-me lo pondré esta misma noche, en la fiesta de bienvenida de Gimli el Enano – dijo Éolywyn que se lo había colocado sobre su cabeza y se miraba en un espejo para ver el efecto que tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dama Undomiel sonreía alegre y satisfecha, los regalos habían agradado a sus amigas, se alegraba de tenerlas allí pues a menudo pasaba mucho tiempo sola, el Rey Elessar solía estar enfrascado en los asuntos de estado o preparando campañas para combatir a los enemigos que aún quedaban.&lt;br /&gt;A ella le sorprendió la idea de la reunión de los Nueve Compañeros y aún más, aquel viaje por el Anduin hasta Tolfalas, ya que eso significaba apartarse durante algún tiempo de las complejidades gubernamentales. Agradeció aquellos momentos de tranquilidad, pero sabía que la obligación de Aragorn era gobernar su reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6239927458213010140?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6239927458213010140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6239927458213010140' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6239927458213010140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6239927458213010140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/02/las-tres-damas-encuentros-inesperados.html' title='Las Tres Damas, Encuentros Inesperados 4'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1582072265856350014</id><published>2009-02-13T13:31:00.000+01:00</published><updated>2009-02-13T13:32:41.154+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Conversaciones de Alcoba, 3.2</title><content type='html'>Mientras, Valentina y Frodo comían y hablaban sobre la cama, se encontraban cómodamente sobre el colchón y las mantas, habían subid todas las bandejas de comida y Valentina parecía algo preocupada:&lt;br /&gt;-Se oye mucho el mar, no sé si podré dormir con ese sonido.&lt;br /&gt;-Me gusta el sonido del mar, es relajante – dijo Frodo.&lt;br /&gt;-Pero, parece como si estuviera aquí, tan cerca de nuestra habitación…&lt;br /&gt;-Realmente, Valentina, está justo debajo de nosotros, recuerda que el castillo está situado sobre el más alto de los acantilados.&lt;br /&gt;-¡No me lo recuerdes! – exclamó la hobbit negando con la cabeza – ya me asomé al balcón para ver lo altísimo que estamos – y se metió en la boca un trozo de pastel.&lt;br /&gt;-Añoras la Comarca, ¿verdad?&lt;br /&gt;-Si, sobre todo nuestra casa, nuestra cocina, nuestros muebles…, y nuestra cama – dijo Valentina guiñando un ojo.&lt;br /&gt;-Yo también – dijo Frodo echándose a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo intentó acercarse a su esposa, llevaba un pastelillo en la mano, pero al inclinarse algunas bandejas de movieron y su contenido se escurrió sobre las mantas, Frodo miró algo preocupado a su alrededor, no quería moverse para no aplastar los dulces, entonces Valentina se tomó de un bocado el pastel que sostenía su esposo y tras tragárselo de dio un beso y se echó a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo no podía cambiar de postura sin ensuciar las mantas y a Valentina le pareció de lo más divertido.&lt;br /&gt;-¡Vamos Valentina! – exclamó Frodo – ayúdame.&lt;br /&gt;-La idea de subir las bandejas fue tuya – dijo Valentina sin dejar de reír.&lt;br /&gt;¿Qué podía hacer?, se preguntaba Frodo, en realidad sólo eran unos pocos dulces y no podía quedarse en aquella pose toda la noche, así que sin importarle se movió con rapidez y empujó suavemente a la divertida Valentina, que al no esperarse la reacción de su marido, soltó un gritito y cayó de espaldas sobre un almohadón. Bandejas y jarras se precipitaron al suelo y lo único en que pensaba Valentina era que algunas de las doncellas tendrían trabajo mañana, pero aquel pensamiento pronto desapareció, los dos hobbits estaban demasiado atareados para pensar en algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lejos de la estancia asignada a Frodo y Valentina, se encontraba la alcoba de la dama Éolywyn y Boromir, en ella crepitaba la chimenea, delante se había situado una bañera para que la dama y su caballero disfrutaran de un baño después de haber pasado todo el día paseando por la isla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ambos se encontraban relajados y tranquilos y cubrían sus cuerpos desnudos con mantas, la cama era amplia y unos gruesos cortinajes la cubrían. Boromir observaba pensativo las sombras que formaba el movimiento de las llamas de la chimenea en el cortinaje, Éolywyn dormía con la cabeza sobre su pecho; se sentía tan feliz de tenerla a su lado:&lt;br /&gt;-Te quiero…- susurró sin saber si ella le oiría o no, pero tampoco le importaba, cerró los ojos dejando que el sueño lo invadiera y esperando que el nuevo día fuera tan agradable como aquel que ya tocaba a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente cuando Boromir despertó, su dama ya estaba en pie, vestida con un camisón muy ligero, observó a tras luz sus formas, ella miraba por el ventanal el azul del mar y sus millares de pequeñas estrellas que brillaban con la luz matutina en sus aguas limpias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía una visión, su hermoso pelo rubio reflejaba esa luz que la hacía mágica, ella se giró y al verle despierto le sonrió:&lt;br /&gt;-Buenos días, mi caballero, ¿dormiste bien?&lt;br /&gt;-Si, ya nunca me asaltarán las pesadillas, mis sueños son plácidos y agradables – dijo Boromir incorporándose y acercándose a la ventana, besó a Éolywyn y le acarició su cabello, después miró al mar, pero nunca le pareció tan magnífico como ahora, en realidad, todo le parecía más majestuoso y hermoso y eso se debía en parte a su nueva vida, sin las tremendas responsabilidades y las continuas luchas.&lt;br /&gt;-Debemos vestirnos, los demás bajaran pronto par desayunar.&lt;br /&gt;-Si, - dijo besándola – pero, creo que si nos retrasamos un poco, no nos lo echaran en cara… - Boromir la tomó en brazos y se dirigió hacia la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1582072265856350014?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1582072265856350014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1582072265856350014' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1582072265856350014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1582072265856350014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/02/las-tres-damas-conversaciones-de-alcoba_13.html' title='Las Tres Damas, Conversaciones de Alcoba, 3.2'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-4206950818456032988</id><published>2009-02-04T15:31:00.001+01:00</published><updated>2009-02-04T15:34:05.271+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Conversaciones de Alcoba, 3</title><content type='html'>La isla de Tolfalas se presentó ante ellos pintada de rojo por el amanecer, parte de sus costas aún permanecían oscurecidas por las sombras y las brumas que la envolvían dándole un aspecto irreal, como si aquel trozo de tierra se formara a partir de la grisácea niebla y fuera tomando forma con la calidez de los primeros rayos del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nave había salido del delta dejando atrás el Anduin para encontrarse con aquella isla de altos y blancos acantilados y sus habitantes más habituales, las aves marinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Éolywyn subió a la cubierta, Arwen se hallaba de pie en la proa observando las oscuras y tranquilas aguas, aún era temprano y el astro rey no se había alzado sobre el horizonte del Este. Éolywyn se acercó silenciosa, bien abrigada con su capa y la larga y gruesa trenza rubia medio deshecha, miraba la sombrada y neblinosa isla, el sonido del agua al ser cortada por el casco de la embarcación era el único sonido que las acompañaba, la dama de Rohan se despertó temprano porque deseaba ver el mar con las primeras luces, pero Arwen estaba allí por un motivo distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba hacia el Oeste, su vista se pedía más allá del horizonte, intentaba escrutar con su visión élfica algún atisbo de la Tierras Imperecederas, pero sabía que aquello era del todo imposible y eso la entristeció, se giró cabizbaja y miró por un momento a la mujer rubia, la compañera de Boromir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn vio lágrimas en sus ojos y quiso decir algo, pero Arwen siguió caminando hasta desaparecer, entonces una gaviota cantó al viento y los primeros rayos del tocaron las cimas más altas de Tolfalas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos habían estado muy entretenidos durante aquel día, la llegada del Rey Elessar hizo que los habitantes de la isla se preparan para unos días de ajetreos.&lt;br /&gt;Para los dos hobbit se habían acomodado una amplia estancia para sus necesidades, la cama grande y mullida tenía unos bancos laterales para que accedieran cómodamente y las mesitas eran más bajas de lo que la Gente Grande suele usar. A Valentina le gustó la alcoba, pero la cama le pareció demasiado espaciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn y Boromir pasaron casi todo el día paseando por la playa y visitando lo acantilados, a la dama de Rohan le fascinó las olas rompiendo en las abruptas rocas del acantilado y aquel sonido, como el eco de una tormenta que retumbaba por entre las grietas que ascendían hasta las lomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se vieron poco, e incluso, cada uno cenó en sus aposentos, estaban cansados y no se celebraría ninguna fiesta hasta que llegaran unos visitantes un tanto especiales.&lt;br /&gt;Aragorn se había pasado todo el día atendiendo despachos traídos por los correos desde Minas Tirith y a penas si tuvo tiempo para algo más. Cuando pareció que todos los asuntos de estado habían concluido, se dirigió a su estancia algo cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen le había estado esperando, solitaria se había dedicado a bordar una tela con complicados dibujos que ella misma diseñó y se inspiró en Lórien. Después de que su doncella le cepillara su oscuro y ondulado cabello, la dama Undomiel quedó sola y pensativa dirigió su mirada hacia el exterior, desde donde veía el mar y el atardecer. Observó como declinaba el día, el sol se fue ocultando tras el horizonte neblinoso del mar y las primeras estrellas comenzaron a brillar en aquella fresca noche de verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen no pensaba en nada en concreto, sólo era feliz, se acariciaba el vientre con una mano y presentía que muy pronto su vida estaría colmada de una nueva y pequeña felicidad que ella y Aragorn se encargarían de alimentar, pero aún era pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn entró y su esposa se le acercó para besarlo:&lt;br /&gt;-Espero que no estés demasiado fatigado.&lt;br /&gt;-Mi hermosa dama, el verte ya me refresca y renueva mis fuerzas – dijo Aragorn sacando del bolsillo una misiva – esto llegó esta misma mañana, al parecer, nuestro amigo Gimli se dirige hacia aquí con una compañía de Enanos, desean explorar las montañas del Sur de Gondor y Gimli retornará río arriba junto a nosotros para el encuentro de los Nueve en Minas Tirith.&lt;br /&gt;-¿Enanos en Harondor? (Gondor del Sur) – quedó extrañada Arwen.&lt;br /&gt;-Según esto, sólo son una pequeña compañía de exploradores, creo que será bueno para esta región se los enanos abren rutas de comercio desde las Cavernas Centelleantes – dijo Aragorn dejando a un lado la carta y tomando la mano de su esposa comenzó a besarla y lo que aconteció no se describe aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-4206950818456032988?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/4206950818456032988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=4206950818456032988' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4206950818456032988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4206950818456032988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/02/las-tres-damas-conversaciones-de-alcoba.html' title='Las Tres Damas, Conversaciones de Alcoba, 3'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1959896785635616277</id><published>2009-01-23T15:11:00.001+01:00</published><updated>2009-01-23T15:12:38.693+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.5</title><content type='html'>Una figura esbelta ascendía por la cubierta hacia donde él se encontraba, Arwen se acercó con paso suave y elegante, su melena oscura y ondulante suelta, cubriéndole la espalda y los hombros:&lt;br /&gt;-Es tarde mi amado esposo, pero veo en ti unos pensamientos que enturbian tu calma, ¿qué ocurre?&lt;br /&gt;-No comprendo el regreso de Boromir, no sé porqué se le ha dado esa oportunidad a él.&lt;br /&gt;-Si los Poderes así lo han decidido, sólo podemos aceptarlo – dijo Arwen sentándose junto a su esposo – los Valar actúan según sus propios designios y no siempre tienen sentido para nosotros.&lt;br /&gt;-No es qué no desee que esté aquí, todo lo contrario – dijo mirando a Arwen que irradiaba una luz muy especial – Boromir fue un gran capitán y tiene mucha experiencia en la lucha contra los enemigos de Gondor y me será fiel siempre, pero… - Aragorn quedó en silencio cuando su esposa le retiró algunos mechones de cabellos de su frente.&lt;br /&gt; Arwen lo miraba sonriente y hermosa:&lt;br /&gt;-No debes atormentarte con eso, ellos son felices y se aman y eso es lo que importa.&lt;br /&gt;Aragorn le tomó las manos, blancas y delgadas, la besó en los labios:&lt;br /&gt;-Tienes razón mi amada esposa, regresemos al interior, comienza a hacer bastante frío.&lt;br /&gt;Y desaparecieron de la cubierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camarote de los hobbits, una vela permanecía encendida, en la mesita cercana al cabecero de la cama. Valentina escribía con letra rápida y limpia en su diario, hacía varios días que no había tenido la oportunidad de anotar los acontecimientos de aquel viaje por el Río Anduin y ahora escribía todo lo vivido a través de sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo dormía placidamente emitiendo suaves ronquidos, pero para la hobbit aún no había llegado el momento de dormir, a pesar de estar muy cansada, sentía ganas de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anotaba sus sentimientos con respecto a los demás y el anhelo de llegar pronto a la isla, pues cada vez le resultaba más aburrido el barco, lo que al principio no fue así. Primero estuvo un par de días más mal que bien, mareada y con continuas nauseas, cuando se recuperó gracias a las athelas que le preparó Aragorn y vio lo que era la navegación por río, pensó que allí haría falta muchas cosas hobbits para que el lugar fuera agradablemente hogareño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, todo el mundo era grande, demasiado altos y empezaba a estar cansada de tener que mirar siempre para arriba. Aragorn y Éolywyn solían arrodillarse cuando estaban hablando con ella o Frodo, lo que le pareció muy cortes y cuando se sentaban a comer siempre estaban a la altura adecuada de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cosa que la molestaba era la vestimenta que Arwen y Éolywyn solían llevar, ellas decían que se trataban de vestidos sencillos y cómodos para estar de viaje, nada de lujos para un encuentro informal, pero todo lo que se ponían tenían bordados, eran telas de gran calidad y demasiado sofisticados y elegantes para el gusto hobbit femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen era, según Valentina, “el no va más”, su belleza era imposible de olvidar, su elegancia y sutileza, su saber estar y aquella magia que emanaba de ella era algo majestuoso. Frodo le contó que la esposa de Aragorn, a pesar de ser tan joven, tenía más de 3.000 años y aquello la asustó de veras, Arwen sabía muchas cosas y había vivido mucha historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn era distinta, muy hermosa también, pero su belleza era más terrenal, aunque por sus venas corría sangre elfa, pero en mucha menos proporción. La dama de Rohan era una mujer demasiado aventurera para Valentina, decía que solía ir a cabalgar en solitario por las mañanas, la hobbit no podía ver nada agradable en aquello, sentada a lomos de una animal que no paraba de trotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era agradable su compañía y a menudo hablaba de su país, La Marca de los Jinetes. Valentina conocía de oídos Rohan por las historias que contaba Merry, pero verdaderamente Éolywyn ponía una pasión inusual cuando hablaba de este lugar y los rohirrim. También estaba muy enamorada de Boromir y permanecían ambos mucho tiempo juntos y alejados de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina comenzó a sentir que el sueño la invadía, bostezó y decidió dejar la escritura de su diario para otro día. Se acurrucó al ladito de Frodo que se agitó al sentir el cuerpo de Valentina, ella seguía pensando, “mañana llegaremos a Tolfalas, eso…, dice Aragorn…”, y así se durmió, al igual que los demás, pensando en el mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1959896785635616277?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1959896785635616277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1959896785635616277' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1959896785635616277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1959896785635616277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/01/las-tres-damas-descendiendo-por-el_23.html' title='Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.5'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-4767291535772063325</id><published>2009-01-15T15:05:00.001+01:00</published><updated>2009-01-15T15:10:23.134+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.4</title><content type='html'>Ya en el barco, la luna llena avanzó en el oscuro cielo iluminando las aguas mientras el navío descendía tranquilo y silencioso. Casi todos estaban durmiendo sólo aquellos marineros de turno se movían por la cubierta como silenciosas sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn y Boromir se encontraban en la proa, cubiertos con sus capas, pues la suave brisa nocturna era fresca y algo húmeda. Boromir abrazaba a su dama desde atrás y ella rodeaba sus fuertes brazos con sus manos y apoyaba su cabeza en su pecho. Él dejaba que los cabellos de ella, mecidos por el viento, acariciaran su rostro.&lt;br /&gt;-¿Eres feliz de volver a verlos?- preguntó la mujer.&lt;br /&gt;-Siempre que tú estés, yo seré feliz.&lt;br /&gt;-Pero, tenías dudas antes de acudir.&lt;br /&gt;-Esas dudas se han disipado – susurró Boromir.&lt;br /&gt;Éolywyn se volvió para mirarlo a los ojos:&lt;br /&gt;-¿Crees que Frodo…, te odia?&lt;br /&gt;-No, estoy seguro que no me elegiría como amigo, pero no me odia; yo, sin embargo…, me siento avergonzado, siento en mi corazón que nunca estaré a la altura de ninguno de ellos y eso me turba – dijo Boromir bajando la vista, pero Éolywyn le tomó su rostro entre las manos:&lt;br /&gt;-Creo que te equivocas, mi amado caballero, ¿piensas qué los Valar le han devuelto la vida a un hombre que no lo merece?, que innecesario, que esfuerzo tan fútil si así fuera.&lt;br /&gt;“Fuiste débil y pagaste con tu vida esa debilidad, pero no fuiste ni codicioso como Saruman que ansiaba el poder del Anillo para convertirse en un Señor Oscuro, ni egoísta como la criatura Gollum que lo deseaba sólo para él. Hasta el más grande de todos los edain, el Rey Isildur, lo ansió porque era una joya poderosa como heredad de su casa. Ellos no han vuelto, pero tú si.&lt;br /&gt;-Si estoy aquí es por ti, por tu amor y tu sacrificio…, nuestro amor no dará frutos y nunca podremos vivir el uno sin el otro, unidos hasta en nuestra muerte…, ¿no es así?, ¿no fueron esas las palabras?&lt;br /&gt;-Si, nosotros dos solos hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn se apoyó en su pecho y dejó que Boromir la abrazara con fuerza, sabía que a él le hubiera gustado tener hijos, pero ahora sería imposible; para la dama lo más importante era tenerle allí en el mundo de los vivos y Boromir se sentía dependiente de la mujer, porque su amor y su fuerza le daban vida y lo alimentaban, no es que Boromir no fuera capaz de hacer cosas por sí mismo, es que el destino de ambos estaba unido hasta que uno de los dos pereciera y el otro le seguiría sin remedio al descanso eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único observador de aquella escena era Aragorn que, desde un rincón oscuro y apartado, cercano al timón, se había sentado a fumar de su pipa.&lt;br /&gt;Se ocultaba bajo su capa con la caperuza sobre la cabeza, parecía aquel montaraz misterioso que espiaba a los alborotadores hobbits en la posada del Poney Pisador en Bree.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contemplaba pensativo a Boromir y Éolywyn y no dejaba de preguntarse con qué fin los Valar habían devuelto la vida a aquel hombre, ¿cómo era posible qué a él le hubieran dado una segunda oportunidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Boromir se presentó ante él, poco después de su ascenso al trono, casi no pudo creerlo, le resultó como poco imposible, pues él  mismo había amortajado su cuerpo muerto y frío y junto a sus compañeros de aventuras, Legolas y Gimli, le dieron el último adiós. Pero allí estaba, de pie ante él como un simple mortal, era Boromir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel día Faramir se hallaba junto a su rey, sentado en el banco sencillo que los Senescales de Gondor ocupaban; cuando su hermano se retiró la capucha que lo ocultaba, Faramir no pudo impedirlo y poniéndose en pie exclamó su nombre, pero Aragorn se quedó quieto y silencioso, perplejo y sin saber que pensar.&lt;br /&gt;Faramir se acercó a su hermano y le tocó casi con miedo:&lt;br /&gt;-…, pero yo vi tu cuerpo descendiendo por las aguas del río…, Aragorn te acompañó en tus últimos instantes… - Faramir le miraba sorprendido y con los ojos acuosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir narró parte de su historia, pero no todos los hechos, Aragorn se dio cuenta que eludía ciertos puntos. Le hizo preguntas hábilmente, pero Boromir supo ocultar parte de su verdad. Sea como fuere, él estaba allí de nuevo, como un Beren al que se le ofrecía una nueva oportunidad, pero Aragorn pensaba que por muy noble y valiente que Boromir hubiera sido en su otra vida, y que lo fue con creces, no había hecho nada tan digno como para merecer una segunda oportunidad de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos otros habían perecido por sacrificarse para el bienestar de los demás, luchando por causas muy nobles, llorados por sus pueblos porque ya nunca obtendrían ni su sabiduría ni su luz y a ninguno se les otorgó ese don de volver a la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn exhalaba humo y contemplaba como la pareja desaparecía tras el umbral que comunicaba con las estancias asignadas a ellos. Boromir había renunciado a todo a favor de su hermano que consideró más sabio y digno que él y aunque había desaparecido en parte aquella altivez y se le veía más feliz y distendido, Aragorn vio en él una sombra de melancolía, sobre todo cuando se encontraba cerca de Frodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-4767291535772063325?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/4767291535772063325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=4767291535772063325' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4767291535772063325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4767291535772063325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2009/01/las-tres-damas-descendiendo-por-el.html' title='Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.4'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7303297656929571790</id><published>2008-12-31T15:14:00.001+01:00</published><updated>2008-12-31T15:19:40.505+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.3</title><content type='html'>Aún era temprano, el sol brillaba con intensidad y el cielo azul estaba inmaculado; el afluente por el que habían ascendido pasaba con lentitud sus cálidas y poco profundas aguas ante los ojos de aquellos hombres, mujeres y hobbits que acababan de comer y se sentían satisfechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían echado sobre la hierba unas gruesas y amplias mantas, muy suaves y sobre ellas se habían tumbado y colocado las cestas de comida, las cantimploras y un par de botellas de buen vino que la dama de Rohan había traído de su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina y Frodo parecían dormitar, pero Frodo aún exhalaba humo de su pipa impregnando el ambiente de un aroma fuerte y a la vez afrutado.&lt;br /&gt;Aragorn había recitado una poética canción que narraba las andanzas de algunos de sus antepasados en la lejana y perdida Númenor. Arwen le escuchó atentamente, casi viendo en su mente las imágenes y los acontecimientos de los versos pronunciados con versatilidad en la lengua de los dúnedain.&lt;br /&gt;Después de que Aragorn terminara con el relato, Boromir se encargó de traducirlo al oeston con voz suave y muy cercano al oído de su dama, a Éolywyn le encantaba escuchar historias antiguas y a veces, gustaba de transcribirlas para poder relatarlas en aquellas escasas veladas en que toda su familia solía reunirse, sobre todo si las historias tenían batallas y acciones de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos mosquitos zumbaron cerca del oído de Boromir, éste se sacudió un momento y se levantó:&lt;br /&gt;-Cerca de aquí existe un cerro alto desde el cual se domina la desembocadura y puede verse la isla de Tolfalas.&lt;br /&gt;-¿Conoces el lugar? – preguntó Aragorn.&lt;br /&gt;-Si, en una ocasión, hace mucho tiempo, mi hermano y yo acudimos en defensa de Pelargir, recorrimos la región expulsando a los Corsarios de Umbar… - Boromir se giró hacia Aragorn – el lugar presenta una buena visión, como punto estratégico…&lt;br /&gt;De pronto cayó y miró a su dama, parecía entristecido, ella comprendió de inmediato, a Boromir no le correspondía dar consejos al Rey, él no era su senescal ni su capitán, si el Rey quería de su experiencia y conocimiento ya preguntaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn se puso en pie y tomó la mano de Boromir:&lt;br /&gt;-Si no queda lejos, me gustaría ir.&lt;br /&gt;-Guíanos Boromir, el ejercicio me hará bien, he comido tanto como esos dos hobbits y creo que es demasiado para un solo dúnadan.&lt;br /&gt;Arwen se incorporó arreglándose un poco las mangas que se las había recogido y colocándose de nuevo el calzado, miró hacia los dos medianos que parecían del todo dormidos y con una sonrisa se volvió hacia los demás:&lt;br /&gt;-Creo que Frodo y Valentina no nos acompañarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir les llevó por lo que parecía un sendero olvidado, estaba muy escondido entre la maleza y algunas ramas caídas de los árboles, pero llegaron al pie del cerro, un macizo cubierto de arboleda y altos setos.&lt;br /&gt;-Por aquí recuerdo que se ascendía mejor – dijo avanzando un poco hacia el Norte.&lt;br /&gt;Éolywyn y Arwen iban en medio y Aragorn en último lugar. Comenzaron el ascenso en zigzag sin ninguna dificultad y sólo en algunos tramos, donde las piedras parecían sueltas, Boromir ayudó a las damas mientras Aragorn le aconsejaba donde poner pies y manos.&lt;br /&gt;Una vez arriba, la vista era excelente. Podía verse el mar de un azul plata brillante y como el Anduin depositaba sus aguas en aquella enorme bahía y allí, precediendo el delta desde el mar, la isla a la que se dirigían, algo escabrosa y acantilada en algunas zonas y suave y arenosa en otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen pronunció algunas palabras en sindarin, Éolywyn la  miró sonriente y le contestó en el mismo idioma y ambas comenzaron a hablar en la hermosa lengua de los elfos Sindar. Éolywyn había aprendido el sindarin, porque en su familia era un tesoro heredado de su antepasada elfa y había pasado de generación en generación y así seguiría siendo.&lt;br /&gt;No tenía muchas oportunidades para hablarlo, sólo con sus hermanos y muy ocasionalmente con algún elfo si es que se encontraba con uno, por eso se alegró que Arwen lo hiciera, ella lo hablaba de una manera tan majestuosa, tan hermosa y musical, que Éolywyn se oía a sí misma algo tosca y de pobre entonación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn y Boromir avanzaron por la redondeada y amplia cima mirando el lugar y las vistas con más ojos de estrategas que por la admiración del paisaje.&lt;br /&gt;Aragorn comenzó señalando hacia el Sur:&lt;br /&gt;-…Umbar debe quedar bien defendido, desde Harad puede provenir un ataque inesperado.&lt;br /&gt;-Los Númeroreanos Negros son aguerridos y valientes no cejarán en su empeño de reconquistar la Ciudad de los Corsarios – dijo Boromir, pues Gondor siempre había sufrido ataques de estos temible enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn observó tranquilo las vistas y notó como la brisa cambiaba acariciándole la cara con cierto olor a mar:&lt;br /&gt;-Boromir, me alegro de que me dieras a conocer este lugar, como bien dijiste antes, es un excelente punto estratégico que tendré siempre en cuenta.&lt;br /&gt;Boromir inclinó la cabeza a modo de saludo y mantuvo silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descenso fue rápido y cuando regresaron al lugar de acampada encontraron aún dormidos a Frodo y Valentina, pero, el ondulado y oscuro cabello de Valentina estaba desordenado, el blusón medio desabrochado y un rubor encantador en sus mejillas, Frodo estaba junto a ella abrazándola por la cintura como impidiendo que se escapara, sonriente y feliz. Los cuatro se miraron divertidos y Arwen se aventuró a decir:&lt;br /&gt;-Aquí ha habido algo más que una plácida siesta.&lt;br /&gt;-Creo – dijo Boromir tomando por el talle a su dama – que estos hobbits han estado muy entretenidos en nuestra ausencia.&lt;br /&gt;Y se echaron a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7303297656929571790?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7303297656929571790/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7303297656929571790' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7303297656929571790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7303297656929571790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/12/las-tres-damas-descendiendo-por-el.html' title='Las Tres Damas, Descendiendo por el Anduin, 2.3'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7568812189709615814</id><published>2008-12-22T15:17:00.001+01:00</published><updated>2008-12-22T15:40:10.803+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un fragmento de Tierra Media'/><title type='text'>La buena voluntad</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SU-h-OrvOrI/AAAAAAAAAy4/ZfcnBUk-E_Q/s1600-h/EETTT_borofaramir2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5282618978394389170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 271px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SU-h-OrvOrI/AAAAAAAAAy4/ZfcnBUk-E_Q/s400/EETTT_borofaramir2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Boromir se acercó a su hermano que se hallaba enfrascado en la lectura de un grueso libro sobre el origen del Reino del Norte. Parecía no haberse percatado de la presencia imponente de Boromir, su hermano mayor era más alto que él y corpulento. Boromir, sin embargo, lo observaba sonriente con una copa en la mano, su hermano menor siempre sumido en aprendizajes literarios.&lt;br /&gt;-Creí que esa parte de la historia ya la conocías- le dijo Boromir acercándose a la chimenea encendida, interponiéndose entre el calor que desprendía y su hermano.&lt;br /&gt;-Los detalles a veces son más interesantes que la historia en si, y este voluminoso tomo está cargado de detalles.&lt;br /&gt;Faramir se levantó dejando el libro en su asiento y tomó la otra copa que reposaba tranquila en la cercana mesa, el vino era especiado y había sido calentado, Faramir lo olfateó considerándolo muy de su gusto.&lt;br /&gt;-¿Brindaremos, hermano mayor, para que este invierno no sea tan riguroso como el anterior?&lt;br /&gt;-Brindemos – dijo Boromir alzando la copa.&lt;br /&gt;Pero en aquel preciso instante, Denethor apareció en la sala con sus ropajes regios y oscuros. Miró a sus dos hijos con rostro serio, mirada fría y distante.&lt;br /&gt;Ambos hermanos suspendieron el brindis esperando que su padre les diera alguna orden.&lt;br /&gt;Denethor se sirvió él mismo una copa y se interpuso entre sus dos hijos, Faramir desvió la mirada hacia las profundidades rojizas de su copa, mientras que Boromir le miraba directamente a los ojos.&lt;br /&gt;-El invierno siempre será crudo y frío mientras no derrotemos al Señor Oscuro, pero en un día como hoy,  merece la pena brindar por todos los Hombres de buena voluntad de Tierra Media – Denethor alzó su copa y sus hijos le imitaron, dieron un largo trago hasta acabar con el contenido – ahora, descansad hijos míos, puede que mañana no podáis hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7568812189709615814?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7568812189709615814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7568812189709615814' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7568812189709615814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7568812189709615814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/12/la-buena-voluntad.html' title='La buena voluntad'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SU-h-OrvOrI/AAAAAAAAAy4/ZfcnBUk-E_Q/s72-c/EETTT_borofaramir2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1945884306069051355</id><published>2008-12-12T15:50:00.000+01:00</published><updated>2008-12-12T15:51:29.199+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Descendiendo por el Anduin, 2.2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, y viendo que Valentina se encontraba bien, dispusieron de hacer una visita a la orilla sur del Anduin, se encontraban próximos a las Bocas del Anduin (la desembocadura), y pensaron que perderse en aquel caluroso día con tres barcas sin un destino prefijado, sería estupendo para estar los seis juntos sin ser molestados por criados ni doncellas, además remar en las barcas les trajo recuerdos a Aragorn, Boromir y Frodo, de aquellos días pasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres barcas blancas y ligeras fueron dispuestas en el agua, junto al casco del barco se había colocado una especie de embarcadero para que las damas pudieran subir a las barcas sin ninguna dificultad.&lt;br /&gt;Arwen se encontraba junto a Aragorn dentro de uno de los botes, había elegido para la ocasión un vestido de amplias mangas con un corpiño ajustado, poco escotado y una falda pantalón que dejaba ver sus flexibles botas de una piel grisácea. Se recogió el cabello en un complicado moño con pequeños adornos dorados; Aragorn la contemplaba embelesado y mantenía la estabilidad de la embarcación con el remo atravesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir ayudaba a Éolywyn a subir a su correspondiente bote, ella sonreía divertida, aquella pequeña escapada le daría un poco de emoción al viaje. Para estar cómoda se había vestido con unos amplios pantalones y unas altas botas, un blusón de mangas ajustadas y anudadas desde el hombro hasta las muñecas y llevaba una especie de sobrevestido ajustado al talle de amplio faldón abierto por delante y por detrás, se recogió el pelo dorado en una larga trenza; una vez dentro del bote y bien acomodada miró a Valentina y le gritó dándole ánimos:&lt;br /&gt;-¡Vamos Valentina!, si no pasa nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hobbit se encontraba en cubierta, se había sentado en un pequeño columpio que descendía hasta el embarcadero donde Frodo la esperaba. Valentina se agarraba a las cuerdas cerrando los puños con fuerza, los nudillos estaban blancos, al igual que su faz y los ojos cerrados para no ver el descenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando notó que los marineros la balanceaban con suavidad para descender, Valentona apretó aún más los ojos. La idea de comer en tierra firme le pareció al principio excelente, pero cuando comenzó a pensar como descendería, no pareció gustarle tanto, al igual que viajar en una pequeña barquita que se impulsaba con los remos que Frodo sostenía. No es que dudara de que su esposo no supiera llevar el bote, pero ellos eran dos pequeños hobbits que podían ser rápidamente arrastrados por la corriente en caso de caer, a demás, estaba el hecho de que los padres de Frodo murieron en el río cuando su barca se hundió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina se había puesto unos amplios pantalones, camisa de mangas largas y abombadas, chaleco largo y amplio, y con un bonito pañuelo se sujetaba los abundantes rizos.&lt;br /&gt;Frodo observaba sonriente como descendía su esposa, con los ojos cerrados y los nudillos blancos de tanto apretar; cuando sus peludos pies toparon con el suelo de madera del improvisado embarcadero, Valentina abrió sus oscuros y grandes ojos dejando escapar un largo y sonoro suspiro.&lt;br /&gt;El panorama era el siguiente: Arwen y Aragorn la miraban sonriente desde su bote, que era el más distante; Boromir la contemplaba muy serio e intentaba alejar con suavidad su embarcación de la plataforma de madera; Éolywyn que se agarraba con suavidad a la barandilla, sonreía mientras inclinaba ligeramente la cabeza instándola a que subiera a bordo de su bote y Frodo la observaba algo divertido, estaba de pie dentro de su embarcación y se mantenía bastante estable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valentina se puso en pie, se estiró las ropas y se recogió algún rizo bajo la pañoleta, miró algo desconfiada al suelo que había bajo sus pies y dijo con aire de orgullo:&lt;br /&gt;-No es nada…, sólo que…, me da miedo la altura.&lt;br /&gt;Boromir la miró de reojo muy serio y silencioso, comenzó a remar hasta llegar a la altura de Arwen y Aragorn. No conocía a Valentina, de hecho era la única hobbit femenina que conocía, le parecía que era algo torpe y asustadiza, pero, quizás es que las damas hobbits eran así. Él había hecho buena amistad con Merry y Pippin, a los que deseaba volver a ver en aquella reunión organizada por Aragorn, eran hobbits valientes, alegres y bastante hábiles; Frodo había demostrado su entereza y fuerza de voluntad y Sam su fidelidad y valentía, pero aquella hobbit no parecía gustarle nada, sólo era un paseo en barca y nada más. Oyó la voz de su compañera y volvió a la realidad.&lt;br /&gt;-Pobre Valentina, todo esto la supera.&lt;br /&gt;-No sé por qué tiene tanto miedo, Frodo sabe manejar el bote – dijo Boromir observando como la barca de los hobbits se acercaba a ellos y Valentina se aferraba a la barandilla con fuerza.&lt;br /&gt;Aragorn giró su embarcación tomando la posición delantera:&lt;br /&gt;-Nos introduciremos en ese afluente, la corriente es suave y no será difícil ascender. Boromir quédate en último lugar y dejemos que Frodo y Valentina vayan en medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrieron un trecho, hacia calor y el día iba alcanzando su madurez poco a poco, a ambos lados, las orillas eran arenosas y suaves y la línea de árboles estaba cercana al agua.&lt;br /&gt;Podían oírse el canto de distintos pájaros y el chapoteo de algunos animales que huían asustados ante los extraños visitantes.&lt;br /&gt;Valentina se sentía inquieta, tenía hambre:&lt;br /&gt;-¿Cuándo comemos? – gritó con su voz clara y algo chillona.&lt;br /&gt;Boromir frunció el entrecejo:&lt;br /&gt;-Los hobbits siempre igual, aún no es media mañana.&lt;br /&gt;Valentina se giró, la barca de Éolywyn y Boromir estaba muy próxima a la suya:&lt;br /&gt;-A nosotros los hobbits nos gusta comer y comemos cuando tenemos hambre y yo, ahora, estoy hambrienta – replicó volviendo la cabeza al frente.&lt;br /&gt;-Si tienes hambre- dijo Frodo – sólo tienes que abrir una de esas cestas, todos llevamos comida en abundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn dirigió su bote a la orilla de dejó que se deslizara por la arena con suavidad, Frodo y Boromir le siguieron y la escena de las tres embarcaciones les recordó el momento previo a los Rauros, cuando la Compañía de los Nueve estaba a punto de disolverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen avanzó con pasos ligeros por la orilla, el lugar era encantador, hacia el interior había un claro de hierba suave, protegido del fuerte sol veraniego por las copas de los árboles que lucían frondosas sus ramas.&lt;br /&gt;-El lugar es apropiado para come – dijo con voz suave y una mirada dulce y encantadora a Aragorn.&lt;br /&gt;-Sabía que te gustaría, aquí hay mucha paz.&lt;br /&gt;Arwen se acercó a su esposo, el Rey, sonreía llena de amor por él, le acarició sus largos cabellos peinándoselos con sus dedos y él, sin poder resistirse, la besó en ternura en los labios.&lt;br /&gt;Arwen era por entero feliz y jamás habría cambiado esos momentos junto a aquel hombre, su destino estaba sellado por aquel amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1945884306069051355?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1945884306069051355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1945884306069051355' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1945884306069051355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1945884306069051355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/12/las-tres-damas_12.html' title='Las Tres Damas'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-2402689006174753199</id><published>2008-12-09T18:32:00.003+01:00</published><updated>2008-12-09T18:38:12.781+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Descendiendo por el Anduin, 2.1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres damas sonreían divertidas, se hallaban en el amplio y luminoso camarote de Arwen, echadas cómodamente en la cama y rodeadas de mullidos cojines. Arwen y Éolywyn habían pasado la tarde hablando sobre las costumbres de las mujeres rohirrim, eran audaces y atrevidas, no parecían conocer el miedo y si hacia falta eran capaces de enfrentarse al peor de los enemigos, como demostró Éowyn luchando e hiriendo de muerte al propio Señor de los Nazgûl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn no se había quedado atrás, su aventura, que tuvo lugar en los días finales de la Guerra del Anillo, la llevó hasta un castillo siniestro custodiado por el espíritu de un brujo condenado a vagar entre las ruinas de lo que fue su hogar; ella junto a la bruja Mineltar y el drúadan Aghâ-daru, se vieron enfrentados a extraños orcos, una poderosa hechicera y la furia vengativa del espíritu del brujo. A pesar de la pena que la embargaba en aquellos días por la muerte certera de su amado Boromir, Éolywyn liberó de la tortura y los hechizos a un hermoso caballo meara que consintió en dejarse montar por su liberadora y llevarla al campo de batalla en ayuda de sus hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Arwen aquella historia siempre la había intrigado, era una gran hazaña y ella, equivocadamente, había considerado a las mujeres de los pueblos no élficos, algo débiles, sumisas y falta de carácter.&lt;br /&gt;Pero, ahí estaban Éolywyn y Valentina en cuyas vidas habían tenido lugar acontecimientos extraordinarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hobbit se unió a las dos damas algo más tarde, había estado durmiendo un poco, recuperándose de los mareos y vómitos con la infusión de athelas que Aragorn le preparó. Parecía estar como nueva, se sentía muy bien y lo suficientemente fuerte para caminar por si sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen se alegró mucho al verla entrar en su camarote, sonriente y con los rizos bien peinados, la hobbit subió hábilmente a la cama y se acomodó lo mejor que pudo.&lt;br /&gt;-…, pero, mi padre sigue empeñado en la venta ambulante de miel – decía Valentina encogiéndose de hombros – ya no le hace falta ese tipo de cosas, soy la esposa de Frodo, el Bolsón mejor acomodado de Hobbiton y mi marido – decía muy orgullosa – puede comprar el mejor puesto del mercado para instalar una bonita tienda que venda productos de miel, eso sería la envidia de muchos, que durante años nos consideraron pobres…&lt;br /&gt;-Tu padre no desea aprovecharse de la situación – dijo Éolywyn – su orgullo se lo impide.&lt;br /&gt;-Mas bien diría yo su desprecio a los Bolsones, aún no ha superado que su amada hija Valentina esté casada con un Bolsón de Bolsón Cerrado, para él todo lo que Frodo sufrió no significa nada más que una “locura más de los Bolsón” – el enfado de Valentina era más que evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen se acercó a ella y le acarició los rizados cabellos, el gesto la tranquilizó sintiendo como una paz la invadía:&lt;br /&gt;-Quizás Valentina, a lo que tu padre le cuesta superar es el hecho de que te casaste para formar tu propia familia, y no que tomaras por esposo a Frodo. Él no acepta que te separaste de su lado y que ya no eres una pequeña hobbit que necesitas protección – Arwen hablaba con conocimiento de causa, su padre nunca había deseado el compromiso entre ella y Aragorn y si hubiera podido, se la habría llevado con él a las Tierras Imperecederas, pero ella, para bien o para mal, había entregado su corazón y su esperanza a Aragorn, y sólo la muerte precipitada de éste la habría hecho partir de Tierra Media:&lt;br /&gt;-Así actúan los padres, protegen y miman demasiado a sus hijas y no piensan que como personas individuales tenemos nuestra propia vida.&lt;br /&gt;-Mi padre por el contrario no pensaba de esa forma – dijo Éolywyn – yo era su única hija de tres varones y me crió prácticamente, igual que a mis hermanos; nunca me retuvo en casa y solía llevarme con él a sus viajes, me enseñó todo lo que se debe saber sobre caballería y me regaló una espada hecha a mi medida…, nunca me obligó a tomar marido y si yo quería cabalgar sola, a él no parecía importarle. Claro, que esta forma de actuar trajo muchos quebraderos de cabeza y discusiones a mi madre, una mujer bastante rígida y costumbrista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen la miraba sonriente y con esa gracia élfica que la hacía inigualable:&lt;br /&gt;-Parte de su espíritu anida en ti y te veía como a un igual, al no empujarte a tomar marido, te retuvo siempre a su lado.&lt;br /&gt;Éolywyn se quedó pensativa durante un rato, nunca lo había visto de ese modo, pero Arwen tenía razón. El hijo predilecto de su padre era su hermano mayor, pero el gran tesoro de su casa era ella, así se lo había dicho en algunas ocasiones y siempre había mantenido ese tesoro a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-2402689006174753199?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/2402689006174753199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=2402689006174753199' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2402689006174753199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2402689006174753199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/12/las-tres-damas.html' title='Las Tres Damas'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-3259031555862915424</id><published>2008-11-30T19:29:00.002+01:00</published><updated>2008-12-09T18:37:29.786+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas,</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Descendiendo por el Anduin, 2&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La tarde declinaba con paciencia tiñendo de cálidos dorados las tranquilas aguas que mecían con suavidad el navío real.&lt;br /&gt;Aragorn se encontraba en la proa oía atentamente a Frodo que con la ocasión de su visita, su querido tío Bilbo le había entregado varios pergaminos repletos de poesías, que deseaba con urgencia fueran entregadas a Aragorn para que éste los corrigiera y opinara sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo y Valentina partieron de Hobbiton y pasaron por Bree, aquel lugar trajo malos recuerdos a la hobbit, pues fue allí sonde vivió su desdichado suceso y, que más tarde, la llevó a conocer a dos buenos amigos, el enano Grimgi y el encantador hobbit Hildi, pero eso fue una aventura que está escrita en el secretísimo diario de Valentina y que aquí no viene al caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn asentía divertido pues el viejo y entrañable Bilbo no dejaba de sorprenderle, su capacidad creativa no había mermado ni un ápice y las poesías eran lo suficientemente buenas para ser publicadas en un pequeño libreto; Aragorn pensó que Bilbo le haría mucha ilusión verlas editadas con unas cubiertas de cuero fino bien labrado y su nombre en letras doradas. Frodo contaba que tras dejar la aldea de Bree pasaron unos días muy agradables en Rivendel, allí fueron muy bien atendidos por los hermanos de Arwen que mandaron saludos y si no fuera por los achaques que padecía últimamente su tío, se habría presentado él mismo ante su amigo “Trancos”, para leerle sus escritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo quedó un momento en silencio y suspiró de manera triste, sus ojos grandes y azules se perdieron en la lejanía.&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre amigo?,¿por qué callas? – le preguntó aragorn preocupado.&lt;br /&gt;-No se, Aragorn – dijo el hobbit mirándolo – creo que Bilbo se encuentra demasiado mayor, quizás demasiado cansado de todo lo vivido…, esa fue la impresión que me dio.&lt;br /&gt;-La vida es así Frodo, algún día llegará su hora y nos dejará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante llegó Boromir y se sentó junto a Aragorn, observó el rostro de ambos, muy serios y tristes:&lt;br /&gt;-Bueno compañeros, ¿qué caras son esas?, se supone que este viaje es para disfrutarlo, pero parecéis como si presagiarais un funeral.&lt;br /&gt;Aragorn lo miró sorprendido, pero Boromir sonreía con sinceridad:&lt;br /&gt;-Recordábamos a Bilbo, Frodo lo encontró muy desmejorado en Rivendel.&lt;br /&gt;-Se debilita poco a poco y creo que pronto dejará Rivendel – Frodo parecía tan triste casi a punto de llorar. Boromir lo miró y, sin saber por qué, recordó a su padre, ya bastante viejo cuando lo dejó en aquellos días al partir en busca de Imladris, en una extraña visión que profetizaba acontecimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denethor, a ojos de su hijo parecía cansado, oscuro y malhumorado, las responsabilidades le eran una carga difícil de llevar y la inminente amenaza oscura de Mordor no le dejaba descansar.&lt;br /&gt;¿Hasta que punto llegó a degradarse su padre?, se sintió conmovido y triste cuando se enteró de su muerte y como ésta tuvo lugar. La demencia que sufría no era normal en la gente de su raza, por lo que todos comprendieron que aquella locura había sido influenciada por Sauron, quizás la misma locura ciega que él sintió, aquella ansia por tomar el Anillo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn rompió el silencio, tomó a sus amigos por el hombro y los miró con seriedad:&lt;br /&gt;-Compañeros, despejemos nuestras mentes de siniestros pensamiento, seguro que las damas saben mejor que nosotros cómo disfrutar de éste plácido crucero.&lt;br /&gt;Frodo se levantó de repente y dejó cuidadosamente los manuscritos de Bilbo a un lado:&lt;br /&gt;-Le prometí a Valentina que no la dejaría demasiado tiempo sola… estará enfadada.&lt;br /&gt;-Hace un momento – dijo Boromir señalando hacia los camarotes inferiores – se encontraba hablando junto a Arwen y Éolywyn, parecía bastante recuperada.&lt;br /&gt;-¿A si…? – Frodo susurró extrañado, Valentina había estado mareada desde que pisó la cubierta del barco, las nauseas no la habían dejado disfrutar ni un solo momento, ningún remedio le venía bien, hasta que Aragorn le preparó, él mismo, una suave infusión a base de Athelas y al parecer habían surtido efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo volvió a sentarse y tomó las poesías ordenándolas, la noticia le había tranquilizado y sonreía de nuevo:&lt;br /&gt;-En ese caso, volveré con la lectura, aunque pensándolo bien…, tengo la garganta algo seca.&lt;br /&gt;-¡Eso tiene remedio! – exclamó Aragorn y haciendo un gesto hizo que algunos sirvientes dispusieran una mesita con algunas bandejas de comida, jarras para el vino y algunas botellas de una excelente cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continurá...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-3259031555862915424?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/3259031555862915424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=3259031555862915424' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3259031555862915424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3259031555862915424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/las-tres-damas_30.html' title='Las Tres Damas,'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-5732018578881508251</id><published>2008-11-27T15:43:00.002+01:00</published><updated>2008-11-27T15:49:02.217+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Premio Symbelmine'/><title type='text'>Premio Symbelmine</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SS6yZAG9M-I/AAAAAAAAAtU/xxUEEbIUhmU/s1600-h/premio+symbelmine3.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273348356293080034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 314px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SS6yZAG9M-I/AAAAAAAAAtU/xxUEEbIUhmU/s320/premio+symbelmine3.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;Maeglin, que es todo un caballero de Gondor, me ha entregado un premio, con un hermoso nombre, la verdad es que poco sería la Casa de Rohan sin sus visitas, &lt;a href="http://gondorianhelmet.blogspot.com/"&gt;El Patio de los Senescales&lt;/a&gt; es nuestro lugar de reunión para aquellos que nos gusta Tierra Media.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://gondorianhelmet.blogspot.com/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-5732018578881508251?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/5732018578881508251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=5732018578881508251' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5732018578881508251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5732018578881508251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/premio-symbelmine.html' title='Premio Symbelmine'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SS6yZAG9M-I/AAAAAAAAAtU/xxUEEbIUhmU/s72-c/premio+symbelmine3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7825117122664725642</id><published>2008-11-20T21:04:00.003+01:00</published><updated>2008-11-20T21:14:24.088+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Reunión de Amigos, I-2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Arwen hizo un ligero movimiento y su oscura cabellera se movió como una sombra agitada por un suave viento, todos le prestaron atención y habló con su voz dulce y melodiosa:&lt;br /&gt;-Aragorn y yo hemos pensado que podríamos ir a visitar la Isla de Tolfalas hasta que llegue el resto de los Compañeros…, el lugar es muy hermoso – dijo estas últimas palabras dirigiendo la vista a su esposo de manera cómplice, sus miradas guardaban un secreto sólo vivido por ellos.&lt;br /&gt;-Si – prosiguió Aragorn mirando a cada unos de los comensales – podríamos aprovechar estos cálidos días para nosotros solos, después volveríamos para estar junto con nuestros amigos: Pippin, Merry, Sam, Gimli, Legolas y por supuesto, nuestro amado mago Gandalf. El castillo de Tolfalas os gustará, está sobre un peñón mirando directamente al mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn miró a Boromir y después a Aragorn, parecía animada:&lt;br /&gt;-¡Nunca he visto el mar desde tan cerca!, sería estupendo, cabalgar por la orilla, sentir la espuma de las olas en la piel…, - tomó la mano de su compañero y ambos se miraron muy enamorados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arwen dirigió su mirada a Frodo que engullía un riquísimo pastel de carne con una sabrosa salsa hecha de arándanos y algunas especias originales de Gondor:&lt;br /&gt;-¿Qué opinas Frodo?, ¿no será un viaje algo pesado para Valentina y para ti?&lt;br /&gt;-No…- dijo Frodo con la boca llena.&lt;br /&gt;-Si…- respondió Valentina al mismo tiempo, pues no le apetecía volver a viajar de nuevo, aún se dolía todo el cuerpo del recorrido desde Bolsón Cerrado en poney.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo y Valentina se miraron y él le apartó varios rizos de la frente:&lt;br /&gt;-Valentina tú nunca has visto el mar, es una gran oportunidad de conocer un sitio nuevo.&lt;br /&gt;-He vito el mar y la playa en pinturas, ilustraciones en los libros y con eso me basta…&lt;br /&gt;-El mar es hermoso y majestuoso – dijo Arwen con una voz que sonó casi melancólica, echaba en falta a su padre que partió por mar hacia la Tierra Imperecedera y jamás volvería a verle – es algo digno de ver y recordar…&lt;br /&gt;-¡Es terrible! – respondió Valentina casi enfadada – he leído mucho y en algunos relatos cuenta que cuando el mar se enfurece destruye todo aquello que se propone y se cobra vidas…&lt;br /&gt;-Valentina – intervino Aragorn – nadie te obligará a venir, pero deberías probar, descenderemos el Anduin en barco, es muy seguro y nada te ocurrirá, provengo de una raza de marineros y yo mismo seré el capitán de la embarcación, si no te fías de mi, puedes quedarte en tierra, nadie te molestará en Minas Tirith – dicho esto Valentina quedó pensativa.&lt;br /&gt;-Bueno…, si…, sí tú llevas el barco… - miró a Frodo que no le quitaba ojo y una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en su cara, parecía feliz de que aceptara, a él le gustaba todo aquel tipo de cosas, la vena Tuk en aquel momento estaba despierta, ella habría preferido que quedara latente como la mayoría de la veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Boromir sonó profunda y grave, miraba a Valentina, extrañado de aquellos burdos modales hacia Aragorn.&lt;br /&gt;-Aragorn comandará la nave, pero no llevará el barco, pequeña hobbit, para eso están los marineros. Deberías contener tus modales hacia el Rey Elessar cuando haya otras personas delante, pues no todo el mundo puede comprender tu confianza y vocabulario hacia el Rey.&lt;br /&gt;-No tiene importancia Boromir – dijo Aragorn – seguro que nuestra simpática Valentina es más comedida con sus palabras ante extraños.&lt;br /&gt;-Propongo un brindis – la voz de Frodo sonó limpia y alegre – por la amistad que siempre nos llevará a estar unidos.&lt;br /&gt;-Es un buen brindis – dijo Boromir alzando su copa, Aragorn asintió poniéndose en pie:&lt;br /&gt;-Por la Paz conseguida con nuestro sacrificio – dijo a su vez y Arwen que le miraba con amor alzó su copa y habló:&lt;br /&gt;-Y que durará más allá de nuestras fuerzas y nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos brindaron y volvieron a sentarse para continuar con la cena, bueno, los dos hobbit debido a su tamaño permanecieron sentados durante el trago de vino. Valentina pensaba en lo fastidioso que le resultaría la navegación por el río hasta aquella isla, si ya le fatigaban los viajes por tierra ni se podía imaginar como sería en barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn hacía preguntas a Arwen sobre el lugar al que iban a visitar, le encantaba los viajes y se mostró ansiosa por conocer el mar que sólo había visto de lejos; sobre altas montañas había divisado la línea del horizonte, aquella inmensa extensión azulada que despertaba en su corazón un extraño eco nostálgico. Boromir permanecía silencioso, miraba sonriente a su amada y asentía con respeto a las palabras de Arwen, él ya conocía el lugar y aunque hubiera preferido recorrer aquellas tierras que tanto defendió en su vida anterior, presintió que sería mejor alejarse de tantos recuerdos que terminarían por embargarlo de nostalgia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn conversaba con Frodo, la presencia del mediano lo llenaba de alegría y admiración y verlo tan animado y feliz le alegraba en verdad. A pesar de que la Sombra dejada por el Anillo nunca desaparecería, Frodo parecía encontrarse muy bien y en parte se debía a Valentina que sin duda lo trataba con mucho amor y cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn desviaba, de vez en cuando, su mirada hacia su reina y en esos momentos él se encontraba con los ojos de Arwen radiantes de felicidad mirándolo con amor y pasión. Valentina se preguntaba una y otra vez, cuándo llegarían los postres, todo lo que había en la mesa estaba delicioso, pero a ella le apetecía ahora cosas dulces y cremosas, y a demás, comenzaba a aburrirse, allí todos hablaban o bien del viaje en barco o de aventuras pasadas. Le hubiera gustado que una orquesta hobbit se encontrara en el salón tocando algo alegre para bailar, pero seguro que aquellos hombres, la dama rohir y la hermosa elfa no entendían la música hobbit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7825117122664725642?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7825117122664725642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7825117122664725642' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7825117122664725642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7825117122664725642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/las-tres-damas.html' title='Las Tres Damas'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-980789928273450582</id><published>2008-11-15T21:06:00.003+01:00</published><updated>2008-11-15T21:25:46.996+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Tres Damas'/><title type='text'>Las Tres Damas, capítulo I</title><content type='html'>Este es un nuevo relato basado en Tierra Media, los acontecimientos tienen lugar después de la Guerra del Anillo y es una historia alternativa, romántica y divertida.&lt;br /&gt;En esta historia, vemos a un Frodo felizmente casado con una hobbit (personaje dedicado a una amiga), Boromir que ha vuelto de entre los muertos y a Aragorn y Arwen que reunen a todos los amigos.&lt;br /&gt;También aparecen algunos personajes creados por mi, que tienen sus aventuras en otros relatos.&lt;br /&gt;Espero que os guste.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Reunión de amigos, I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados a la mesa estaban los seis comensales, la velada era agradable y las conversaciones distendidas, no se comentaba ningún tema en concreto ni se profundizaba en cosas serias, simplemente estaban allí, hablando y comiendo y contando anécdotas divertidas.&lt;br /&gt;Se encontraban en una sala privada de la gran residencia del rey, pero en aquel momento y junto a sus amigos, el rey Elessar era simplemente Aragorn y disfrutaba como un simple hombre, de la compañía de aquellos a los que quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aragorn como anfitrión, ocupaba un lateral de la mesa y su esposa, la radiante u hermosa Arwen, se encontraba frente a él, aquella noche estaba especialmente majestuosa y a la vez etérea, su naturaleza élfica estaba de manifiesto y un mágico brillo brotaba de sus ojos azules envolviéndola en un halo de una belleza imposible de describir, era feliz, porque su esposo era feliz y eso la complacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la derecha de Aragorn se sentaban Éolywyn de Rohan, la dama de Boromir con su larga melena rubia trenzada con lazos de plata, llevaba puesto para la ocasión un bonito y escotado vestido de un azul pálido con bordados de hilo de plata; se sentaba junto a su amado de manera relajada pero orgullosa, se sentía así por su hombre al que quería tanto y de cuyo amor renació a la vida Boromir, pero también por encontrarse en tan digna compañía. Boromir y ella habían viajado durante varios días para acudir a la invitación que Aragorn y Arwen hicieron a sus amigos, los primeros en acudir fueron ellos dos y los pequeños hobbits, Frodo y Valentina, su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo sentado cómodamente a la izquierda de Aragorn, balanceaba los grandes y peludos pies; dispusieron dos grandes y mullidos cojines para que ambos hobbit se encontraran a la altura adecuada en la mesa.&lt;br /&gt;Valentina comía con apetito todo cuanto había en la mesa y Frodo, que no se quedaba atrás con respecto a su esposa, hablaba con Aragorn animadamente, pero evitaba mirar a Boromir a los ojos, aunque lo hacía con disimulo, Aragorn se dio cuenta de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo había observado que Boromir parecía distinto, algo había cambiado en él, quizás eso de haber regresado de la muerte y la compañía de la dama rohirrim, le habían hecho más abierto y relajado, menos soberbio y altanero, aunque seguía teniendo ese deje orgulloso de “yo soy el hijo primogénito del Senescal de Gondor…”. Boromir no tenía ahora responsabilidades políticas, había renunciado a su derecho de heredad y a sus obligaciones como Capitán de la Torre Blanca, aunque Aragorn sabía que siempre le sería fiel y si lo requería, el caballero Boromir acudiría presto a luchar por su Rey.&lt;br /&gt;Pero aun así, Frodo no confiaba demasiado en Boromir y su presencia le hacía estar en alerta, como si una vocecilla en su interior le recordase continuamente lo que sucedió aquel desgraciado día en Amon Hen. Frodo sabía que Boromir no volvería a causarle daño, ya no existía la amenaza del Anillo, pero le resultaba imposible borrar de su memoria esos angustiosos momentos vividos en la colina cuando Boromir casi lo mata para arrebatarle el Anillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frodo había compartido aquellos pensamientos con su esposa, sólo a ella le hizo saber sus miedos y dudas, Valentina sabía que era absurdo tenerle miedo a aquel hombre alto, corpulento, de anchos hombros y que sin duda poseía gran fuerza, Boromir había pagado su debilidad con su muerte y no volvería a cometer otro error fatal como ese. Sin embargo, Valentina permanecía en constante alerta por si acaso. Había estado observando cada movimiento de Boromir desde que llegaron y nada parecía levantar amenazas. Boromir no se despegaba de su compañera, hablaba animadamente con Aragorn, saludó con respeto a Arwen y evitaba mirar a Frodo, por lo demás, parecía indiferente a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente, Valentina no había deseado hacer aquel largo y agotador viaje desde la Comarca hasta Minas Tirith en Gondor, al principio se negó en rotundo, pero Frodo insistió de mil maneras hasta convencerla. Valentina se hallaba muy cómoda en su casa, la señora de Bolsón Cerrado no era muy dada a viajar y nada más la idea ya le horripilaba, pero era una invitación formal de Aragorn, el gran amigo de Frodo, el Rey del Reino Unificado, no haber aparecido habría sido un desprecio y un insulto para su marido, pero ella quería que su esposo insistiera y la agasajara, eso la hacía feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir asentía sobre algo que Arwen le contaba, cuando ella hizo una pausa, él se volvió hacia Frodo y le dijo.&lt;br /&gt;-¿Me pasas la sal?&lt;br /&gt;Frodo le miró de repente serio y aturdido, Boromir le miraba fijamente con una ligera sonrisa, tardó un momento en reaccionar, miraba extrañado y con los ojos muy abiertos a Boromir.&lt;br /&gt;-Sólo te he pedido la sal… - dijo Boromir algo divertido dándose cuenta de lo turbado que se encontraba Frodo. Ellos nunca habían hablado demasiado después de lo sucedido en Amon Hen, ni si quiera habían cruzado cuatro palabras, Frodo siempre evitaba al hombre y Boromir, por su parte, se apartaba todo lo que podía del hobbit.&lt;br /&gt;Frodo miró al delicado salero de cristal tallado que tenía a su lado y lo acercó, lo más que pudo a Boromir, éste lo tomó dándole las gracias y continuó con lo que estaba haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éolywyn había estado contemplando la reacción del hobbit con el ceño fruncido, no le había gustado nada su comportamiento, había dirigido a Boromir una mirada de desconfianza y miedo que no tenía razón de ser, Boromir no era un asesino, no iba a descuartizarlo y comérselo allí.&lt;br /&gt;Éolywyn no entendía muy bien a Frodo, ella creía que los hobbits, en general, eran gentes alegres, divertidas y amistosas, Valentina así lo parecía, pero su esposo siempre tenía cara de desconsuelo, como si un miedo lo embargara, con los ojos muy abiertos mirando de un sitio para otro. Le resultaba penoso, pues parecía que no había dejado atrás los acontecimientos vividos en la época de la Guerra del Anillo. Boromir había renacido y quería vivir más que nunca, pero Éolywyn creía o al menos, así le parecía a ella, que Frodo se hundía de manera extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-980789928273450582?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/980789928273450582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=980789928273450582' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/980789928273450582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/980789928273450582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/las-tres-damas-captulo-i.html' title='Las Tres Damas, capítulo I'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-8460401021600833898</id><published>2008-11-10T15:21:00.002+01:00</published><updated>2008-11-10T15:27:15.846+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril la voz de las estrellas, VI y final</title><content type='html'>Descendían con rapidez y sigilo, los hermanos llevaban cubierta la cabeza con la caperuza de su capa élfica, por lo que se confundían en la oquedad mohosa, mientras que Estel era una oscura sombra tras los pasos de ella.&lt;br /&gt;De vez en cuando volvía a es escuchar aquellas desagradables voces, que parecían corromper el propio aire, sonaban distantes y proveían de otros pasadizos que se comunicaban; antorchas lejanas reflejaban su luz en la chorreante pared rocosa, corrientes de aire que transportaban fétidos olores, nichos oscuros y siniestros, toscamente tallados en las paredes, contenían restos putrefactos.&lt;br /&gt;Cambiaron en varias ocasiones de túneles, siguiendo las corazonadas de Indrel, hasta llegar a un pasillo que les resultó familiar.&lt;br /&gt;Agudizando el oído pudieron escuchar algo que les llamó la atención a los dos hermanos:-¿Puedes oírlo? –se volvió Indrel hacia su hermana.&lt;br /&gt;Ella asintió observando la penumbra del túnel.&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre, sólo oigo el rumor de un torrente de agua ?–dijo el montaraz mirando a Indrel.&lt;br /&gt;-Es algo que está más allá del torrente, son notas musicales, pero parece…como si no entonara bien la melodía –terminó diciendo Indril –Creo que debemos seguir, esa es la musiquilla de la flauta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzaron en silencio, sin contratiempos debían estar en un lugar no muy frecuentado por los orcos, pero no se veían ni se escuchaban, aunque ambos hermanos presentían que estaban cerca. Tras seguir por el estrecho y rápido torrente, cuyas aguas frías y limpias le pareció a Indril que eran lo único no corrupto del lugar, llegaron hasta una entrada abierta en la roca de la cueva, llevaba a una caverna bastante amplía, cuyo techo de cuarzo reflejaba la luz de una fogata situada en e centro, en el lado opuesto de la entrada se veía el agujero oscuro y siniestro de otras salidas y cerca de la crepitosa fogata se encontraban la vieja orco encorvada y sucia, decrépita y a la vez odiosa, junto a ella la más joven soplaba la pequeña y nacarada flauta sin arrancar ninguna melodía, de vez en cuando, una o dos notas se le escapaban seguidas, a la vieja se le iluminaban los ojos, pero enseguida la flauta se silenciaba.&lt;br /&gt;-¡Idiota, estúpida, debes recordar la melodía como te la enseñé o de nada servirá que soples hasta que se te sequen los pulmones! –le gritaba malhumorada.&lt;br /&gt;Y volvía a comenzar con el ejercicio.&lt;br /&gt;Cuando la flauta despedía algún sonido, los hermanos elfos sentían como unos cosquilleos, una sensación extraña que desaparecía al momento, pues los talismanes entregados por Elrond, funcionaban a la perfección, protegiéndoles del mágico encantamiento.&lt;br /&gt;El montaraz habló quedamente:&lt;br /&gt;-Debemos actuar ahora que están solas y seguir el camino del torrente que nos indicara la salida –dijo mientras señalaba hacia la otra entrada de la caverna, el agua discurría veloz por aquel umbral.&lt;br /&gt;De pronto la vieja se levantó con su vestido andrajoso, entornando los ojos llenos de ira intentó vislumbrar lo que había tras la entrada.&lt;br /&gt;-¿Quién de vosotros es el más lerdo para haber venido aquí?, ¡no quiero veros a ninguno! –increpó volviendo a sentarse.&lt;br /&gt;Entonces Estel dio un paso y se mostró a la luz, la vieja abrió los ojos con un odio tremendo reflejados en ellos, le había reconocido, la más joven tiró sin miramientos la flauta, lanzando un cuchillo hacia el montaraz, él por su parte se desvió, mientras una flecha plateada atravesaba la garganta de la orca, haciendo que se ahogara con su propia sangre negra y pastosa, Indril dispuso otra flecha con rapidez.&lt;br /&gt;La orco vieja intentó coger la flauta; Estel le dio un golpe fuerte con el pie haciendo que cayera hacia atrás, la vieja se golpeó la cabeza con una roca puntiaguda y su cuerpo quedó flácido sus terribles ojos aún abiertos no mostraban y ningún indicio de vida.&lt;br /&gt;El montaraz tomó la flauta que le pareció un instrumento muy hermoso, estaba tallado con delicadas filigranas parecía confeccionado de nácar, “demasiado hermoso para manos retorcidas y bocas sucias de pestilencia”, pensó mientras la guardaba en su zurrón.&lt;br /&gt;Indrel se había alejado por la salida siguiendo el agua para explorar su dirección, enseguida volvió a reaparecer llamando a los otros dos.&lt;br /&gt;Indril corrió primero hacia la oscuridad del nuevo túnel, seguida del montaraz y su hermano que había oído ruidos:&lt;br /&gt;-Debemos darnos prisa, se acercan un grupo –decía mientras corría chapoteando por el torrente.&lt;br /&gt;Pronto alcanzaron a oír el estrépito de una casaca y una luz difusa iluminaba el túnel cavernoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indril redujo la marcha para ir asegurándose a la pared, el torrente había aumentado su cauce y se había vuelto bastante turbulento amenazándolo con arrastrarlos. Se aseguraron con las plateadas cuerdas de los Galadrim y consiguieron salir al exterior, dejando a un lado la espumosa cascada y sobre una repisa rocosa se sentaron un momento, estaban empapados y aunque los hermosos elfos soportaban bien el frío, el montaraz tiritaba con los labios amoratados.&lt;br /&gt;Observaron el paisaje que les rodeaba, habían salido más al norte y a la cara oeste de las montañas, el cielo estaba despejado y mostraba las estrellas vespertinas pronto amanecería. Entonces Indril se levantó, miró al cielo que comenzaba a clarear y a las estrellas que aún brillaban con intensidad, sintió un regocijo en el corazón, una felicidad inesperada que brotaba de su ser y comenzó a cantar.&lt;br /&gt;Cantó con una voz dulce y suave, y de ese sonido brotaba una calma y una paz, una serenidad que hizo que Estel e Indrel se sintieran tranquilos y reconfortados, les transmitió su paz interior y Estel cerró los ojos agradecido de estar allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La despedida fue triste para Indril, no retornarían al mismo sitio, Estel regresaba a Rivendel, mientras que ellos dirigirían sus pasos a Lothlórien. Le había gustado la compañía del montaraz, estar cerca de él le producía una sensación alarmante y reconfortante a la vez, intentó convencerlo:&lt;br /&gt;-¿Por qué no vienes con nosotros?, a la Dama le gustará volver a verte y al Señor Celeborn le interesará estudiar ese instrumento mágico, podría esperar la llegada del verano para volver a Imladris.&lt;br /&gt;-Agradezco tu ofrecimiento y me gustaría volver a ver a la hermosa Galadriel y consultar la sabiduría de Celeborn, pero me esperan en Rivendel, mi corazón está allí, mis amigos y mí familia, a demás, Elrond deseará tener cuanto antes la flauta encantada para ponerla a buen recaudo –le tomó las manos y el besó la mejilla, después fue a despedirse de Indrel.&lt;br /&gt;Ella cerró los ojos, sabía que nada haría cambiar de idea al hombre, “allí estaba su corazón”, había dicho, eso era más que suficiente.&lt;br /&gt;El corazón de Indril estaba en Lórien, junto a los grandes mallorn de corteza plateada y hermosas flores doradas, allí estaban sus amigos y familia.Quizás, pensaba Indril, volviesen a encontrarse algún día, aunque presentía que ese día no llegaría nunca.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Fin&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-8460401021600833898?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/8460401021600833898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=8460401021600833898' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8460401021600833898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8460401021600833898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/indril-la-voz-de-las-estrellas-vi-y.html' title='Indril la voz de las estrellas, VI y final'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-4211359572232451394</id><published>2008-11-06T15:46:00.001+01:00</published><updated>2008-11-10T15:21:02.063+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril la Voz de las Estrellas, capítulo V</title><content type='html'>La lluvia no había dejado de caer durante varios días, era una lluvia suave y constante, lo impregnaba todo y calaba hasta los huesos, ambos hermanos iban bien protegidos con sus capas élficas de Lórien, camuflados en la grisácea luz que los envolvía resultaban casi invisibles, sus botas se adherían sin problemas al terreno fangoso, caminado con ligereza y soltura, dejaban el mínimo de huellas.&lt;br /&gt;El montaraz les seguía arropado en una amplia capa oscura, parecía tener ciertos problemas con el sendero que se había vuelto como un riachuelo resbaladizo y traicionero, Indril le había escuchado maldecir en algunas ocasiones, el hombre no tenía los mismos andares livianos que ellos y  acumulaba demasiado barro en sus botas haciéndoles difícil y penoso el camino.&lt;br /&gt;De vez en cuando, Indril se detenía y se volvía para observarlo, le parecía inquietante y le gustaba verlo caminar intentando llevar la compostura para no quedar demasiado atrás de los hermanos elfos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto un resplandor blanco lo inundó todo, un fogonazo que hizo detener al grupo en seco. Tras la luz, inmediatamente, se escuchó un ruido como si el cielo mismo se hubiera quebrado, un trueno ensordecedor cuyos ecos atronadores fueron retumbando por las empinadas laderas de las montañas hasta perderse en la lejanía. Tenían la tormenta encima.&lt;br /&gt;Indrel se acercó al montaraz, hizo un gesto para ofrecerle su ayuda pero Estel lo rechazó, parecía enfadado consigo mismo y con el tiempo:&lt;br /&gt;-Debemos buscar refugio –dijo Estel pasando al lado del elfo.&lt;br /&gt;-Existe una cueva cerca de aquí, la conocemos de otras ocasiones, es profunda y nos cobijará de la tormenta. –dijo Indrel mientras andaba colocándose por delante de su hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indril permanecía silenciosa y quieta, seguía mirando a Estel, una leve sonrisa surgió de su rostro cuando el hombre pasó junto a ella, la caperuza no le ocultaba la hermosa cara, sólo la cubría de la lluvia, y él pudo ver sus azules ojos clavados en su persona, la sonrisa picarona. Estel miró de reojo a la elfa, quizás algo turbado por la persistencia de ella, cuando de pronto, otro rayo cayó cerca del lugar y el estrépito del trueno hizo que Indril comenzar a andar tras sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cueva era profunda y oscura, seguía hacia el interior de la montaña, perdiéndose en la negrura de su corazón rocoso. Los tres descansaban un momento y tomaban algo de comida, la tormenta seguía rugiendo afuera y la lluvia caía ahora torrencialmente, a penas si dejaba ver los árboles que rodeaban la entrada del cavernoso refugio. No encendieron fuego, estaba cerca del lugar por donde anteriormente habían penetrado a la guarida de los orcos, y los dos hermanos sabían que casi todas aquellas cuevas se comunicaban, tarde o temprano, en algún tramo del recorrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indrel inquieto y deseoso de entrar en acción se dirigió cueva a dentro para ver hasta donde llegaba, al cabo de un rato volvió con noticias, en el profundo azul de sus ojos una luz brillaba con intensidad, había descubierto huellas de orcos y restos malsanos de aquellas horribles criaturas.&lt;br /&gt;Se adentraron en silencio y con los arcos preparados para ser disparadas las flechas en cualquier momento, Indrel encabezaba el grupo, su hermana entre ellos y Estel en la retaguardia, miraba continuamente hacia atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía ya tiempo que se habían alejado de la entrada y ahora sólo se escuchaba el continuo goteo de las paredes y la espectral luz que el musgo desprendía les servía para seguir adelante; Indrel paró en seco:&lt;br /&gt;-Se oyen voces lejanas, creo reconocer tres diferentes, parecen discutir.&lt;br /&gt;Indril oía lo mismo que su hermano, avanzando un poco distinguió luces, los demás la siguieron y llegaron hasta una bifurcación iluminada por dos antorchas, una de ellas enclavadas en la rocosa pared, la otra sujeta por un orco encorvado y desproporcionado, parecía cojear y se movía de un lado para otro. Los elfos y el hombre se ocultaron en la penumbra oscura del corredor observando la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El orco de la antorcha gritaba enfurecido a los otros dos que no paraban de replicar:&lt;br /&gt;-¡Habéis descuidado la guardia! ¡Idiotas descerebrados…! La vieja quiere todas las entradas cubiertas –el cojo les increpaba moviendo la antorcha de un lado para otro acercándola peligrosamente a la cara de los otros dos.&lt;br /&gt;Uno de ellos llevaba una capa andrajosa y sucia, y el otro algo que parecía una coraza herrumbrosa, el da la capa, algo más valiente, contestaba:&lt;br /&gt;-Solo buscamos algo para llenar la panza, esto es muy aburrido y nadie se acuerda de traernos comida, ¿te acuerdas tú?-Procuraros la comida vosotros, yo no cuido de inútiles que no saben matar a las ratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el de la coraza, más delgado que los otros dos, sacó un chuchillo largo y tan mohoso como la coraza, con un movimiento rápido le cortó el brazo que sostenía la antorcha.&lt;br /&gt;El herido quedó boquiabierto al ver que le faltaba el brazo izquierdo, sacó con más agilidad de la que parecía tener un hacha y le asestó un tremendo golpe en la cabeza, cayendo con toda la cabeza abierta y entre convulsiones murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de la capa viendo venir el hacha para él se apartó y le clavó en el estómago la espada de hoja ancha y oscura. El cojo cayó de rodillas agarrándose la herida con la única mano que le quedaba hasta que se derrumbó sin aliento alguno.&lt;br /&gt;El de la capa se agachó sobre el cojo que empezaba a estar rodeado por un charco de oscura y espesa sangre, le registró los bolsillos buscándole algo, murmurando entre dientes y lanzando maldiciones se levantó, miró a su compañero y dijo con voz ronca:&lt;br /&gt;-Yo me largo, que venga la vieja a vigilar, asquerosa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto se lanzó en una carrera por el túnel de la izquierda. El camino, salvo por los dos cadáveres de los orcos, quedó despejado. Tomaron el pasillo contrario por el que se había encaminado el orco superviviente; Indril pasó con sumo cuidado para no rozar los cadáveres, le repugnaban aquellos seres, pero no se sintió mejor al adentrarse en el nuevo túnel, oscuro, húmedo y maloliente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-4211359572232451394?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/4211359572232451394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=4211359572232451394' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4211359572232451394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4211359572232451394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/11/indril-la-voz-de-las-estrellas-captulo.html' title='Indril la Voz de las Estrellas, capítulo V'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-3490580281847540736</id><published>2008-10-27T13:09:00.000+01:00</published><updated>2008-10-27T13:11:54.242+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril, la Voz de las Estrella, IV</title><content type='html'>En el amplio salón se encontraba un grupo reducido de personas, la mayoría elfos, algunos dúnedain que había ido para encontrarse con Estel y dos enanos bastantes viejos que dormitaban cerca de la chimenea, nadie sabía que hacían allí esos dos enanos, pero Elrond siempre daba cobijo a todo viajero, que sin intenciones perversas, quisiera descansar en su casa.&lt;br /&gt;Indrel tocaba con virtuosismo su arpa plateada, la música era suave y atemporal, Indril cantaba historias lejanas en el tiempo, pero su hermosa voz la hacia parecer recientes y todos sintieron como sus corazones se apaciguaban, una clama los inundaban y  hacía que los pesares quedaran olvidados por unos momentos. Cuando ambos hermanos terminaron su recital, todos parecían complacidos, entonces Elrond les mandó llamar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encontraron en la gran biblioteca, una espaciosa sala repleta de volúmenes de todas las formas y tamaños y documentos que contenían retazos de la historia de Tierra Media. Elrond los esperaba de pie, les sirvió una copa de un suave y aromático licor y ambos esperaron, en respetuoso silencio, que Elrond comenzara a hablar:&lt;br /&gt;-He estado meditando sobre la historia de vuestra aventura y me preocupa que un instrumento mágico, como el que os cautivó, se encuentre en poder de los orcos de las montañas.&lt;br /&gt;Indril observaba a Elrond, tranquilo, seguro de si mismo, desprendía una paz y serenidad que sólo había observado en Galadriel y Celeborn, tanto habían vivido que eran capaces de permanecer solemnes ante situaciones difíciles y de ver el corazón y en la mente de los demás, se preguntó sin alguna vez ella llegaría a alcanzar tal grado de sabiduría y equilibrio, si llegaría a ser como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre ambos hermanos existía una unión especial, se comprendían sin intercambiar palabras, sólo necesitaban una simple mirada. Pero aquellos elfos que provenían de los Días Antiguos desprendían una majestuosidad que, a veces, hacía que se sintiera pequeña, demasiado joven e inexperta.&lt;br /&gt;-Os encomiendo una misión que se que cumpliréis con éxito, sois valientes y precavidos, conocéis bastante bien esa parte de las montañas y puesto que ya habéis sufrido la consecuencias del encantamiento, sabréis reconocer a tiempo los primeros síntomas y poneros a salvo de su influencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elrond se dirigió hacia una mesa repleta de objetos, de un pequeño cofre labrado en oro sacó dos gemas y dirigiéndose a los hermanos entregó a cada uno una pequeña piedra de un verde jaspeado, engarzada en una ligera cadena de oro. Eran dos piezas mágicas confeccionadas para proteger a sus portadores de embrujos y encantamientos.&lt;br /&gt;-Llevad siempre estas gemas con vosotros, Gandalf las preparó para que os sirvieran como anuladores de magia.&lt;br /&gt;Indril tomó la suya, la piedra era pequeña de tacto suave y cálido, se sintió agradecida por recibir aquel regalo y, por supuesto, afortunada de que el Señor Elrond confiara en ellos para un cometido como ese.&lt;br /&gt;Elrond les siguió hablando sobre el instrumento mágico y de cómo debían llevar a cabo la misión:&lt;br /&gt;-Quien posee la flauta conoce la melodía del encantamiento, nadie que no haya aprendido esa melodía podrá sacar nota alguna de la flauta, así al menos, actuaban los instrumentos hechizados… Gandalf está de acuerdo conmigo –dijo un tanto pensativo.&lt;br /&gt;Indrel se acercó a él, desde lo sucedido en la montaña, Indril había observado que su hermano parecía más triste y desanimado, se había sentido turbado por aquella debilidad que le había hecho caer prisionero de los orcos, ¿y si Indril y Estel no hubiera llegado a tiempo…?&lt;br /&gt;-Señor Elrond –dijo con respeto -¿Mithrandir vendrá con nosotros?, sería de gran ayuda.&lt;br /&gt;-No, partió hacia el Bosque Negro, pero Estel se ha ofrecido para acompañaros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al oír esto Indril asintió una alegría en el corazón, el montaraz volvería a estar con ellos en esa nueva aventura. Le gustaba aquel hombre, se sentía atraída por él y cuando este la miraba su corazón se agitaba y cierto rubor asomaba a sus mejillas, ¿sería posible que se estuviera enamorando?, eso no debía ocurrir, no podía dejarse atrapar en la vida de un dúnadan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-3490580281847540736?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/3490580281847540736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=3490580281847540736' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3490580281847540736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3490580281847540736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/10/indril-la-voz-de-las-estrella-iv.html' title='Indril, la Voz de las Estrella, IV'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7070845344084756799</id><published>2008-10-19T20:10:00.001+02:00</published><updated>2008-10-19T20:12:43.561+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril, la voz de las estrellas, III</title><content type='html'>Indril y Estel entraron preparados para atacar a un grupo de orcos pero lo que vieron no era lo que esperaban.&lt;br /&gt;Indrel yacía sobre una especie de altar oscuro, tumbado boca arriba, estaba quieto, dormido, pero vivo. Cerca de él, a la altura de la cabeza había un ser horrible, parecía un orco hembra, vieja, rugosa, encorvada quizás por los años, pero de mirada furiosa e iracunda. Abrió la boca en un gesto de rabia y asco y dejó ver la podrida dentadura.&lt;br /&gt;Había otro orco hembra, pero esta parecía más joven, o al menos su cara y cuerpo estaban menos rugosos que la otra, aún así, era de una gran fealdad. La más anciana alzó una mano que parecía una garra de dedos huesudos y deformados, señaló a ambos como si intentara hacerlos fulminar con el gesto de sus retorcidas uñas; la más joven hizo un movimiento rápido y cogió una daga que estaba depositada en la piedra del altar, pero el montaraz fue más rápido y con su arco preparado le clavó una flecha en la palma de la mano. Lanzó un grito estremecedor, mientras la vieja decía:&lt;br /&gt;-¡No! ¡No la mates! –dijo interponiéndose entre la siguiente flecha y la orco herida- ¡No mates a la única hija que me queda! –parecía una súplica. Estel dudó, pero no bajo la guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indril cerró la puerta echando el candado para que nadie pudiera entrar, era la única entrada o salida de aquel lugar. Mientras la orca joven gemía en el suelo con la flecha atravesándole la mano izquierda, la más vieja parecía a punto de estallar de rabia, sus ojos amarillos desprendía un odio imposible de ocultar. Indril las apuntó con su arco mientras Estel se acercaba al elfo dormido. Indril sólo deseaba que su hermano estuviese bien, porque de lo contrario no dudaría en acabar con aquellas dos criaturas horribles que no le producían ningún sentimiento de piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces escuchó la voz de su hermano que nombraba al montaraz, Indril siguió amenazándolas con la plateada punta de su flecha, un movimiento, por parte de las orcos, y serían historia.Indrel parecía algo confuso, pero se encontraba bien, algo aletargado reconoció al hombre y la delgada pero esbelta figura de su hermana. Contó lo sucedido o lo que recordaba, aquella melodía aflautada, lejana y mágica que pareció cautivarlo y atraparlo, no puedo hacer nada cuando se le echaron encima los cinco abominables seres.De pronto, la orca vieja gritó con voz estridente:&lt;br /&gt;-¡Mis hijos! Esos era mis hijos y vosotros, ¡malditos, los habéis matado, o ellos nunca os hubieran dejado entrar! –parecía loca de rabia y de su boca salía espuma blanca mientras seguía vociferando - ¡yo os maldigo y me vengaré!&lt;br /&gt;-¿Dónde está la flauta de sonido mágico? –preguntó Indril mientras la amenazaba con el arco.&lt;br /&gt;-Jamás te lo diré, y sabed que pronto vendrán mis hermanos y no podréis salir de aquí con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podían hacer otra cosa sin aprovechar el momento y escapar los tres de allí antes de que apareciera una trupe de orcos vengativos. Dejaron encerradas a las dos orcas y emprendieron el camino al exterior.&lt;br /&gt;El viaje no tuvo más contratiempos y cuando llegaron a Rivendel, contaron lo sucedido a Elrond que quedó extrañado y muy pensativo con la historia de la melodía mágica que los adormeció hasta la inconsciencia.&lt;br /&gt;Quizás se tratar de una de las flautas mágicas que algunos artífices elfos de la antigüedad fabricaran para así dominar a otros de su raza; quizás fuera Melkor en la época en que cazaba elfos para corromperlos.Elrond no lo sabía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7070845344084756799?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7070845344084756799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7070845344084756799' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7070845344084756799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7070845344084756799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/10/indril-la-voz-de-las-estrellas-iii.html' title='Indril, la voz de las estrellas, III'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-2363705261569951587</id><published>2008-10-14T16:12:00.001+02:00</published><updated>2008-10-14T16:12:53.156+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril, la Voz de las Estrellas, II</title><content type='html'>Estel era muy observador y perspicaz, seguía las señales como si le hablara el camino. Hicieron un alto en un llano pegado a una escabrosa pared de la montaña, todas las huellas, y ahora eran evidente que se trataban de cinco orcos y un prisionero que arrastraba los pies, se dirigían hacia el interior de una estrecha grieta en la roca, estaba semioculta por las sombras y los zarzales, pero era evidente que habían entrado a su guarida por aquel lugar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estaba en silencio, no se oían los pájaros ni los insectos revolotear. El viento dejó de soplar y mover las hojas y las ramas de los árboles, una quietud pastosa lo impregnó todo.&lt;br /&gt;Indril sintió que le faltaban las fuerzas, las piernas le flaqueaban, la fatiga y la debilidad se apoderaron de ella, se sentía extraña, enferma, le resultaba difícil respirar, “¿qué me pasa?”, pensó mientras notaba que perdía la conciencia. Estel se acercó a ella tomándola entre sus brazos, justo en el momento en que se desmayaba. La elfa, antes de caer en la irremediable inconsciencia notó como si un sonido lejano se apoderase de ella, oyó una lejana e indescifrable musiquilla que parecía provenir de una flauta, le arrebataba el dominio de su ser y un indomable sueño hacia que perdiera sus fuerzas; sus ojos se cerraban pesados y su mente se perdió en una mágica oscuridad.Era una música encantada, provenía de algún instrumento hechizado y estaba fabricado para derrotar con el sueño a los elfos.&lt;br /&gt;Indril se dio cuenta de esto demasiado tarde, al montaraz dúnadan no parecía afectarle, notó como sus fuertes brazos sujetaban su flácido cuerpo hechizado y ya no recordó o sintió nada más.Estel miró perplejo a la desfallecida elfa, de pronto sintió que una debilidad se apoderaba de él, pero se repuso enseguida. Estaban utilizando algún tipo de magia; dejó con suavidad el hermoso cuerpo de Indril en el suelo y se inclinó sobre ella como si tratar de despertarla, con disimulo y destreza sacó dos cuchillos del cinturón y con un movimiento rápido y certero, acertó en la garganta a una de aquellas infestas criaturas que se atrevía a mira hacia el exterior.&lt;br /&gt;“Pronto aparecerán más. Indril tiene que despertar”, pensó Estel, volvió a inclinarse sobre ella y posó una mano en la frente de la elfa, mientras le tomaba con suavidad, pero con firmeza una mano blanca y delicada.Era muy hermosa, dormida parecía tan irreal y mágica, con su cabellera negra como la noche, su rostro pálido y sus delicados paro sensuales labios.Estel invocó su magia interior, buscó con su mente en la inconsciencia de la elfa, la llamó por su nombre:-Indril, Indril ven a mí, vuelve con mi voz, despierta junto a mí.Indril abrió los ojos y el azul de sus iris brilló con al intensidad mágica que sólo los elfos poseen.-Oí tu voz y he venido a ti –dijo ella con suavidad, como adormilada aún-. Pero ¿cómo pudiste llamarme?, ¿quién eres, un curador?No hubo tiempo para respuestas, un ruido de pesadas armaduras provenía del interior de la grieta.&lt;br /&gt;Los orcos habían envidado un grupo. Eran pocos y ellos dos muy buenos, rápidos y silenciosos. Indril hizo cantar su arco y sus flechas cortaron el aire impulsadas por la magia con que habían sido creadas. Estel lanzó un par cuchillos que acertaron en el blanco, los orcos cayeron muertos antes de saber quién o qué les atacaban. La elfa y el hombre entraron en la oscuridad maléfica de la cuerva, un estrecho pasillo rocoso, de paredes cortantes y húmedas, cubiertas de un musgo fosforescente allá donde goteaba el agua.&lt;br /&gt;Aquella extraña luz que emanaba del esponjoso musgo era suficiente para que Indril avanzara decidida a rescatar a su hermano. Estel le seguía con paso presto, la elfa avanzaba sigilosa y rápida; el pasillo lúgubre descendía casi en espiral y un desagradable olor ascendía de algún lugar profundo y terrible. En varias ocasiones se encontraron con alguna clase de insecto, alargado y viscoso que al notar su presencia se lanzaban a una furtiva carrera escondiéndose en grietas y recovecos. A Indril le desagradó aquellos infestos seres, pues notó en ellos que se alimentaban de la carne muerta.&lt;br /&gt;De pronto, Estel se detuvo y la llamó, señaló una puerta en la roca, era de una madera oscura, cubierta de clavos negros, pero no estaba cerrada, el montaraz la empujó con suavidad, Indril tenía su arco listo para disparar. La pesada puerta se movió hacia dentro y una suave y cálida luz llegó hasta ellos, había varias antorchas dispuestas en la pared, ésta era lisa, tallada toscamente, pero pertenecía a un lugar habitable. Se trataba de una habitación, semicircular, parecía estar vacía, pero cuando entraron, el lugar no esta desierto….&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-2363705261569951587?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/2363705261569951587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=2363705261569951587' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2363705261569951587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2363705261569951587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/10/indril-la-voz-de-las-estrellas-ii.html' title='Indril, la Voz de las Estrellas, II'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7461765356654747396</id><published>2008-10-03T15:49:00.001+02:00</published><updated>2008-10-03T15:50:40.904+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril, la Voz de las Estrellas, I</title><content type='html'>Indrel, el intrépido hermano mellizo de Indril se había adelantado para explorar el camino, no había regresado a la caída del sol y supusieron que Indrel pasaría la noche refugiado en algún paso de las montañas, conocían bien toda la zona, se encontraban en las proximidades del Valle del Arroyo Sombrío, la ruta que se habían trazado para llegar hasta Rivendel les llevaba por la cara Este de las Montañas Nubladas hasta el Camino del Bosque Viejo y de ahí al Oeste, a la casa de Elrond.&lt;br /&gt;Era un camino más corto y, a la vez, el más peligroso, pues las montañas estaban infestadas de orcos y otras criaturas abominables. Pero ambos hermanos de corazón valeroso, habían descubierto una ruta asequible, quizás, pensaron antes de partir de Lórien, un tanto difícil para un hombre que carece de la destreza y agilidad de los elfos, sin embargo la hermosa y sabía Galadriel les alentó a que siguieran por esas ruta, ya que significaría una prueba importante para Estel y el dúnadan sería capaz de llevar el buen ritmo de los hermanos elfos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indrel había dejado, en algunos tramos de difícil paso, una cuerda a modo de escalada y tanto Indril como el montaraz recogían las cuerdas plateadas una vez superada la pared.A media tarde llegaron al estrecho desfiladero y enseguida a la oquedad de la pared rocosa donde Indril supuso que su hermano pasaría la noche. Pero lo que allí vieron les inquietó y llenó de temor.&lt;br /&gt;Las cosas de Indrel estaban esparcidas, su arco roto y el carcaj vacío. La pequeña arpa plateada yacía media enterrada y algunas cuerdas, tan finas como el cabello y de un brillo argento, estaban rotas.&lt;br /&gt;Indril tomó tan preciado instrumento del cual su hermano no se separaba nunca, con un movimiento suave y delicado de sus manos, limpió de una manera casi ceremoniosa el arpa y contempló las cuerdas rotas. Una gran sombra de incertidumbre y miedo cruzó su bello rostro y unas lágrimas brotaron de sus hermosos ojos azules. Jamás abría dejado su arpa tirada de cualquier forma, algo muy grave debió ocurrirle.&lt;br /&gt;El montaraz siguió un rastro por el tortuoso y estrecho sendero, parecía que Indrel había sido atacado por sorpresa, por al menos, cinco orcos, dedujo de las señales que fue encontrando. Pero el elfo, aunque preso y, quizás inconsciente, no había sufrido heridas, Indril le seguía silenciosa, había recogido algunas cosas de su hermano y otras las dejó escondida. Sentía que un gran dolor le oprimía el corazón, nunca se había separado ella y su hermano, desde que nacieron siempre permanecían juntos; habían luchado contra horribles orcos y otras criaturas malignas y siempre conseguían salir airosos, pero lo que más le hacía sentir dudas y temor era ¿cómo habían podido sorprender a Indrel aquellos seres?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7461765356654747396?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7461765356654747396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7461765356654747396' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7461765356654747396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7461765356654747396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/10/indril-la-voz-de-las-estrellas-i.html' title='Indril, la Voz de las Estrellas, I'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-2510745663661997950</id><published>2008-09-25T15:47:00.002+02:00</published><updated>2008-09-25T15:52:54.262+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Indril la voz de las estrellas'/><title type='text'>Indril, la voz de las estrellas</title><content type='html'>Han sido momentos dulces, recordó Indril mientras contemplaba las brillantes estrellas del cielo nocturno, una noche limpia, fresca, sin luna, una hermosa noche como a ella le gustaba, cuando las estrellas tintineaban como si cantaran a la oscuridad, un canto de luz a la eternidad que nunca llegaba a repetirse, siempre nuevo, vibrante y hermoso.&lt;br /&gt;Ella escuchaba aquel canto estelar, podía sentirlo en su ser y su propia luz interior armonizaba con el fragor cambiante de las estrellas.A veces, cuando su corazón se sentía regocijado con aquellas luces Indril cantaba siguiendo el compás de las estrellas y su voz musical y mágica hacia que los demás se sintieran libres de penas y reconfortados, en paz consigo mismo.&lt;br /&gt;La Voz de las Estrellas la había llamado Celeborn cuando aún era muy joven y no se había aventurado fuera de Lothlórien, su hogar, el Bosque de Oro donde siempre volvería para hallarse envuelta en su magia. De allí partieron su hermano, ella y el hombre llamado Estel, un dúnadan del Norte, un montaraz que recorría en solitario los caminos del mundo; extraño, silencioso y, sin embargo, sabio y noble.&lt;br /&gt;Indril había adivinado algo en el que lo hacía diferente a otros montaraces.Ella había conocido en algunos de sus viajes Hombres del Norte, resto de los dúnedain que luchaban contra criaturas malignas.Su reino estaba en total decadencia y aunque orgullosos, aquellos descendientes de los númeroreanos de antaño, no tenían reyes que los gobernasen y se encontraban dispersos, casi olvidada la antigua gloria, pero Estel, en sus maneras, en su voz le recordó a los reyes de Arnor antes del fin.&lt;br /&gt;El viaje sería largo, se dirigían al Norte, llevaban un mensaje a Imladris, la Casa de Elrond, lugar que llenaba de gozo a Indril y en el cual tenía buenos amigos, recordaba siempre a Arwen, con quién la unía estrechos lazos de amistad.&lt;br /&gt;Estel parecía ansioso por llegar al hermoso valle, hablaba a menudo y con cariño de su hogar, se mostraba muy respetuoso sobre Elrond y después caía en un silencio melancólico, Indril casi podía oír la voz del corazón del montaraz, amaba a alguien y lo guardaba como un secreto imposible de revelar.&lt;br /&gt;La elfa de rostro joven y hermoso contemplaba al hombre, este descansaba junto al fuego, los ojos cerrados, su rostro relajado y la respiración tranquila y acompasada, su mano izquierda reposaba sobre su pecho mostrando un anillo antiguo.&lt;br /&gt;“Era hermoso, era un rey”, pensó Indril, se acercó a el con sigilo, sin hacer ningún ruido, un movimiento leve y silencioso, estaba tan cerca, se sentía tan frágil, extraña; sabía que en muchos aspectos ella, por ser hija de los Eldar era superior a los Hombres, pero a la vez reconocida que los Hombres llegaría a estar por encima de los Elfos.Le atraía de Estel su juventud y vitalidad, la determinación de vivir al máximo el poco tiempo de que disponía su mortal vida.&lt;br /&gt;-Estel –susurró de manera tan suave que parecía el sonido de la brisa, sin embargo, el hombre hizo un leve movimiento y frunció el ceño, Indril siguió mirándolo de cerca, no podía apartar los ojos de aquel rostro.&lt;br /&gt;-Estel – volvió a susurrar y le besó en los labios.&lt;br /&gt;Despuntaba el alba cuando Estel despertó, las estrellas vespertinas aún brillaban, y a lo lejos en el Este una claridad rojiza anunciaba el nuevo día. La elfa le miró y le sonrió.&lt;br /&gt;-El amanecer nos depara un hermoso día, ¿has dormido bien?&lt;br /&gt;Soñé que el viento me llamaba y sentí que me besaba, fue…, hermoso.&lt;br /&gt;-¿De dónde soplaba el viento que llevaba tu nombre? – quiso saber Indril mientras le ofrecía una de las galletas que preparaban sus parientes de Lórien y eran tan buenas para viajar.&lt;br /&gt;-Del Norte – dijo el dúnadan y su mirada se dirigió hacia el horizonte aún neblinoso.&lt;br /&gt;Indril desilusionada quedó en silencio, aquella no era la respuesta que habría querido escuchar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-2510745663661997950?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/2510745663661997950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=2510745663661997950' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2510745663661997950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/2510745663661997950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/09/indril-la-voz-de-las-estrellas.html' title='Indril, la voz de las estrellas'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-5306587507248936981</id><published>2008-09-24T15:55:00.003+02:00</published><updated>2008-09-24T15:59:56.395+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sobre El Señor de los Anillos'/><title type='text'>La mal parada figura de Denethor</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SNpHP1HaV3I/AAAAAAAAAY8/uGEh2V0nmEg/s1600-h/denethor22.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5249586652935509874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SNpHP1HaV3I/AAAAAAAAAY8/uGEh2V0nmEg/s320/denethor22.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; La figura de Denethor, senescal de Gondor y padre de Boromir y Faramir, no está muy bien tratada en la película del Señor de los Anillos del director Peter Jackson.&lt;br /&gt;Aparece desde el principio como un hombre necio, demasiado orgulloso, torpe en su mandato, de ideas absurdas, como si ya hubiera olvidado cual era su cumplimiento, un dictador ciego y despreciable.&lt;br /&gt;Sin embargo, cuando Tolkien lo describe en su novela, contemplamos a un hombre sabio y preparado para la guerra, a pesar de tener pocas esperanzas de que Minas Tirith se salve del último ataque, él fortifica la ciudad, manda a las mujeres, niños y ancianos a otras poblaciones  por seguridad, se prepara para el asedio, envía correos para que tanto Rohan como otras ciudades importantes estén alerta y preparadas para mandar ayuda a Minas Tirith y no se muestra débil y derrotado ante nadie.&lt;br /&gt;Es cierto, que Denethor admiraba a Boromir mucho más que Faramir y que la muerte de su primigenio fue un duro golpe para él.&lt;br /&gt;Solía consultar el palantir que custodiaba y éste, al estar conectado con el palantir que poseía Sauron, las imágenes que visualizaba estaban envenenadas y le mostraban la derrota de su ciudad y la caída de los Hombres. Tampoco deseaba que un extraño llegara y se sentara en el trono de los reyes sin más, después de estar toda la vida sirviendo a la ciudad en su defensa.&lt;br /&gt;Denethor tal como dice Gandalf, es un ambicioso y un orgulloso, pero no un estúpido, la locura le llega cuando ve a su hijo Faramir en el umbral de la muerte, en ese momento, ya no guarda esperanza alguna.&lt;br /&gt;Con esta crítica no pretendo defender el personaje del senescal ni tachar de nada a Peter Jackson, pero creo que Denethor al igual que otros personajes no has sido muy bien enfocados en las películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SNpG8_4h0tI/AAAAAAAAAY0/5Trwd3ycvvQ/s1600-h/7854.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5249586329408361170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SNpG8_4h0tI/AAAAAAAAAY0/5Trwd3ycvvQ/s320/7854.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-5306587507248936981?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/5306587507248936981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=5306587507248936981' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5306587507248936981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5306587507248936981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/09/la-mal-parada-figura-de-denethor.html' title='La mal parada figura de Denethor'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SNpHP1HaV3I/AAAAAAAAAY8/uGEh2V0nmEg/s72-c/denethor22.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-844275030000654541</id><published>2008-09-12T13:44:00.003+02:00</published><updated>2008-09-16T13:33:37.411+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dibujos'/><title type='text'>Dibujar a los personajes</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpXKu3gRVI/AAAAAAAAAXg/diwsRaH1lqk/s1600-h/PA020006.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245100557917504850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpXKu3gRVI/AAAAAAAAAXg/diwsRaH1lqk/s400/PA020006.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; Boromir&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Cuando se crea un personaje, cuando le das vida en el papel, el héroe o la heroína van tomando forma, se va modelando su carácter, su perfil físico hasta que está completo.&lt;br /&gt;Plasmarlo en un dibujo es más difícil a no ser que se tenga algún modelo. Estos dibujos son de algunos de mis personajes ficticios, Derufod, Éolywyn y, bueno, Boromir que no es de mi creación.&lt;br /&gt;Así los veo yo.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpWpYEP_NI/AAAAAAAAAXY/Qi68HwMnPdE/s1600-h/P9120007.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245099984861265106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpWpYEP_NI/AAAAAAAAAXY/Qi68HwMnPdE/s400/P9120007.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Éolywyn&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpWWQR5TII/AAAAAAAAAXQ/OtzouQhXP0g/s1600-h/P9120003.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245099656353500290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpWWQR5TII/AAAAAAAAAXQ/OtzouQhXP0g/s400/P9120003.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Derufod&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-844275030000654541?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/844275030000654541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=844275030000654541' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/844275030000654541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/844275030000654541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/09/dibujar-los-personajes.html' title='Dibujar a los personajes'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMpXKu3gRVI/AAAAAAAAAXg/diwsRaH1lqk/s72-c/PA020006.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1632549036742570555</id><published>2008-09-08T15:49:00.001+02:00</published><updated>2008-09-08T15:58:36.347+02:00</updated><title type='text'>Recordar</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMUt7W55VrI/AAAAAAAAAXI/_sCwGGb3J0A/s1600-h/P9080013.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243647838926755506" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMUt7W55VrI/AAAAAAAAAXI/_sCwGGb3J0A/s400/P9080013.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recordar aquellos tiempos en los que vivir en Tierra Media era un pequeño viaje casi sin esfuerzo.&lt;br /&gt;El mundo estaba compuesto por hobbits, orcos, elfos, hombres y mujeres. Todos aquellos lugares que no son familiares eran rincones de Tierra Media y citábamos sin olvidar pasajes enteros de la literatura tolkiana.&lt;br /&gt;Hoy he recordado aquellos días en que nos poníamos nuestros ropajes de fantasía, cambiábamos de nombre e identidad y éramos habitantes de esa tierra mágica e imperecedera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1632549036742570555?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1632549036742570555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1632549036742570555' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1632549036742570555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1632549036742570555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/09/recordar.html' title='Recordar'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/SMUt7W55VrI/AAAAAAAAAXI/_sCwGGb3J0A/s72-c/P9080013.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6241278655731939875</id><published>2008-08-26T13:16:00.004+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir, capítulo 15</title><content type='html'>&lt;strong&gt;el valiente caballero Derufod, capítulo 15&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de aldeanos partió hacia la espesura del bosque aquella noche, encabezados por Wihelm y Boromir, llevaban numerosas antorchas y avanzaban rápidos y silenciosos.&lt;br /&gt;Wihelm, a pesar de su edad conservaba muy bien la vista y seguía el rastro de las huellas del grupo de Derufod.&lt;br /&gt;Pero, nada más llegar a la choza del bosque, hogar del joven Arod, supieron lo que allí había acontecido.Las trampas ocultas alrededor de la choza habían saltado cuando la bestia pisó sobre ellas y a pesar de que algunas tenían señales de haber cumplido su objetivo, el licántropo consiguió llegar hasta el interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El humilde hogar estaba salpicado de sangre y el cuerpo de aquella desafortunada mujer, se encontraba desmembrado e irreconocible.&lt;br /&gt;Los hombres quedaron silenciosos y sus rostros reflejaban una onda preocupación.Uno de aquellos rohirrim que portaba como arma una hoz bien afilada miró el silencioso grupo:&lt;br /&gt;-No creo que nuestras armas puedan con ese ser maldito…, es posible –dijo casi en un susurro- que los otros estén igual.&lt;br /&gt;Los hombres se miraron unos a otros cabizbajos y Wihelm apretó las mandíbulas con rabia, pero fue Boromir quién habló y su voz sonó con claridad y firmeza:&lt;br /&gt;-Derufod y los otros siguen en la espesura del bosque, seguiremos adelante hasta encontrarlos. Esté la bestia viva o no, no voy a abandonar a mi amigo… -dejó un instante que sus palabras calara en los corazones de aquellos aldeanos y el viejo Wihelm fue el primero en seguir el oscuro y húmedo camino que llevaba hasta lo profundo de los árboles:&lt;br /&gt;-¡Seguidme hombres de Rohan, demostremos una vez más nuestro arrojo ante situaciones adversas! –gritaba animando a sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche avanzaba tan rápido como si el grupo, poco quedaba para la llegada del alba cuando Wihelm hizo un gesto y todos pararon en seco, el caballero de Gondor se acercó sigiloso al valiente, granjero, su espada desenvainada preparada para la lucha.&lt;br /&gt;Algo se movía torpemente en la espesura, se acercaba hacia ellos y era más que evidente que no tomaba ningún tipo de precaución, pues el ruido que hacía podía oírse desde muy lejos.Wihelm miró a Boromir:&lt;br /&gt;-Es un hombre… viene hacia nosotros corriendo.Los demás escucharon las palabras y no supieron que hacer.&lt;br /&gt;Varios avanzaron hacia Wihelm y otros se quedaron atrás. Boromir sin pensárselo se lanzó hacia el camino con paso rápido hasta vislumbrar la confusa silueta de un hombre:&lt;br /&gt;-¿Quién va? –gritó y el asustado extraño se paró de inmediato.&lt;br /&gt;Uno de los aldeanos reconoció al hombre:-&lt;br /&gt;¡Es mi hermano… mi hermano…! –gritó acercándose al otro que calló de rodillas.&lt;br /&gt;El aldeano hablaba rápido y confusamente, parecía trastornado, lloraba y reía al mismo tiempo y aunque Boromir no hablaba rohirrico, Wihelm se encargó de traducir el balbuceo, prestaba atención a las palabras y comprendió lo que el hombre decía, Derufod había matado a la bestia, estaba herido, pero vivo.Aquello era más que suficiente para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguieron avanzando y tomaron el camino más corto que llevaba a la quebrada, el bosque comenzó a tomar vida después de aquella noche de sangre y fuego, algunos pajarillos comenzaron su canturreo vespertino, el cielo empezó a clarear hacia el este y una ligera brisa agitaba las copas de los árboles. Se encontraba cerca de la entrada de la quebrada cuando la voz del muchacho los llamó.Vieron la figura desgarbada y flacucha de Arod que sonrió aliviado al ver el grupo acercarse con las antorchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir entró en aquel recinto detrás del muchacho, buscaba con la vista a su amigo pero no lo localizaba, veía la fogata casi consumida que obstruía la entrada a la cueva y como toda la roca se había teñido de negro por el fuego, un poco más adelante la zanja que había sido la trampa mortal para el licántropo, entonces un movimiento, justo en la pared rocosa de la derecha, le hizo apartar la mirada.&lt;br /&gt;Derufod, al ver entrar a su señor, intentó ponerse de pie, pero el intenso dolor del hombro, el agotamiento y algo de fiebre le impedían levantarse:&lt;br /&gt;-Mi…señor…-¡No Derufod, no te levantes! –dijo acercándose a él y sujetándolo.&lt;br /&gt;Los demás habían entrado, algunos miraban la bestia muerta fascinados y aliviados, mientras que Wihelm tanteaba el cuerpo de Déorwine, tenía una pierna rota y al parecer varias costillas dañadas, tenía moratones en el rostro y la garganta y lanzaba quejidos cada vez que Wihelm lo tocaba, pero estaba vivo.&lt;br /&gt;Menos suerte había corrido el otro aldeano cuyo cuerpo estaba siendo cubierto con una capa por un amigo.Arod miró a Boromir sin saber quién era, había tristeza en sus ojos y confusión:&lt;br /&gt;-Derufod mató a la bestia, él nos salvó… -decía mientras Wihelm lo abrigó con su capa.-Tú me ayudaste… la gloria también es tuya –dijo Derufod débilmente.El muchacho negó con la cabeza y se echó a llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod se sentía cómodamente tumbado sobre un lecho blando, sentía la suavidez de una cálida manta sobre su cuerpo y sentía una sensación de aplomo relajado que le impedía moverse, pero tampoco lo deseaba. Con los ojos cerrados su conciencia, perezosamente, volvía a la realidad, podía oír el ladrido de un perro lejano, risas de niños, una voz femenina entonando una canción cuya letra no entendía e incluso, distinguió el tintineo de un martillo al caer sobre un yunque.&lt;br /&gt;¿Dónde estaba?, se preguntaba, su mente parecía aturdida y cansada, no deseaba despertar, entonces oyó un sonido muy próximo, alguien se movía a su lado y una imagen horrible se dibujó en su mente, la bestia merodeaba cerca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod abrió los ojos y dio un respingo para incorporarse, sintió de nuevo la punzada en el brazo dañado y cayó sobre el sencillo pero mullido catre donde se encontraba.&lt;br /&gt;-Tranquilo Derufod, nada has de temer –dijo una voz grave que reconoció al momento, Boromir estaba de pie cerca de él.Ambos hombre estuvieron hablando durante un buen rato, según le contó Boromir, tenía un fuerte desgarro muscular en el hombro y la hija mayor de Aldor le había tratado con un ungüento y vendado nuevamente.&lt;br /&gt;Por la tarde le dio fiebre y estuvo balbuceando, pero Derufod no recordaba nada. Después de pasar la noche tranquilo, a Boromir le alegró que despertara, aunque cansado, pero consciente:&lt;br /&gt;-Debo marcharme Derufod, -le dijo acercándole una jarra con agua fresca y de sabor dulce- pronto llegaran a la aldea jinetes de la casa de la dama Éolywyn, puede que alguno me reconozca y no debo arriesgarme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod se incorporó:&lt;br /&gt;-Estaré listo enseguida.&lt;br /&gt;-No te preocupes amigo, quédate cuanto te haga falta, esta gente te considera un campeón, eres su héroe y debes recuperarte totalmente.&lt;br /&gt;Derufod asintió con un gesto y se dejó caer sobre el lecho, de pronto recordó algo vivido en los días pasados:&lt;br /&gt;-Debes saber algo mi señor, es algo que vi en el bosque, al parecer una partida de orcos siguió desde el norte a la bestia…, estaban armados y portaban una insignia, una mano blanca y una S…&lt;br /&gt;Boromir frunció el ceño y se quedó pensativo:&lt;br /&gt;-Una mano blanca dices… esto debe saberlo mi padre, partiré antes del medio día y sólo deseo que te recuperes pronto y bien, te necesito fuerte y sano Derufod y no convaleciente –decía mientras abría la puerta -¡ah!, debes saber que esta noche los aldeanos celebrará una fiesta en tu honor, ¡diviértete!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod volvió a estar sólo en aquella casa que sería el futuro hogar de Déorwine y Alwyn, entonces recordó al presuntuoso rohirrim, ¿dónde estaría?, se preguntó medio adormilado, y el joven Arod, ¿qué sería de él?, pero el sueño volvió a invadirlo y él se dejó vencer sin oponer ninguna resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la partida de Boromir pasaron varias noches, la primera fue la fiesta para celebra la muerte de aquel ser maligno por el valiente caballero de Gondor, fue amena y muy alegre, aquellas gentes lo necesitaban, hubo comida, bebidas y bailes, pero Derufod se sentía demasiado cansado para aguantar toda la noche y se retiró pronto. El adorno principal de aquella fiesta era la cabeza del licántropo, la habían hervido para que se desprendiera la carne y lucia lustroso el cráneo, que aunque inquietante, ya no provocaba pavor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arod vino a visitarlo antes de comenzar la fiesta, Derufod lo encontró distinto, iba vestido mejor que antes, más limpio y calzaba unas buenas botas, pero seguía existiendo en lo profunda su mirada una cierta tristeza que tardaría años en desaparecer, le dijo entusiasmado que la familia que perdió a su hijo por culpa de la bestia, lo había acogido en su casa y lo trataban bien. Aquello alegró al gondoriano, pues el chico era más que evidente que había llevado una vida muy pobre y después de la muerte de su madre…, todo sería incierto para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fiesta ocurrió otro hecho que le alegró en cierta manera. Nada más comenzar el festín, después de un corto discurso del mayoral que resaltaba las hazañas de Derufod, Déorwine hizo acto de presencia, se acercó al hombre de Gondor ayudado por dos muletas de madera, tenía aún la cara algo hinchada, pero en general su aspecto era bueno.Se sentó a su lado sin quitarle los ojos de encima, con su mirada desafiante se mantuvo un momento en silencio. Alwyn, su futura esposa, dejó dos jarras de espumosa cerveza frente a los hombres, miró divertida a Déorwine, después a Derufod y se marchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déorwine tenía el pelo recogido en una trenza y su rostro permanecía despejado y serio:&lt;br /&gt;-Estamos en paz gondoriano, yo te salvé la vida y tú me salvaste la mía.&lt;br /&gt;-Hicimos lo que debíamos hacer, eso es todo –respondió Derufod dirigiendo la mirada distraído hacia otro lugar, no tenía ganas de peleas dialécticas con aquel tipo.&lt;br /&gt;-Enhorabuena, amigo –dijo Déorwine tomando su jarra –has demostrado que eres capaz de arriesgar tu vida por un asunto que no te atañe, otros se habrían marchado sin más, ¿a quién le importa unos pobres aldeanos de Rohan?&lt;br /&gt;Derufod miró al rohir extrañado, no esperaba que le hablara de aquella forma, tomó la jarra y ambos la chocaron en el aire bebiendo un largo trago.&lt;br /&gt;-Derufod, siempre serás bienvenido a esta aldea, y en el Folde Este todos sabrán de tu nombre y de tu historia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es cierto, porque hasta la corte de Meduseld llegaron las historias de la horrible y maligna bestia nacida de oscuros y lejanos días y de cómo el valiente caballero Derufod de Gondor acabó con el licántropo de Thû.&lt;br /&gt;La siguiente noche al atardecer llegaron los caballeros jinetes comandados por el hermano de Éolywyn, Éokem, llevaban escudos con los símbolos del reino de Rohan, vestidos de verde oscuro y sus yelmos con penachos blancos, todo un espectáculo para los aldeanos que los recibieron con algarabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod fue presentado aunque ellos ya se conocían, pues Boromir visitaba Edoras por asuntos de estado y el hogar de la dama Éolywyn era utilizado como punto de descanso, y algo más, en su itinerario.El joven Arod se encargó de enseñar a Éokem y sus hombres el lugar de la quebrada donde dieron muerte al licántropo y después de quemar los restos de aquel ser y comprobar que no existían orcos y otras criaturas amenazantes por aquellos lugares, decidieron regresar y Éokem invitó a Derufod a que los acompañara.En su casa descansaría mejor, le había dicho aquel rohir con sincera amabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod se sentía cada vez mejor, y tomó un caballo prestado para realizar el viaje en el que no hubo ni sobresaltos ni aventuras.&lt;br /&gt;La estancia en aquel apacible hogar fue corta, pues Derufod no deseaba demorarse demasiado allí, vio en dos ocasiones a la dama y se sintió extraño al tenerla tan cerca de él sin la inminente presencia de su señor Boromir.&lt;br /&gt;La mujer lo saludó a su llegada, y se mostró complacida de que se hallase en su casa vivo y sano. Quiso oír el relato de su hazaña por él mismo contado y fue la propia Éolywyn quien llenaba su copa de vino aquella noche que a Derufod le pareció mágica y perfecta; se encontraba a solas con la dama, el hogar encendido, una mesa dispuesta con manjares, los dos en aquella estancia…, ella enteramente para él y sintió que aquella situación no era un sueño ni un anhelo, sino un atisbo de un posible futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda vez que volvió a verla fue el día de su partida, ella salió al patio con su joven doncella a su lado, cerca de la fuente había un hermoso corcel de pelaje castaño y crines oscuras, un caballo de formidable presencia, elegante, de aspecto resistente y fuerte.&lt;br /&gt;Éolywyn se acercó al animal que estaba ensillado, tomó las riendas y lo acercó a Derufod:&lt;br /&gt;-Aquí tienes a tu nuevo caballo, es orgulloso pero dócil y te servirá bien.&lt;br /&gt;-Mi señora… -dijo Derufod algo confuso- es un caballo magnífico digno de un gran señor…Éolywyn le sonrió:&lt;br /&gt;-¿A caso no lo eres? –le dijo mientras le entregaba las riendas, sus manos se rozaron por un momento y Derufod carraspeó:&lt;br /&gt;-Os lo agradezco… esta montura me llevará veloz hasta donde tenga que ir…&lt;br /&gt;-Eso espero… -dijo Éolywyn mientras su doncella le entregaba un sobre cerrado – Derufod, ¿le llevarías ésta carta a Boromir?, nuestra despedida fue muy rápida, a penas si pudimos hablar…&lt;br /&gt;El gondoriano tomó la misiva y notó el perfume que impregnaba el papel, aroma a flores nocturnas…-Mi señora, cumpliré con vuestros deseos, siempre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod, el mensajero de Boromir dejó atrás Rohan con cierta amargura, era extraño que surgiera ese sentimiento, pues nunca sentía apego por los lugares que su labor le hacía visitar, analizó todos los hechos vividos y se dio cuenta que una parte de él estaba ahora en el país de los Eorlingas.Volvía a Minas Tirith, la Ciudad de los Reyes, donde sin duda le esperaban y tendría trabajo, pero albergaba la esperanza de volver pronto a La Marca y poder verla a ella de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fin.&lt;br /&gt;Notas de la autora.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre los nombres de los protagonistas de este relato, he de decir que están inspirados en aquellos que creó Tolkien. Algunos están transformados y otros copiados directamente.Derufod provine del nombre Derufin, un hombre de Gondor,  al cambiarle las dos últimas letras me sonó mejor, menos élfico, pero serio y digno de un valeroso héroe.&lt;br /&gt;Pronto volverá Derufod con nuevas aventuras…Gracias por leer mi historia…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6241278655731939875?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6241278655731939875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6241278655731939875' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6241278655731939875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6241278655731939875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/08/derufod-el-mensajero-de-boromir-captulo_26.html' title='Derufod el mensajero de Boromir, capítulo 15'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-664817947643872595</id><published>2008-08-05T15:47:00.002+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir. Capítulo XIV, Valor y coraje</title><content type='html'>La pica, forjada con metales oscuros y juegos creados en las secretas armerías de aquel que se hacía llamar la Mano Blanca, se introdujo en el costado de la bestia cortando piel y músculo, pero el hueso duro de aquel monstruo legendario necesitaba más empuje del que el agotado gondoriano podía proporcionarle en aquel momento; la afilada cuchilla chocó con brusquedad contra las costillas y Derufod la saltó cayendo hacia atrás.&lt;br /&gt;El licántropo se giró con brusquedad y con su enorme, zarpa se arrancó el metal que lo hería y lo debilitaba, emanando sangre descostado. Lanzó la pica lejos y miró ciego de furia hacia Derufod, que tirado en el suelo se sentía incapaz de incorporarse, el desgarro muscular del brazo izquierdo le producía un dolor insoportable y le nublaba la vista, luchaba por no desmayarse e intentaba desenvainar su espada.&lt;br /&gt;El otro hombre volvió a disparar una flecha, el licántropo la sintió y gritando de nuevo más de rabia que de dolor, se volvió con tremenda facilidad mirando con furia ciega su nuevo objetivo. La bestia avanzaba hacia el arquero, sin importarle la profunda herida que le produjo la pica, abierta y sangrante, se podía ver el hueso, más el dolor que pudiera sentir aquel ser, no parecía restarle ni fuerza ni destreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod apoyó las rodillas firmemente en el suelo embarrado y sacó con furia la espada, pero algo que él no esperaba y le sobresaltó, cruzó como un relámpago su campo de visión. Una luz como un rayo de esperanza iluminó aquel siniestro lugar, el gondoriano entrecerró los ojos algo deslumbrado, siguiendo aquella antorcha que veloz e dirigía hacia el licántropo.&lt;br /&gt; Entonces, su mente aturdida comprendió, pues aquella luminaria no era de origen mágico, su portador no era otro que aquel insolente y orgulloso rohirrim de la aldea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déorwine parecía estar más allá de cualquier razonamiento, entró en la quebrada veloz como un poseído cuya única energía de empuje era el ataque contra aquel ser que había mantenido en vilo a su gente. No vio al gondoriano a su izquierda, ni al otro hombre que yacía muerto, ni siquiera al que intentaba tensar nuevamente el arco con una flecha, su visión estaba fijada en el gaurhoth que no advirtió su presencia y le daba la espalda dirigiendo sus terribles zancadas hacía su próxima victima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rubio rohirrim gritó algo en su propio idioma que retumbó en las paredes rocosas del lugar, lanzó la antorcha hacia un lado que cayó al suelo lanzando chispas, dándole de esta manera un aspecto más fiero a Déorwine, apretó con fuerza la lanza con las dos manos y atravesó a la bestia.&lt;br /&gt;El grito y la luz de la antorcha llamó la atención del monstruo, se giró al mismo tiempo que notaba como el frío acero se introducía en su cuerpo, de su horrible garganta brotó un sonido espantoso que aturdió a Déorwine y aflojó el empuje de la lanza, sus manos resbalaron del asta cuando el demonio lo miró con sus ojos llenos de fuego.&lt;br /&gt; La lanza lo había atravesado, pero no estaba muerto, pues era un servidor del Señor de los Lobos, el Nigromante lo había creado y un espíritu maligno alentaba su ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde las profundidades oscuras y, frías, cerca de las raíces de la Tierra Media, él, un licántropo de Thû, había oído la llamada del Señor Oscuro, alimentado por su maldad ascendió a la superficie y caminó por senderos secretos, su señor lo llamaba y él deseaba volver bajo su Sombra. La Bestia sintió la sangre en su boca, nada le impediría llegar hasta Mordor y mucho menos unos pocos hombres débiles y de huesos frágiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un rápido movimiento tomó el brazo derecho de Déorwine y sin que el rohirrim pudiera evitarlo dio un poderoso tirón de él acercándolo hacía sí. La bestia lo tomó por la garganta levantándolo y lo acercó hacia su enorme y oscura faz; Déorwine quedó suspendido en el aire, sujeto por las poderosas garras del monstruo que estrujaba su cuello, intentaba liberarse golpeando y clavándole las uñas, pero era inútil su acción, notaba como el aire le faltaba en sus ardiente pulmones y como su visión comenzaba a tornarse borrosa, la bestia lo estaba asfixiando y pensó que todo acabaría allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod, ya en pie, vio como el joven Arod entraba justo detrás del impetuoso Déorwine. Sujetaba con fuerza su tea ardiente, pero su rostro reflejaba un terror imposible de describir. Ese miedo que reflejan los niños cuando saben que nadie podrá salvarlos de un terrible destino.&lt;br /&gt;Derufod dio un paso hacia él para llamar su atención, pero el joven miraba horrorizado lo que sucedía ante sus ojos y la imponente imagen de la bestia y su poderoso aullido lo paralizó.&lt;br /&gt;El gondoriano lo zarandeó y Arod se giró asustado:&lt;br /&gt;-¡Préndele fuego a la yesca! –gritó para que le pudiera comprender y señaló hacia la entrada de la cueva.&lt;br /&gt;El chico parecía no reconocer a Derufod:&lt;br /&gt;-¡Corre pegado a la pared, nada te hará el licántropo, yo te protejo!&lt;br /&gt;Arod afirmó con un gesto imperceptible, e hizo lo que le dijo el hombre de Gondor. Se encaminó rápido hacía la entrada de la cueva intentando no mirar hacia lo que estaba sucediendo a su derecha.&lt;br /&gt;La bestia estrangulaba a Déorwine y éste a penas si se movía, Derufod observó que el monstruo estaba muy cerca de la fosa,  un paso en falso y caería en aquel agujero atestado de estacas; Derufod corrió con la espada en alto, el dolor del brazo izquierdo era casi insoportable, pero dejó caer la espada con fuerza suficiente como para que la filada hoja cortara la articulación del codo del monstruo.&lt;br /&gt; La presión sobre la garganta de Déorwine cesó, pero no soltó al hombre, con la única mano que le quedaba seguía sujetándolo. La bestia volvió a gritar, pero el sonido quedó ahogado por rugido del fuego que estalló en la entrada de la cueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella luz lo iluminó todo como si los rayos del sol brotaran del interior de la cueva y Derufod vio con claridad todo lo que acontecía. Vio a su enemigo enorme e impresionante, con varias flechas clavadas, la larga lanza que lo atravesaba, la brecha sangrante en el costado, el brazo cortado a sus pies y como aún mantenía prisionero al desmayado Déorwine que lo zarandeaba como si se tratara de un muñeco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todas las heridas, el licántropo parecía estar dispuesto a hacerle frente, se movió despacio y con dificultad, porque la pica le impedía el avance y el peso del rohirrim lo desequilibraba, miró a Derufod que se apartaba de su lado con la espada sujeta y en guardia, interponiendo entre él y la bestia la fosa oculta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego de la entrada de la cueva quedaba a la espalda del monstruo muy cerca de él y hasta Derufod llegó cierto olor a pelo chamuscado, la bestia dio un paso y Derufod lo incitó:&lt;br /&gt;-¡Vamos maldito, acércate y te cortaré el otro brazo!&lt;br /&gt;El monstruo le enseñó los dientes ensangrentados mientras dejaba escapar un gruñido gutural y parecía preparase para saltar sobre el gondoriano. Se agachó levemente para tomar impulso sobre una de sus patas y avanzar una zancada larga con la otra.&lt;br /&gt;Déorwine aún seguía prisionero de la zarpa y no parecía reaccionar en ningún momento, Derufod empezó a temer lo peor, el rohir podía estar ya muerto o terminar bajo el cuerpo del licántropo al caer  a la fosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bestia herida y rabiosa, se lanzó sobre el gondoriano que con la mano derecha sujetaba la espada dispuesta a clavársela, pero entonces el suelo cedió bajo los pies del monstruo y éste no pudo evitar la caída. El asta de la lanza que lo atravesaba se partió y la bestia dio un último grito cuyo eco se perdió en la oscura noche mientras rasgaba el silencio entre los viejos troncos de los árboles, y no lejos de allí, una mujer anciana pero hermosa, vestida de un azul brillante, cerraba sus ojos descansando, pues aquel lamento le trajo una visión tan deseada como esperanzadora. Mineltar supo que aquel ser no llegaría hasta el Señor del Anillo y así no podría volver a multiplicar a los gaurhoth.&lt;br /&gt;El Enemigo había pedido una batalla, quizás pequeña, pero importante y su victoria se la debía a los Hombres cuyo valor y coraje aún seguían intactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arod vio como la bestia desaparecía engullida por la tierra, escuchó el grito del gondoriano y el reflejo rojizo del fuego en la hoja de su espada. No supo muy bien lo que sucedió, seguía como atontado, paralizado por el miedo, se quedó mirando boquiabierto el lugar donde había estado el monstruo y como Derufod se acercaba al agujero.&lt;br /&gt;El muchacho vio al hombre de Gondor hacer un gesto con la mano derecha hacia las sombras de la pared:&lt;br /&gt;-¡Ven ayúdame! –decía a algo que comenzó a moverse.&lt;br /&gt;El otro rohir se acercó a trompicones, temblando y pálido, miró al agotado Derufod y después bajo los ojos hacia la fosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bestia se encontraba atravesada por las estacas, una de ellas le sobresalía de la garganta y la otra del corazón, estaba quieta pero sus ojos abiertos parecían mirar hacia los dos. El hombre titubeó y Derufod que estaba al filo de su resistencia le volvió a gritar:&lt;br /&gt;-¡Está muerta!, ¡la bestia está muerta, hay que sacar a Déorwine…!&lt;br /&gt;Arod se había acercado al lugar y vio la escena horrible de aquel cuerpo atravesado por las estacas y cubierto de sangre, pero el hombre de la aldea yacía sobre el monstruo, no parecía haber sido dañado por ninguna estaca, sin embargo una pierna queda aprisionada por el cuerpo de la bestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod de rodillas se apoyó en el muchacho y lo miró a los ojos:&lt;br /&gt;-Busca la cuerda… sacad a Déorwine… aún respira…&lt;br /&gt;Arod asintió y Derufod se dejó caer sobre los talones, se sentía incapaz de hacer esfuerzo alguno, ni si quiera podía mover el brazo izquierdo y el calor y dolor que sentía en el hombro y el codo le nublaba la mente y la visión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-664817947643872595?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/664817947643872595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=664817947643872595' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/664817947643872595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/664817947643872595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/08/derufod-el-mensajero-de-boromir-captulo.html' title='Derufod el mensajero de Boromir. Capítulo XIV, Valor y coraje'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-5565773994182119661</id><published>2008-06-23T13:38:00.001+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mensajero de Boromir XIII</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Capítulo XIII, La Guarida de la Bestia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Acceder a la cueva no sería muy difícil, pensó Derufod, a pesar de lo tortuoso de aquel terreno y lo extraño de su formación.&lt;br /&gt;El gondoriano no recordaba haber visto un lugar así, en un espacio tan pequeño. Por suerte la cañada no llevaba mucho caudal de agua, las lluvias no eran muy intensas en esa época y los tres la atravesaron convoca dificultad; el que guiaba ascendió entre las piedras y maleza que rodeaba el riachuelo, se internó entre los árboles y se agachó en la crecientes sombras de la tarde que, ya oscura, anunciaba su fin.&lt;br /&gt;Derufod se colocó a su lado, dejando con cuidado la gran lanza, el suelo estaba empapado, pero no le importó, sus ropas también lo estaban y de la caminata y el esfuerzo sudaba bastante, tenía calor, pero sabía que quedarse quieto sería peor. Cuando vio el lugar, comprendió porqué el licántropo lo había elegido; la quebrada, como lo llamaban los aldeanos, era una ancha y profunda grieta en la tierra, tenía cierta forma triangular, más estrecha y profunda en la zona donde se encontraba la entrada de la cueva y las paredes rocosas se abrían para cerrarse dejando únicamente un acceso, una especie de umbral que se abría hacia los oscuros árboles del bosque.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La maleza crecía en abundancia en el suelo y la pared de roca de la quebrada estaba casi cubierta por plantas trepadoras. Sin embargo, las roas de aquel tajo formaban especies de escalones por los que se podía descender teniendo cuidado. Uno de los rohirrim miró a Derufod indeciso:&lt;br /&gt;-¿Qué hacemos?&lt;br /&gt;-Bajar con cuidado -le respondió Derufod intentando dar firmeza a su voz, comenzaba a sentir frío y eso no era bueno.&lt;br /&gt;-¿Y si está ahí, el monstruo?&lt;br /&gt;Buena pregunta, pensó Derufod, era posible que estuviera, pero él sentía algo en su interior que le decía que no, era una especie de intuición o instinto, no lo sabía, pero siempre le hacía caso, aquellas sensaciones le habían ayudado mucho es el pasado.&lt;br /&gt;Se puso de pie y se ajustó su capa:&lt;br /&gt;- Bajaré primero, no hagáis ruido y estad atentos a cualquier movimiento.Los dos rohirrim afirmaron sin levantarse y siguieron con la vista lo que Derufod hacía. Comenzó el descenso con cuidado agrarrándose con los dedos a las fisuras entre las rocas y asegurándose de que las piedras escalonadas en las que se apoyaba su peso no se desprendiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio que halló Derufod al llegar a fondo de aquel recinto natural, era inquietante, nada parecía moverse por allí, ni siquiera una ligara brisa que meciera con suavidad ramas y hojas. Se quedó agazapado por un instante, atento a cualquier moviendo o sonido que pudiera provenir de la oquedad rocosa que era la entrada de la cuerva, una oscura grieta en la pared, alta y zizaguante; se aproximó con cautela, despacio observando como la entrada se hacía más grande y ancha al acercarse él.&lt;br /&gt;En aquella parte de la quebrada, la vegetación era más escasa, debido a las entradas y salidas del licántropo y allí por donde fue contaba el paso para abandonar el recinto, se había producido un senderillo, donde las plantas aplastadas dejaban ver las huellas más recientes de la bestia. La entrada a la morada del gaurhoth era un barrizal, la tierra encharcada se introducía en el interior oscuro del que emanaba una pestilencia a humedad, descomposición y otros olores muy desagradables; Derufod comprobó, con cierto descanso, que no había huellas que delataran la presencia de la bestia e hizo señal a los otros dos hombres para que bajaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche llegó rápida, húmeda y fría, poco habían hablado entre ellos afanándose por realizar la labor de las trampas antes de que llegara la bestia. Derufod vigilaba desde la entrada cualquier movimiento, con la pica bien alta y preparado para lanzarla, sin embargo no estaba muy seguro de su habilidad y destreza, pues el brazo izquierdo y parte de la espalda le dolía bastante, cada movimiento era un punzada que le hacía respirar profundamente para compensar la debilidad que lo asaltaba. Todo esto lo agravaba el cansancio de no haber dormido la noche anterior, la larga y pesada caminata por el bosque embarrado y el frío de las ropas empapadas.&lt;br /&gt;En aquellos instantes, el gondoriano echó en falta su cálida cama cubiertas por sus gruesas mantas y pegada a la pared de piedra que se caldeaba con la fogata de la chimenea en las estancias de la guardia de la ciudadela; nunca le pareció aquel rincón privado gran cosa, aunque tampoco había deseado más de lo que tenía, todo aquello era más que suficiente para cubrir sus necesidades, sin embargo ahora se le antojaba un gran lujo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod temblaba de frío mientras vigilaba atento la oscuridad amenazadora, de aquel rincón apartado de Tierra Media, intentando no mover el brazo dañado y pensando lo agradable que sería estar acostado, cubierto de mantas, recibiendo el calor de los fuegos que calentaban aquellas estancias y con un buen tazón caliente de aquel brebaje que aliviaba todos los males que provenía de la hierba "Hojas de Reyes", un buen sorbo y desaparecería el entumecimiento del bazo y la espalda, dos sorbos más y caería rendido en un plácido sueño.&lt;br /&gt;Mientras Derufod intentaba mantenerse despierto y alerta, los dos rohirrim dispusieron las estacas en forma de trampa como solían hacer cuando iban a cazar lobos y osos, no hizo falta que el gondoriano le organizara el trabajo, se mostraron competentes en la labor y a pesar de no disponer de mucho tiempo ni material suficiente, creyeron que el resultado sería el esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fosa improvisada fue cubierta con matojos y barro, y en la entrada de la cuerva se preparó la yesca para impedir que la bestia se refugiase en el interior una vez que se prendiera fuego.&lt;br /&gt;Derufod empezó a sentirse inquieto; le pareció ver una sombra en movimiento, algo fugaz, una visión rápida que no supo concretar si era real o producto de su mente cansada, aun así, tensó todos los músculos de su cuerpo y cerró con fuerza los puños sobre el mástil de la siniestra pica. Los dos rohirrim observaron el moviendo del gondoriano y el silencio más sepulcral se hizo en el lugar. Uno de los hombres llevaba una espada corta y el más alejado en dirección a Derufod tensó su pequeño arco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una diminuta piedra rodó sobre las rocas cayendo al interior de la quebrada, Derufod frunció el ceño mientras preocupado y dándose cuenta de lo que iba a suceder se giró con lentitud hacia el interior del recinto, gritó con fuerza para alertar a los otros, pero en ese instante una sombra enorme y oscura de ojos rojos y colmillos bien afilados se precipitó desde lo alto de la pared de piedra lanzando un rugido terrible y ensordecedor.&lt;br /&gt;El hombre de la espada no lo vio venir y no tuvo tiempo de reaccionar, todo fue rápido y brutal, el licántropo cerró su poderosa mandíbula atrampando huesos y venas, de la boca del hombre brotó sangre al tiempo que el monstruo lo tomaba con sus enormes garras lanzándolo por los aires, el cuerpo rebotó sobre la roca y cayó laxo y sin vida. El otro hombre quedó perplejo ante la escena, paralizado al ver lo que le ocurría a su amigo, mientras Derufod le gritaba para que reaccionase, había destensado el arco y respiraba con dificultad y agitado. Derufod corrió había el lugar, pero todo parecía ir a una lentitud pasmosa, la bestia se movía en dirección a al rohir, Derufod avanzaba con la pica preparada, el rostro desencajado y acumulando la fuerza necesaria para clavar aquella punta serrada en la espalda del gaurhoth.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el aldeano pareció volver en sí, reaccionó con rapidez, con el tiempo justo de preparar su arco y dejar escapar la flecha hacia el demonio de hocico sangriento, que al sentir el impacto por debajo de las costillas, frenó su carrera y el rugido que emitía capaza de intimidar al más valiente, cambió de tono hacia un extraño quejido. Entonces Derufod le atacó por detrás y con toda la potencia de que era capaz le clavó en el costado derecho la lanza.&lt;br /&gt;El gaurhoth gritó, y su grito rompió la noche y espantó a todo ser viviente que estaba cercano, Arod y Déorwine lo escucharon y se agazaparon instintivamente, se encontraban cerca de la quebrada a pocos pasos y aquel aterrador sonido les heló el corazón. Arod palideció aún más y Déorwine retrocedió un paso, sin saber que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déorwine apretó el hombre del muchacho sin apartar la mirada del lugar hacia donde se dirigían:&lt;br /&gt;-¡La bestia!, ¡está en la quebrada! -gritó y se lanzó a la carrera con la lanza bien sujeta y preparado para entrar en combate contra un enemigo que le superaba. Arod le siguió, pero le costaba trabajo andar, sus pies parecían pegados al barrizal del camino y sus piernas las sentía pesadas y débiles, sin embargo, no era la misma sensación que con la extraña niebla, aquello que experimentaba era puro terror.&lt;br /&gt;Cuando se libraron de la neblina mágica, que desapareció tan mágicamente como apareció, el muchacho pudo ver entre la espesura del bosque el revoloteo de unos ropajes de un azul brillante, fue sólo un instante y aquella visión azulada se deshizo como la ilusión en una ensoñación, pero supo quién era. Arod había visto en otras ocasiones aquel brillo mágico azul pasearse entre los árboles como una figura encapuchada e irreal, era la Bruja Mineltar, ella los ocultó con su encantamiento del licántropo y ahora, en aquellos momentos en el que el frío miedo lo volvía a atenazar, deseaba que la bruja volviera a ayudarlo.&lt;br /&gt;Siguió avanzando mientras veía como el impulsivo Déorwine se alejaba y cruzaba un estrecho portal de roca negruzca.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-5565773994182119661?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/5565773994182119661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=5565773994182119661' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5565773994182119661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5565773994182119661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/06/derufod-el-mensajero-de-boromir.html' title='Derufod, el mensajero de Boromir XIII'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-708366856135838408</id><published>2008-05-20T16:09:00.002+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mensajero de Boromir, XII</title><content type='html'>&lt;strong&gt;En la casa de postas, capítulo XII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dorwyn tiritaba arropada en una gruesa manta, tenía el pelo empapado peinado hacia atrás y se encontraba verdaderamente cansada y entumecida por el frío que había pasado cabalgando por el camino que llevaba, desde la aldea, a la casa de Wihelm. Pero a pesar de todo lo mal que se encontraba su delgaducho cuerpo, en lo profundo de su ser se sentía pletórica y notaba como una fuerza interior la confortaba y tranquilizaba.La chica había soportado las inclemencias del tiempo, un viento frío y cortante que a ráfagas le empujaba de un lado a otro y la lluvia que le había calado hasta los huesos, su montura fue veloz como si supiera que apremiaba llegar a la casa de postas y llevó a su jinete lo mejor posible para hacerle más cómodo el viaje. Cuando Dorwyn vio la construcción de la vivienda de Wihelm y su esposa, y el tejado de la casa grande, su corazón saltó al galope y sintió que una oleada de calor aliviaba el frío que la atenazaba, ¡lo había conseguido!, en aquellos momentos deseó gritar para que supiera que llegaba, pero sabía que no podrían oírla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mismo instante en el que Dorwyn se acercaba cabalgando a la casa, la mujer de Wihelm observaba distraída la lluvia por la ventana, no pensaba en nada en concreto, simplemente miraba el grisáceo paisaje, a punto de terminar la tarde y no parecía que fuera a dejar de llover, de pronto su visión se centró en la figura oscura que apareció en el camino, "un jinete", pensó, "con este tiempo a quién se le ocurre salir", frunció el ceño preocupada, aquello no era normal y con aquella cosa rondando los bosques.La mujer llamó a su marido:-¡Wihelm, viene un jinete del poblado!&lt;br /&gt;El hombre dejó todo lo que estaba haciendo y observó la escena, el caballo galopando y una figura demasiado menuda para ser un hombre.&lt;br /&gt;Dorwyn comenzaba a entrar en calor, tomaba a pequeños sorbos una sopa que la mujer le preparó, le sentaba bien a su fatigado estómago y tras cambiarse la ropa mojada y sentir el cálido abrazo de la lumbre del hogar, el cansancio se fue transformando en soñolencia, pero no podía quedarse dormida, tenía mucho que contar y, a demás, allí en la habitación había unos personajes que ella desconocía: otro hombre de Gondor, éste mucho más altivo y hermoso que Derufod que, evidentemente, tenía un porte noble muy diferente al valiente gondoriano, su voz y su manera de utilizar las palabras la cautivaron, Dorwyn se preguntaba si aquel hombre no sería un alto noble de aquellos que cuentan las viejas historias de los reinos del pasado, y después está la mujer de larga melena rubia, silenciosa y casi mágica, sentada cerca de ella le había dedicado palabras de alabanzas por su hazaña tras contar brevemente lo sucedido en la aldea.&lt;br /&gt;Dorwyn se percató de que aquella dama era una noble rohir del Folde Este, sus ropas eran las de una dama de castillos y uno una simple campesina, hablaba cortésmente y sus movimientos era pausados y perfectos, se mantenía en silencio cuando hablaban los hombres y no mostraba signos de miedo o angustia, muy al contrario que la pobre mujer de Wihelm, que retorcía un pico de su delantal y se mordía el labio inferior cuando ella pronunciaba la palabra licántropo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir se levantó de la silla cuando la chica hizo una pausa en su relato para tomar un poco de sopa, se acercó al hogar observando las danzarinas llamas, sentía preocupación por Derufod, aunque sabía que su amigo era valiente e inteligente y podía defenderse bien, pues era un soldado de Gondor entrenado para combatir a los ejércitos de Mordor y no un simple aldeano asustadizo, sin embargo, lo que contaba la joven le hizo tomar una decisión.Se volvió hacia los demás y mirando fijamente hacia Éolywyn, le dijo:-Iré hasta el poblado, es muy posible que Derufod necesite de mi ayuda, aunque confío en que mi fiel amigo haya dado caza a ese ser antes de mí llegada.&lt;br /&gt;Wihelm se levantó y con gesto serio se prestó a acompañarle salió rápido para preparar los caballos cerrando con un portazo tras de si. Del exterior entró una ráfaga de aire frío y húmedo que hizo que Dorwyn tiritara, Éolywyn se levantó para acercarse a Boromir, él la miraba muy seguro de lo que ella iba a decirle, la dama le dio la espalda a la chica, por lo que no podía verle la cara; la mujer de Wihelm comenzó a lloriquear mientras que la pareja hablaba en voz baja.&lt;br /&gt;De la conversación poco pudo oír Dorwyn, los quejidos de la granjera se lo impedían, pero Boromir se separó un instante de la dama negando con la cabeza, Éolywyn le tomó del brazo, parecía insistirle, él la miró a los ojos, con ternura y una leve sonrisa.&lt;br /&gt;-No, Éolywyn, no puede ser. No puedo permitir que me acompañes, todo esto termina aquí, por ahora. -él la besó en los labios sin darle tiempo a ella a replicar, después se dirigió hacia la puerta con paso firme, miró a la jovencita Dorwyn que parecía desvalida, pero un leve rubor comenzaba a surgir en sus mejillas pálidas.&lt;br /&gt;Boromir volvió a hablarle a la dama:&lt;br /&gt;-Es preferible que vuelvas a tu casa y avises a los hombres de tu hermano, estas gentes necesitarán de vuestra ayuda.&lt;br /&gt;Éolywyn afirmó silenciosa y resignada, pero sobre todo apenada, por la marcha de Boromir, la situación de incertidumbre sobre Derufod y que la dejaran al margen de una aventura como aquella.&lt;br /&gt;Boromir y Wihelm partieron ya de noche, bien abrigados se alejaron por el camino hacia la aldea, había dejado de llover, pero un fuerte viento les azotaba el rostro, el frío se intensificaba a cada ráfaga, pero las nubes en el cielo comenzaron a despejarse dejando visibles pequeños trozos de cielo nocturno salpicado de estrellas tintineantes, la imagen de las brillantes estrellas alentó el corazón de Wihelm que se había sentido muy azorado desde la llegada de la hija menor de Aldor, su viejo amigo nunca habría dejado marchar a su hija si la situación no hubiese sido extrema, la chiquilla había demostrado valor y Aldor debía estar en un verdadero apuro.&lt;br /&gt;Cuando llegaron a la aldea, la noche estaba muy avanzada y oscura, pero en el lugar había agitación, los hombres iban y venían, mantenían las hogueras encendidas y de la mayoría de las chozas podía observarse luz en los ventanucos y columnas de humo de los tiros de las chimeneas.&lt;br /&gt;La llegada de los dos hombres había sido alertada por los que vigilaban, que a pesar de conocer a Wihelm de toda la vida, no supieron reconocerle entre la oscuridad y el miedo que los atenazaban.&lt;br /&gt;El mayoral, bien abrigado y con una lumbre en la mano, hablaba con otro aldeano y ambos señalaron hacia el camino, por donde Boromir y Wihelm se aproximaban al galope.Aldor no sabía que pensar, estaba tan preocupado por su hija y un posible ataque de aquel ser oscuro y siniestro, que lo único que se preguntaba a si mismo era, cómo podía ser posible que vinieran dos desconocidos en aquellos momentos. Pero al verlos más de cerca, reconoció la figura de su amigo, Wihelm le gritaba algo que Aldor no alcanzaba a oír bien, pero sintió en su corazón un cierto alivio, pues si su amigo estaba allí, su hijita debió de llegar a la granja...&lt;br /&gt;Aldor salió a la carrera, mientras los dos jinetes frenaban sus cansadas monturas, el viejo Aldor llegó hasta su amigo y sujetando las riendas del sudoroso caballo, le preguntó con desesperación:&lt;br /&gt;-¿Y mi hija, Wihelm, está en tu casa?&lt;br /&gt;-¡Calma amigo!, tienes una niña muy valiente, -Wihelm desmontó y tomó el brazo de su amigo, alrededor de los tres se formó un corrillo de aldeanos, -tu hija está sana y salva con mi esposa.&lt;br /&gt;-Pobre niña -dijo Aldor tras dejar escapar un suspiro de alivio - no debí dejarla ir, pero era el jinete más liviano, ella se ofreció -decía Aldor a modo de excusa.&lt;br /&gt;Boromir se cubría con su capa de viaje, había desmontado y mientras un hombre se llevaba a su animal, se acercó al desolado mayoral:&lt;br /&gt;-Comprendemos la situación -dijo interrumpiendo a Aldor, éste lo miró sin reconocerlo, -ella cabalgaría más rápida que cualquier hombre.&lt;br /&gt;Wihelm intervino mientras todos comenzaban a andar hacia el centro de la aldea:&lt;br /&gt;-Aldor, amigo, este caballero se ofrece a ayudarnos.&lt;br /&gt;-Soy Boromir, caballero de Gondor y amigo de Derufod, por favor, ¿qué sabes de él y los que partieron en busca del ser que tanto os aflige?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-708366856135838408?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/708366856135838408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=708366856135838408' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/708366856135838408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/708366856135838408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/05/derufod-el-mensajero-de-boromir-xii.html' title='Derufod, el mensajero de Boromir, XII'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-4722794597929246155</id><published>2008-05-01T17:47:00.003+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.457+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mensajero de Boromir, XI</title><content type='html'>Una extraña niebla, capítulo XI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déorwine y Arod caminaban con paso rápido por el senderillo que llevaba a la quebrada, era difícil caminar por aquel lugar pedregoso y cubierto de barro; Déorwine soltaba maldiciones cada vez que tropezaba o resbalaba, la pica era muy pesada e incómoda de llevar en aquel lugar, la mano que sujetaba la tea ardiente la mantenía firme y aunque caminaba con rapidez, era evidente que estaba cansado y más que harto de la bestia y del gondoriano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arod, lo miraba de reojo, pero seguía silencioso con su antorcha bien encendida, iba el primero atento a cualquier cosa que se moviera en la creciente oscuridad del lugar.&lt;br /&gt;Déorwine habló al muchacho y su voz denotaba bastante enfado:&lt;br /&gt;-¡No vayas tan rápido canijo!, esta maldita lanza pesa demasiado.&lt;br /&gt;Arod se paró y volvió la mirada hacia el hombre, no le gustaba nada aquel tipo y si pudiera, lo dejaría solo en medio del bosque, para que se lo comiera aquel monstruo.&lt;br /&gt;Déorwine se paró a su lado, jadeando e intentando ver algo, desde hacía rato había dejado de llover, pero todo parecía de un color gris plomizo, rocas, árboles, cualquier planta.  El viento agitaba con fuerza las ramas de los árboles y el fuego de las antorchas; tanto Arod como Déorwine se quedaron mirando el movimiento del fuego, lo único que podía distanciarles del licántropo, según dijo Derufod.&lt;br /&gt;Eso y la luz del sol podían mantener alejada a la bestia acechadora, pero en aquellos momentos, luz del sol no había y peor aún, pronto anochecería, y si las teas se apagaban, ¿qué sería de ellos?&lt;br /&gt;Ambos parecían pensar lo mismo y fue Déorwine quién instó al muchacho a que siguiera caminando.&lt;br /&gt;El rohir malhumorado comenzó a hablar, pero Arod no parecía hacerle mucho caso, caminaba vigilante, alumbrando con su antorcha cualquier figura o sombra.&lt;br /&gt;-¡Yo no debería estar aquí, sino terminando de construir mi establo…! -decía sin levantar la mirada del embarrado suelo - pronto me casaré con Alwyn y mi casa debe estar terminada…, pero esa maldita bestia está retrasando mis planes.&lt;br /&gt;-¿Qué importancia tiene eso cuándo están muriendo personas? – le replico de pronto Arod, su voz fue un susurro, pero Déorwine lo escuchó perfectamente, -¿o es qué a ti no te importan los muertos?&lt;br /&gt;-Claro que me importan, ¡canijo!, pero esos ya no pueden levantarse y yo aún estoy de pie y quiero casarme en vez de morir.&lt;br /&gt;Arod pensó en ese momento que él también podía haber muerto, si no hubiera ido con Derufod y los hombres; de haber permanecido en la choza habría sufrido el destino de su madre, pero ahora estaba allí, caminando y eso era una buena señal.&lt;br /&gt;El viento agitó los árboles con más fuerza y de pronto todo quedó en silencio, nade se movía a excepción de ellos dos.&lt;br /&gt;Ardo se detuvo con la mirada fija en un punto por delante de ellos, Déorwine dio un par de pasos más mirando hacia el mismo lugar.&lt;br /&gt;Algo más alejado de ellos, en dirección hacia la quebrada, una sombra se movió, apareció y despareció, rápida y silenciosa, y de pronto volvió a aparecer quedando quieta. Ambos rohirrim se quedaron petrificados y silenciosos, las teas en alto ardiendo con fuerza, eran como dos soles refulgentes cuyas llamaradas iluminaban el espacio del bosque oscuro y frío; la luz amarillenta penetraba en cualquier rincón ensombrecido del bosque, entre las rocas, entre los árboles.&lt;br /&gt;El caballo de Déorwine parecía mas rubio bajo las antorchas y su rostro más pálido, su expresión pasó de la sorpresa al ver aquella figura fantasmal en el camino, a la duda y, frunciendo el entrecejo, se tornó su aspecto más rabioso, apretando los dientes y lanzando una nueva maldición en susurro.&lt;br /&gt;Mientras, Arod permanecía con los ojos muy abiertos, inmóvil como una blanca estatua bajo las danzantes llamas de las teas.&lt;br /&gt;De la sombra imprecisa que obstruía el paso a poca distancia de ellos, pareció que emanaba una extraña neblina, se arrastraba como penachos humeantes serpenteando por el embarrado y pedregoso senderillo, deslizándose pasmosamente hacia Déorwine y Arod, que seguían quietos, incapaces de moverse o hablar; la niebla llegó hasta sus pies y enroscándose cual serpiente de translúcido gris, fue ascendiendo por sus cuerpos hasta envolverlos por completo, como si ahora las dos formas parte de la propia existencia de la niebla, espesa, grisácea y húmeda.&lt;br /&gt;Ni Ardo ni Déorwine podían gesticular, mover un músculo o dejar escapar sonido alguno de sus gargantas. Se sentían atrapados por aquella misteriosa neblina, que no sólo los cubría como un manto sino que oscurecía la luz de las antorchas, absorbiendo la luminosidad que las llamas, ahora altas y serenas, desprendían.&lt;br /&gt;Déorwine movía los ojos de un lado para otro, aterrorizado ante lo que estaba viviendo, podía oír los frenéticos latidos de su corazón como si un tambor resonara en su propio pecho a ritmo acelerado.&lt;br /&gt;Aquello que estaba sucediendo debía ser una especie de encantamiento, pensaba aterrorizado Déorwine, ninguna niebla que él conociera se comportaba así, ni hacía paralizar a la gente. Algún hechizo obraba allí y se sentía incapaz de realizar movimiento alguno, lo deseaba desesperado, pero le resultaba imposible. Arod deseaba saltar hacia un lado del sendero, correr entre la abundante maleza y alejarse de aquel lugar, la situación era tan siniestra y ofuscante; su cerebro ordenaba ponerse en movimiento, pero la pegajosa niebla mágica le impedía moverse, a excepción de la respiración y los ojos. Quería tragar saliva, pero también le resultaba imposible.&lt;br /&gt;Podía notar como algunas gotas de agua resbalaban por su rostro, tenía el pelo empapado, al igual que sus andrajosas ropas y, hasta hace unos momentos, temblaba y tiritaba de frío, sin embargo desde que la neblina los cubrió, se sentía aislado del frío y casi reconfortado por la humedad tibia que emanaba de ella.&lt;br /&gt;Observó atento todo lo que le rodeaba. Déorwine estaba a su izquierda, ligeramente adelantado a él, con la tea en alto, cuya llama permanecía tan petrificada como ellos, y la lanza a la derecha, oscura como una grieta. Podía ver de reojo el rostro quieto y pálido del hombre y como sus ojos azules miraban hacia el camino buscando el origen de todo aquello.&lt;br /&gt;Arod desvió la mirada hacia la derecha, la luz de la antorcha que él sostenía no hacía sombras en los alrededores y se dio cuenta de que podía ver los árboles y las piedras, el barro del senderillo, los arbustos cubiertos de gotas de lluvia y la oscuridad de un atardecer ya muy avanzado, no es que la visión fuera muy clara, pero podía distinguir todo aquello a través de la grisácea niebla.&lt;br /&gt;Entonces, un sonido lo alertó, provenía de atrás, por donde ellos habían avanzado. Sintió, más que ver, la tensión de Déorwine, el hombre también lo había oído y miraba desesperado al muchacho temiendo la peor.&lt;br /&gt;El miedo atenazó a Aldor cuando oyó pasos arrastrados y pesados por el senderillo. El viento parecía agitar las ramas de los árboles y una espontánea lluvia cayó repentinamente de las altas copas empapándolo todo. Los pasos se acercaban, el muchacho notaba el corazón desbocado casi en la garganta, parecía que se le fuera a salir; de reojo, y por la derecha vio una sombra que se aproximaba, alta y demasiado corpulenta para ser la de un hombre.&lt;br /&gt;¿Quién sino la bestia merodeaba por aquellos lugares?&lt;br /&gt;Arod pensaba que estaban perdidos, sin posibilidad de avisar a Derufod y a los otros, alguien les había tendido una trampa a ellos y el licántropo pronto daría buena cuenta de los dos, después satisfecha su hambre, atacaría a los demás.&lt;br /&gt;Mientras aquellos funestos pensamientos recorrían su aterrorizadamente, el monstruo legendario se les acercó desde atrás, no parecía tener prisa andando con pesada lentitud. Les adelantó unos cuantos pasos y, tanto Arod como Déorwine, pudieron verlo perfectamente. Enorme y encorvado, de hombros robustos y poderosos brazos, sus manos eran oscuras garras de afiladas y largas uñas. Un oscuro y áspero pelo le cubría el cuerpo, sus piernas dobladas a la manera de las bestias tenían una poderosa zancada y las garras de sus pies eran letales.&lt;br /&gt;Los potentes cuartos traseros del licántropo dieron un par de pasos y Arod observó algo que le pareció fuera de lugar para un ser como ese, le dio la sensación de que cojeaba.&lt;br /&gt;La bestia se paró y giró con lentitud su cabeza, posando la sanguinolenta mirada sobre ellos. Su cabeza era grande, enorme y de su picudo hocico sobresalían sus terribles colmillos, e incluso, podía verse parte de su repugnante encía. Sus ojos eran lo peor de aquel ser. Miró hacia ellos llenos de ira y odio, rojos como la sangre que emana de una mortífera herida y con un brillo espectral en ellos, capaces de helar a sus victimas.&lt;br /&gt;Estaba empapado a consecuencia de la lluvia y sus patas cubiertas de barro y sangre. Arod no apartaba la mirada de las patas, porque en ella había sangre y recordó las trampas que él colocaba alrededor de su casa. ¿Aquellas heridas podrían ser consecuencia de las trampas?… No lo sabía, pero un atisbo de esperanza comenzó a crecer en su corazón, era posible que la bestia no pudiera alcanzar la choza y su madre aún estuviera viva.&lt;br /&gt;Aquel ser demoníaco entrecerró los rojizos ojos de manera maliciosa y comenzó a olisquear los alrededores, hacia arriba y hacia abajo, izquierda y derecha, hacia el frente, donde ellos estaban, buscaba con el olfato los rastros que había seguido y que la lluvia había ido apagando; dejó escapar un gruñido de su oscura garganta, largo y amenazante, como la propia maldición que envolvía a aquel ser y girándose de nuevo, les dio la espalda avanzando por el senderillo hasta perderse en la creciente oscuridad de la nueva noche que se avecinaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-4722794597929246155?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/4722794597929246155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=4722794597929246155' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4722794597929246155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/4722794597929246155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/05/derufod-el-mensajero-de-boromir-xi.html' title='Derufod, el mensajero de Boromir, XI'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6654381043010186240</id><published>2008-03-27T12:08:00.002+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.457+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mensajero de Boromir X</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La bestia acecha, capitulo X&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los dos rohirrim dieron un salto al escuchar el largo y temido aullido de la bestia, apoyaron espaldas contra la húmeda corteza de los viejos árboles y tensaron las mandíbulas mientras miraban asustados de un lado para otro. Derufod cerró los puños sobre el asta de la mortífera pica de filo oscuro y serrado, dirigiéndola amenazante hacia el lugar por donde el eco del siniestro grito ascendía entre la neblinosa atmósfera del bosque.&lt;br /&gt;Otro grito ascendía entre la neblinosa atmósfera del bosque.&lt;br /&gt;Arod, el muchacho desgarbado miró asustado al gondoriano, con una expresión de terror acentuada por la cicatriz que le surcaba el rostro, abrió la boca, pero ningún sonido escapó de su garganta, no importaba, porque para Derufod estaba claro. El profundo y oscuro aullido que atravesó la quietud del bosque dormido y frío, provenía de cruce de senderos, donde Arod y su madre tenían la humilde choza.&lt;br /&gt;El licántropo debía haber atacado el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho quiso gritar, pero el miedo le retuvo, temblaba de frío y de desesperación, podía imaginar lo que había ocurrido y un dolor espantoso estalló en su corazón; su madre, enferma e indefensa, habían sido víctima del monstruo. Cerro con fuerza los ojos, intentado no ver nada y las lágrimas que le caían se confundieron con las gotas del lluvia le cubría el rostro.&lt;br /&gt;Había silencio, demasiado silencio en el bosque y todos estabas asustados, los dos hombres se encontraban muy cerca de Déorwine y Derufod aproximó al chico a su lado, le apretó el huesudo hombro sin dejar de observar el grisáceo bosque, casi imposible de determinar los detalles debido a la lluvia.&lt;br /&gt;Déorwine se separó un poco, avanzando hacia delante sin alterase demasiado, con la pica en guardia preparado para clavarla sobre lo primero que se moviera entre los árboles y fuera más grande que él, tenía el pelo chorreando y pegado a la cara, las largas trenzas goteaban intensamente sobre su ropa empapada, sin volverse hacia el grupo habló en alto:&lt;br /&gt;- Quebrada de la Cueva, queda cerca... ¿verdad?&lt;br /&gt;No obtuvo repuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod los miró a todos y supo que debían ponerse en marcha de inmediato, habían venido a acabar con el licántropo y debían hacerlo ahora o nunca, las estrategias preparadas la noche anterior de nada servirían, pues la situación había cambiado.&lt;br /&gt;Aquel ser se encontraba de caza por el bosque, quizás los estuviera observando en aquellos momentos, al acecho escondido para acabar con ellos, lo mismo que hizo con los orcos.&lt;br /&gt;Derufod cerró los ojos y negó con la cabeza, debía deshacerse de esos pensamientos que no le ayudarían en nada. Tomó aire y lo dejó escapar con fuerza:&lt;br /&gt;- ¡Procurar que la yesca no se moje y, proteged las teas! –su voz sonó firme y segura.&lt;br /&gt;Los dos hombres se sobresaltaron al escucharle y el joven Arod no pareció inmutarse.&lt;br /&gt;-¡Arod, Arod!, ¡La Quebrada!, ¿está cerca?&lt;br /&gt;El chico reaccionó, se giró lentamente y afirmó con un movimiento lánguido.&lt;br /&gt;Derufod pensó que era el momento de partir, cuanto antes se marchasen de allí lejos.&lt;br /&gt;Si estaban en movimientos no pensarían tanto en las posibilidades de ser atacados.&lt;br /&gt;Pero entonces, una idea cruzó su mente, se volvió hacia los otros dos rohirrim y les preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Sabéis ir a la Quebrada dando un rodeo?&lt;br /&gt;El que parecía menos asustado respondió:&lt;br /&gt;- Sí, es más corto aunque no hay sendero, pero puede llegarse.&lt;br /&gt;- Bien entonces, iremos nosotros tres –dijo Derufod en un susurro.&lt;br /&gt;La voz de Déorwine se oyó desde atrás.&lt;br /&gt;- ¿Qué te propones? -quiso saber.&lt;br /&gt;Derufod lo miró de reojo:&lt;br /&gt;-Nosotros –dijo señalando a los dos rohirrim –iremos a la guarida dando un rodeo, pero tú y el chico iréis por la cañada...&lt;br /&gt;- ¡De eso nada!, no nos separaremos – objetó visiblemente enfadado Déorwine, se acercó al gondoriano con un par de zancadas sin soltar su lanza mortífera.&lt;br /&gt;-Es lo mejor – dijo Derufod.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?, si atacamos juntos...&lt;br /&gt;-¡Atacar, no seas necio...! –Derufod se lanzó hacia delante con furia – el monstruo ya se habrá percatado de nuestro rastro y nos habrá seguido, si permanecemos juntos, será él quien nos ataque y acabe con nosotros igual que con los orcos...&lt;br /&gt;Déorwine apretó los labios lleno de furia:&lt;br /&gt;-Entonces iremos tú y yo, ellos tres que sigan...&lt;br /&gt;-¡No!, ¡atiende estúpido! –Derufod estaba a punto de perder la paciencia, tiró su pica con brusquedad y acercó al arrogante rohirrim hacia él con un rápido movimiento.&lt;br /&gt;-¡Tú y Arod iréis con teas encendidas hasta la quebrada...! –Lo soltó con violencia y siguió hablando- no se os acercará porque teme al fuego igual que a la luz del sol, pero por desgracia, los Valar nos ha concedido un día gris y terrible... –se produjo un silencio y el gondoriano se volvió hacia los otros tomando la lanza – nosotros... –siguió diciendo- llegaremos antes y seremos el cebo –sus propias palabras hicieron un eco en sus pensamientos, “el cebo”, “¿y después... qué?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia parecía intensificarse y un fuerte viento mecía las altas copas de los árboles, produciendo un sonido que parecía semejante a los rápidos de un furioso río. Nada de aquello le gustaba a Derufod, el día avanzaba y todo parecía complicarse. El camino que tomaron los tres hombres era muy tortuoso y difícil, estaban cansados y con toda la ropa chorreando, las bota cubiertas de barro y las pesadas capas dificultándoles los movimientos.&lt;br /&gt;Pararon un momento para tomar aliento y un frugal bocado, pero no quisieron demorarse demasiado. Derufod comenzó a sentir cierta sensación de apremio, deseaba llegar a un lugar en concreto, porque aquel camino no parecía tener fin, estaba muy fatigado y aterido de frío, el equipo y la pica de los orcos le pesaba enormemente y lo peor, el brazo herido le estaba molestando mucho.&lt;br /&gt;Notaba punzadas de un dolor ardiente que le recorría el hombro y la espalda. Alwyn, la hija mayor del mayoral, le recomendó que no hiciera movimientos bruscos, pero había estado haciendo de todo menos reposar el brazo.&lt;br /&gt;Cuando se separaron de Arod y Déorwine no estaba muy seguro de que el plan de dividirse para evitar ser atacados por la bestia, funcionara, ni de que atraerlo hacía la guarida y rodearlo para matarlo, fuera un acierto. Pero, qué podía hacer, allí nadie pensaba, los dos rohirrim ya tenían bastante con estar allí, eran granjeros y no guerreros; Arod estaba bloqueado, era normal, sabiendo que su madre, con toda probabilidad, estaría muerta.&lt;br /&gt;Y después estaba Déorwine, que solo hablaba para increparlo y desafiarlo; a Derufod le daba la sensación de que aquel hombre estaba viviendo una especie de contienda contra él, como una especie de lucha competente en un torneo por conseguir un premio.&lt;br /&gt;Mientras caminaba con dificultad, detrás de los dos rohirrim, el gondoriano se preguntó si realmente había hecho lo correcto, quizás debía haber mandado llamar a su señor Boromir y no hacerle caso a aquella bruja extraña. Pero allí estaban enfrentándose a un destino incierto, a una legendaria bestia sacada de cuentos antiguos, que hecha realidad, vagaba por lo alrededores, silenciosa y a la espera de poder cazar a todas sus presas y quizás divertirse un poco con ellos antes de darles el golpe final.&lt;br /&gt;Derufod sentía miedo, pero lo ocultaba tras su expresión seria y su silencio.&lt;br /&gt;Le vino a la memoria las terribles historias que su madre le contaba cuando era muy pequeño, ella no quería que abandonara la humilde vivienda, que tenían por hogar, al atardecer y solía narrarle historias de fantasmas que, a la caída del sol, descendían de las montañas, se movían por campos y ladera como un terrible ejército de espectros y se llevaban a los niños desamparados que se encontraban por le camino.&lt;br /&gt;Años después, cuando ya era un hombre, supo que aquellas historias no eran del todo inciertas, aunque sí exageradas; los Muertos del Sagrario se movían en ocasiones por el exterior de las Montañas Blancas y pocos eran los campesinos o pastores que llegaron a ver a esos fantasmales seres penitentes. Sin embargo, todos los habitantes de aquellas regiones situadas al sur de la montaña temían el encuentro y evitaban exponerse a la intemperie.&lt;br /&gt;Sus pensamientos eran cada vez más fúnebres y con cada paso, más miedo sentían; en su mente sólo aparecían las imágenes de las luchas vividas contra los orcos de Mordor, oscuros y odiosos, servidores del Gran Ojo, infestos orcos que se movían a placer por las serradas y siniestras laderas rocosa de los Montes de la Sombra...&lt;br /&gt;Derufod paró en seco y se sobresaltó al notar el tacto de uno de los rohirrim, no lo había visto pararse, ni si quiera sabía donde estaba, sólo notaba que la sombra de un poderoso miedo crecía en su interior. El hombre lo miró atentamente, parecía luchar contra sus propios temores, después desvió su mirada hacia lo profundo de la quebrada:&lt;br /&gt;- Hemos llegado... –dijo en un susurro.&lt;br /&gt;Derufod siguió la dirección indicada por el hombre, mientras recordaba las palabras del mayoral la noche anterior, “...pero la sensación de miedo, odio y terror, nunca se han borrado del lugar...”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6654381043010186240?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6654381043010186240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6654381043010186240' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6654381043010186240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6654381043010186240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/03/derufod-el-mensajero-de-boromir-x.html' title='Derufod, el mensajero de Boromir X'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-376911198539728537</id><published>2008-03-16T18:32:00.002+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.457+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod en mensajero de Boromir, IX</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un jinete rápido, capitulo IX&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballo llegó malherido a la aldea, sangraba abundantemente por una de sus patas traseras, los ollares abiertos tomando con dificultad el húmedo y frío aire de aquella plomiza mañana y sus ojos poseían una mirada desencajada por el miedo. Sudoroso, casi cubierto por la espuma allí donde le rozaba los arreos, el animal fue atendido inmediatamente por los aldeanos.&lt;br /&gt;Aldor miró, profundamente preocupado, hacia el camino por el que se marcharon los hombres esa oscura madrugada y pensaba temeroso que la bestia los debió atacar, posiblemente debían estar muertos o moribundos en el peor de los casos, porque estaba seguro de que ninguno de ellos tendrían el valor de adentrarse en el camino del bosque para ayudarlos y traerlos de vuelta.&lt;br /&gt;Todo parecía un caos en la aldea, las mujeres se apresuraban a encerrar a sus animales y apremiaban a sus hijos en la tarea, los maridos hacían corrillo alrededor del mayora, gritaban o murmuraban, pero todos estaban asustados, muy asustados, habían depositado la esperanza de acabar con la bestia en aquello valientes, y que serían capaz de derrotarla y volver a la aldea con el cuerpo muerto de aquel ser como si de un trofeo se tratar; triunfantes y alegres algunos incluso emperezaron a pensar en el festín que celebrarían y en los regalos que entregarían a los cuatro.&lt;br /&gt;Pero ahora, al ver regresar al caballo en aquellas condiciones, todos pensaron lo peor y Aldor se encontraba confuso y bloqueado, ¿qué iba a hacer, ¿quién les ayudaría, la casa de su señor se encontraba a cinco día de viaje, por caminos que se aproximaban al linde del maldito y peligroso bosque, él no se atrevía a mandar un mensajero por allí; por el Gran Camino del Oeste, que era seguro, se tardaría mucho más y lo único que se le ocurría en aquellos angustiosos momentos era que un joven y decidido jinete llegara a la casa de postas de Wihelm y desde allí dirigirse al Mariscal del Folde Este. Aldor miró confuso a su alrededor y se limpió al sudor de la frente con la manga del blusón, tenía calor, a pesar del aire fresco y la ligera lluvia.&lt;br /&gt;- ¡Calmaos todos! –gritaba intentando hacerse sir entre la multitud congregada a su alrededor.&lt;br /&gt;-¿Pero que vamos a hacer ahora? –preguntó un hombre cercano a él. Aldor le miró sin saber que responder, entonces un anciano, bastante fuerte para su edad, empujó a otro y se acercó al mayoral:&lt;br /&gt;- ¡Aldor, los arreos del caballo...!&lt;br /&gt;El anciano parecía comprender la preocupación del mayoral, e intentaba acallar un poco la confusa mente de Aldor.&lt;br /&gt;- ¿Te has fijado en ellos? –volvió a insistir.&lt;br /&gt;Aldor negó desorientado, no comprendiendo que quería comunicarle el otro. El anciano le tomó del brazo atrayéndolo hacía él, los demás se acercaron aún más para oírlos hablar:&lt;br /&gt;- Los arreos... –repitió nuevamente- el caballo está herido, pero... los arreos están intactos, no están dañados ni forzados, faltan las herramientas y los sacos que llevaban...&lt;br /&gt;Mientras aquel hombre hablaba, Aldor fue comprendiendo, era cierto que el cuero, cuerdas y hebillas estaban intactos. Faltaban lo que cuatro hombres eran capaces de acarrear, aquello abrió un atisbo de esperanza en el mayoral, miró directamente al anciano amigo haciéndole un gesto de agradecimiento y procedió a calmar a todos, pero esta vez con más convencimiento, era posible que no todo estuviera perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo más tarde, Aldor consiguió organizar a los hombres, jóvenes y ancianos de la aldea, para que montaran guardia con todos sus pertrechos, lo que incluía las armas de caza y alguna que otra espada herrumbrosa. Seguía lloviznando, no era una lluvia fuerte que no dejara ver el paisaje, pero persistía y los empapaba todo. El mayoral, su amigo el anciano y varios hombres más, se encontraban en su casa, hablaban y discutían sobre qué hacer y quién lo haría. Alwyn, la hija mayor, lloraba desconsolada repitiendo el nombre de su prometido, mientras que Dorwyn intentaba consolarla como podía, había oído la historia de su padre y eso la calmó un poco.&lt;br /&gt;Dorwyn se encontraba en el exterior de la casa enfrascada en su tarea matutina, cuando llegó el caballo herido y se formó todo el revuelo. La gente gritaba asustada que la bestia había atacado en pleno día a los cuatro hombres y que, posiblemente, se dirigía hacia la aldea. Dorwyn sintió de pronto un gran desconsuelo, no tenía miedo de que aquel ser siniestro rondara los alrededores, pero en su mente pudo ver al gondoriano muerto, con el rostro cubierto de sangre a su lado el joven Arod:&lt;br /&gt;-¡Derufod muerto, Arod muerto! –dijo sin que nadie pudiera oírla. Después oyó que sólo el caballo había sido atacado, los arreos no tenían destrozos ni salpicadura de sangre y las herramientas y demás pertrechos no estaban; su padre subido en el murete que se encontraba en el centro de la plaza, gritaba para hacerse oír:&lt;br /&gt;-...posiblemente dejaron el caballo atrás para tomar un sendero por el bosque, por donde el animal no podía continuar, sin duda alguna lo dejaron indefenso sin sospechar lo que iba a sucederle...&lt;br /&gt;Otro hombre corroboró lo que el mayoral decía:-Si bajaron por la cañada, tuvieron que hacerlo ellos solos...&lt;br /&gt;-Pero, ¿y si los atacó antes? –dijo otro, se formó un silencio y todos miraron al mayoral:&lt;br /&gt;-Entonces, estoy seguro de que la bestia mataría muerta, el señor de Gondor sabe como utilizar las picas, él ha luchado contra los orcos y otros seres similares en las fronteras de Mordor...&lt;br /&gt;Aquello no era verdad, al menos, no del todo, como sabía Dorwyn, pero con aquellas palabras, su padre supo contentar a la mayoría e infundarles algo de valor.&lt;br /&gt;En la casa, el mayoral y los demás tomaron la decisión de salir hacia la casa de postas, un jinete tomaría el caballo más rápido para avisar al Mariscal del Folde Este y que enviara ayuda lo antes posible, pero ¿quién sería ese jinete?&lt;br /&gt;Voluntarios no faltaban, pero eran pesados, grandes y viejos. Necesitaban a alguien ligero para que le caballo fuera lo más rápido posible y que conociera el camino.&lt;br /&gt;Aldor discutía con uno de los hombres:&lt;br /&gt;- Tu hijo pude ir...&lt;br /&gt;-No Aldor, sólo tiene doce años y es muy torpe, a demás no ha viajado nunca tan lejos.&lt;br /&gt;El anciano miró al mayoral y negó con la cabeza:&lt;br /&gt;-Lástima que mi joven nieto se marchara, él sabe muy bien cabalgar y conoce muchos caminos.&lt;br /&gt;Se produjo un silencio, otro de los hombres, alto y algo rollizo se adelantó mirando a los demás:&lt;br /&gt;- Yo iré, aunque tarde días, yo lo haré.&lt;br /&gt;- ¡Yo puedo hacerlo...! –interrumpió la voz de fondo de Dorwyn.&lt;br /&gt;Todos la miraron de repente, extrañados y silenciosos, Aldor le miró furioso:&lt;br /&gt;- ¡Dorwyn, cállate!&lt;br /&gt;- Pero yo se ir a la casa del Mariscal... –volvió a interrumpir la chica acercándose al grupo de hombres- ... y se cabalgar muy bien... iría veloz en uno de los caballos de la casa de postas.&lt;br /&gt;Todos la miraban silencioso, sin poner reparos, pensando que aquella muchachita representaba una oportunidad. Su hermana dejó de sollozar y la contemplaba con los ojos llenos de lágrimas, era cierto que Dorwyn sabía llegar a la casa del Mariscal, cuando su madre enfermó, la trasladaron al burgo que rodeaba el caserío del señor del Folde Este, pensaban que allí, con los cuidados del sanador se curaría, Dorwyn la acompañó durante el viaje de ida y más tarde el triste viaje de regreso.&lt;br /&gt;También era cierto que sabía montar, acompañaba a su padre siempre que podía a casa de Wihelm y allí, con permiso del granjero, solía ensillar algún caballo y cabalgar, lo que más le gustaba, a veces se quedaba algunos días allí con ellos y después volvía contando todas las cosas que había visto.&lt;br /&gt;Aldor se puso en pie mientras contemplaba a su hija, con semblante triste y cansado:&lt;br /&gt;-Eres muy atrevida y demasiado joven... tú no puedes ir.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no?, querías mandar a mi hijo que es bastante torpe y tu hija..., -el hombre cayó al ver la mirada que le dirigió Aldor.&lt;br /&gt;- Padre, yo iré, no tengo miedo.&lt;br /&gt;Dorwyn partió lo más rápido posible, se vistió con ropas de chico, una gruesa capa para el viaje y el caballo más rápido y resistente de la aldea. Su padre la contempló hasta que su diminuta figura se perdió en una curva del camino, al menos había dejado de llover, pero nubes más oscuras amenazaban con tormentas y aguaceros fuertes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-376911198539728537?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/376911198539728537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=376911198539728537' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/376911198539728537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/376911198539728537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/03/derufod-en-mensajero-de-boromir-ix.html' title='Derufod en mensajero de Boromir, IX'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-1448444927139374600</id><published>2008-03-06T13:27:00.000+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.457+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir, VIII</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Temor el la espesura, capítulo VIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy de madrugada, habían partido del poblado Derufod, Déorwine y dos hombres más. Lo sorprendente era que la noche fue tranquila, los que hicieron guardia no vieron ni oyeron nada extraño, al parecer el siniestro ser dejó en paz la aldea por esa noche.&lt;br /&gt;Poco habían dormido el gondoriano y el rohirrim, planificaron salir temprano, con las lanzas, teas para encender fuego y un caballo cargado con herramientas y astas bien largas para hacer una trampa. Déorwine avisó a los hombres de mayor confianza y valor y estos no dudaron en acompañarlos en la búsqueda y caza del licántropo.&lt;br /&gt;Cuando llegaron a la humilde choza de Ardo, el sol aún no se había levantado, pero la claridad que precede al alba, anunciaba un día plomizo y gris, quizás llovería, y con fuerza, si se levantaba viento de poniente, lo que no descartó el viejo Aldor:&lt;br /&gt;-Tened cuidado si llueve fuerte, -les dijo antes de partir- el torrente que desciende por la quebrada va casi siempre seco, pero cuando llueve..., la fuerza del agua arrastra hasta las grandes piedras.&lt;br /&gt;El muchacho, a pesar de lo temprano, si que había salido de la choza y les esperaba en el mismo lugar donde Derufod se encontró con él la primera vez. Arod los miraba con recelo y frialdad muy molesto por la llegada de aquellos.&lt;br /&gt;El caballo resopló y agitó las orejas hacia delante y hacia detrás, parecía explorar con sus sentidos al lugar.&lt;br /&gt;Derufod se acercó al muchacho, pero éste le habó de manera cortante:&lt;br /&gt;-La bestia rondó mi casa esta noche, pero algo lo alejó.&lt;br /&gt;Déorwine se acercó al gondoriano:&lt;br /&gt;-La bruja de tu madre lo espantaría –dijo despectivo y burlón, los demás hombres se echaron a reír, risas entrecortadas y nerviosas, parecían asustados e incómodos.&lt;br /&gt;Derufod lo miró de reojo, le hubiera gustado golpearle la boca en ese momento:&lt;br /&gt;-Arod, ¿nos guiarás hasta la madriguera...?&lt;br /&gt;-¿Para qué queremos la ayuda del canijo? –Interrumpió Déorwine – Se como llegar, todos hemos ido alguna vez a la quebrada de la cueva.&lt;br /&gt;-El muchacho conoce un sendero que nos lleva sin tanto rodeo.&lt;br /&gt;-¿Por el bosque? –preguntó uno de los hombres moviéndose nervioso.&lt;br /&gt;El chico lo miró:&lt;br /&gt;-Sí, descendiendo por la cañada.&lt;br /&gt;Déorwine volvió a objetar.&lt;br /&gt;-La Cañada es peligrosa y traicionera, a demás, el caballo no puede ir por ahí.&lt;br /&gt;Cargaremos con todo –dijo Derufod- podemos hacerlo...&lt;br /&gt;-¡No, iremos por donde siempre y con el caballo! –replicó el rubio rohirrim tirando de las riendas del animal.&lt;br /&gt;Uno de los hombres, casi tan alto como Déorwine, pero de cabellos más oscuro, se aproximó al gondoriano.-El camino ordinario es muy largo y serpenteante, no llegaremos a la quebrada antes del mediodía.&lt;br /&gt;Derufod miró al hombre y después dirigió una mirada fiera hacia Déorwine:&lt;br /&gt;-¿Qué te ocurre? –Preguntó desafíate al rohirrim - ¿qué temes que te pueda suceder en el bosque?&lt;br /&gt;-A la bestia le gusta la espesura, podría atacarnos –dijo Déorwine muy convencido de sus palabras.&lt;br /&gt;-Eso no ocurrirá de día.&lt;br /&gt;-¿Seguro caballero de Gondor?&lt;br /&gt;Derufod sintió que un fuego ascendía por todo su ser, apretó la empuñadura de su espada sin apartar la mirada de la figura de aquel tipo demasiado petulante y necio; Derufod empezó a creer que simplemente había decidido formar parte de la partida de caza para pavonearse delante de todos los del pueblo. El gondoriano volvió la vista hacia el chico, hacia el cielo que clareaba con rapidez y mostraba las amenazantes nubes de lluvia, y hacia los dos hombres:&lt;br /&gt;-Bien Déorwine, si quieres quedarte aquí con el caballo, nosotros nos encargaremos de matar al licántropo&lt;br /&gt;Dicho esto tomó la lanza y algunas astas, Arod le imitó y el hombre de cabellos oscuros, cogió parte de las herramientas para la creación de la trampa.&lt;br /&gt;Déorwine empujó con brusquedad al otro hombre y se acercó a Derufod&lt;br /&gt;-¡Tú no haces nada sin mí, el bosque no me da miedo, ni el licántropo!, ¡ni tus modales de señor de ciudad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marchaban rápidos a pesar de ir cargados. El chico iba en primer lugar, seguido de Derufod, los dos hombres y cerrando, Déorwine. El tiempo fue empeorando y el viento comenzó a soplar de poniente, arrastrando un aroma a humedad, mezcla de lluvia, tierra y musgo; Derufod sabía que pronto comenzaría a descargar gotas de lluvia sobre ellos. Estaba acostumbrado a moverse bajo la lluvia, ya fuera en un espeso bosque o en una zona pedregosa y despejada, aquello no le importaba, pero seguía teniendo sus serias dudas sobre lo de la trampa.&lt;br /&gt;Lo habían estado discutiendo en la casa del mayoral, junto con los dos hombres que ahora les acompañaban. Él expuso la idea de que localizada la entrada de la guarida, entraran con las teas y buscasen el lugar donde descansaba, o mejor. Hacer que fuera hacia ellos para clavarle las lanzas, alguien debía hacer de cebo, aquello no gustó a nadie y Déorwine dijo que era mejor hacer una trampa en el exterior de la cueva, del mismo modo que cuando cazaban osos, esperar a la noche y cuando cayera en la trampa, tirarle las teas y clavarle las lanzas.&lt;br /&gt;Así que ese era el plan, a Derufod no le parecía bien esperar a la noche, allí en aquel misterioso lugar al que nadie se atrevía a ir y era durante la noche cuando más fuerte se hacía la bestia, aquella criatura demoníaca podía oler sus rastros y salir al exterior no tan desprevenido.&lt;br /&gt;No le parecía un buen plan.&lt;br /&gt;Mientras caminaba recordó los enfrentamientos contra los orcos. Se les veía a menudo de noche, momento en los que son más activos, durante el día parecían torpes y asustadizos, pero no menos peligrosos.&lt;br /&gt;Una sensación de alerta se despertó en él; era posible, pensaba Derufod, que el licántropo no estuviera dormido y permaneciera medio consciente, vigilante a cualquier ruido anormal. La bruja Mineltar nada le dijo sobre aquello.&lt;br /&gt;¿Qué podía hacer ahora?, si le contaba a los demás lo que sospechaba que fuera posible, seguro que darían media vuela, a excepción de Déorwine, demasiado orgullos y audaz.&lt;br /&gt;Derufod decidió preguntar al joven Arod, quizás el chico podría darle una solución:&lt;br /&gt;-¿Qué sucedió anoche?&lt;br /&gt;-No lo se bien, -contestó Arod sin aminorar la marcha por el espeso sendero, -oímos a la bestia, pero no se acercó a la casa, merodeaba gruñendo.&lt;br /&gt;-¿Sucedió muy tarde? –volvió preguntar el gondoriano, notando como unas diminutas gotitas le caían en el rostro.&lt;br /&gt;-A media noche –el chico bajó la voz- creo que la Bruja Azul debió hacer algo, la vi por los alrededores canturreando o eso me pareció, mi madre no me dejó que saliera... hasta esta mañana que me mandó salir a vuestro encuentro.&lt;br /&gt;Derufod muy serio se rascó la barba, demasiado espesa para su gusto:&lt;br /&gt;-¿Has visto alguna vez a la bestia merodear por el bosque de día? –fue un susurro, no quería que los demás le oyeran, el chico negó con la cabeza y se encogió de hombros, pareció comprender los pensamientos del gondoriano y una expresión de onda preocupación se dibujó en su rostro flacucho y huesudo. Arod paró en seco y los demás le imitaron, el bosque de árboles espesos y oscuros parecía extraño a aquella luz fantasmal, el cielo encapotado, las gotitas de agua en suspensión moviéndose perezosamente con la brisa, el miserioso verde brillante del musgo en la arrugada corteza de los árboles más viejos, todo aquello en conjunto deba una sensación de hallarse en un lugar irreal y lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod comprendió que algo iba mal. Era esa sensación que solían tener muchos guerreros antes de un ataque, un cosquilleo en la nuca como un aviso de lo que se avecinaba.&lt;br /&gt;Todo estaba en silencio, mortalmente silencioso, solo la agitada respiración de alguno de ellos se oía, Arod hizo ademán de seguir y Derufod lo paró en seco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-1448444927139374600?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/1448444927139374600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=1448444927139374600' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1448444927139374600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/1448444927139374600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/03/derufod-el-mensajero-de-boromir-viii.html' title='Derufod el mensajero de Boromir, VIII'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6752493907909860349</id><published>2008-03-01T15:43:00.002+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.458+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mesajero de Boromir, VII</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un lugar siniestro, capítulo VII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún era media mañana cuando el muchacho decidió tomar otro sendero, Derufod lo miró extrañado, por allí no habían pasado antes y el estrecho caminillo parecía internarse en una zona muy boscosa y oscura.&lt;br /&gt;-¡Ardo! -le gritó, el chico paró en seco- ¿A dónde vamos?&lt;br /&gt;-¿Quiere ver la madriguera?&lt;br /&gt;Derufod miró hacia la profundidad verdosa del espeso follaje y después buscó el sol, no podía permitir que se hiciera tarde, debía volver pronto con la joven Dorwyn.&lt;br /&gt;-¿Queda lejos?-Detrás de la cañada, hay que descender y subir hasta la quebrada de la cueva…Derufod se toco el brazo dañado y creyó que sería prudente volver a la choza y al poblado:&lt;br /&gt;-Volveremos en otro momento mejor pertrechados…, y así pudieran acompañarnos algunos hombres del poblado… -dijo pensativo.&lt;br /&gt;El chico lo miró muy serio:&lt;br /&gt;-¿Le darás muerte?&lt;br /&gt;Derufod lo miró, ¿por qué aquel joven vivía allí aislado?, sus padres debieron cometer una falta muy grave para que los aldeanos los expulsaran al bosque. Su madre, al parecer, estaba muy enferma y la única visita era la hija pequeña del mayoral. ¡Y aquella cicatriz tan horrible que le surcaba la cara…!Derufod asintió y volvió a dar pasos entre el senderillo asilvestrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron a la choza de Arod, del simple tiro de la chimenea brotaba humo y la jovencita los recibió con alegría. Había preparado un cocido que olía bien y se entretuvo en coger una buena cantidad de pequeños frutos del bosque para llevárselos a su casa.&lt;br /&gt;La madre del joven Arod saludó a Derufod con amabilidad, estaba recostada en un modesto camastro y tapada con un par de mantas; dirigió unas palabras en rohirrim al gondoriano y Dorwyn se encargó de traducir al parecer la mujer también lo veía como el liberador, el cazador de la bestia, “extranjero valeroso”, le había llamado.&lt;br /&gt;Derufod no supo como agradecer aquellas palabras de halago, aunque él mismo no estaba muy conforme con el papel que la había tocado jugar en aquella historia. La mujer llamó a su hijo, hablaron entre ellos, Dorwyn prestaba atención y parecía muy seria. El muchacho salió rápido y Derufod esperó la traducción de la chica, pero ésta permanecía muy atenta esperando ver entrar a Arod; cuando lo hizo, Derufod se puso en pie sorprendido.&lt;br /&gt;Arod transportaba, casi sin poder, dos extrañas lanzas, eran de hierro negro, grueso y muy altas, no podían ponerse verticales en la pequeña choza.&lt;br /&gt;Derufod con el ceño fruncido y expresión de confusión, tomo una de ellas, era pesada y extraña examinó la punta doble; por un lado eran dentadas como las sierras y por el otro tenían pequeñas incisiones en forma de gancho:&lt;br /&gt;-¿De dónde has sacado esto? -Derufod nunca vio nada igual.&lt;br /&gt;-Donde los orcos muertos…&lt;br /&gt;Cuando regresaron a la aldea, todo fueron miradas de curiosidad, Derufod transportaba las dos pesadas picas, cuyas puntas dobles y serradas, parecían verdaderamente terroríficas. Aldor les salió el paso, miró fijamente a su hija reprochándole que se hubiera internado en el bosque, con lo peligroso que resultaba.&lt;br /&gt;-…pero Derufod me acompañaba -decía la jovencita- y era de día, aún lo es…&lt;br /&gt;-¡Eso no importa! -le gritó Aldor - ¡Te prohibí que fueras a la casa de esa gentuza!La chica miró furiosa a su padre, ella consideraba a Arod y a su madre sus amigos:&lt;br /&gt;-Te traje moras y fresas del bosque… -dijo entre dientes, al oír sus palabras, Aldor no supo que decir era lo que más le gustaba, aquellas deliciosas frutitas eran su perdición, pero que su hija se escapara con aquel monstruo rondando por los alrededores… no le había hecho ninguna gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde cuando todos habían regresado a sus hogares atrancando puertas y ventanas y asegurando que los animales estaban en el establo; en la casa del mayoral, sentados a la mesa estaban Déorwine contemplando serio las lanzas, Derufod sentado y pensativo y Aldor, tragando una a una los frutos del bosque que le trajo la hija.&lt;br /&gt;-Parecen buenas -dijo Deorwine- resistentes para golpear y clavar una y otra vez.&lt;br /&gt;Derufod narró su historia de aquella mañana varías veces, omitiendo a Mineltar y la conversación que tuvo con la bruja, bastante antipatía sentía el joven rohirrim hacia él como para decirle que una poderosa bruja lo había elegido como el “héroe” de la historia, aunque él seguía dudando de su capacidad para enfrentarse al gaurhoth, claro que tener esas picas ya era algo.&lt;br /&gt;-He visto orcos empuñando algo parecido, pero no tan largas, en los Vados de Isen, la utilizan para clavársela a los caballo, ¡esos mal nacidos!&lt;br /&gt;Derufod lo miró de reojo, los Vados de Isen estaban lejos de allí, quizás aquel tipo perteneció al éored del Folde Oeste, pensó Derufod.&lt;br /&gt;-Mi opinión - dijo el gondoriano levantándose y tomando una de las picas- es que a los orcos no les dio tiempo a utilizarlas, las hojas están limpias, sin mella, sin duda el licántropo los sorprendió, fue rápido y certero en sus movimientos…&lt;br /&gt;El mayoral levantó la vista, los hombres hablaban demasiado alto para su gusto, sus dos hijas estaban acostadas tras el cortinaje:&lt;br /&gt;-Y dices que el chico ese, -dijo tragando frutos - te ayudará…&lt;br /&gt;Deorwine dejó la pica a un lado, parecía furioso, se acercó al mayoral.&lt;br /&gt;-¿A eso hemos llegado? -Dijo a modo de regaño- ¡a dejar que un extranjero y un niño solucionen nuestros problemas…!-Deorwine se sentó y continuó en voz baja-puede que te sientas demasiado viejo, que nunca te hayas enfrentado a los orcos y que no recuerdes como se ensilla un caballo…-Déorwine parecía fuera de sí, Aldor dejó de comer y le miraba con los ojos muy abiertos, pero el joven continuó - pero yo no estoy dispuesto a quedarme quieto, no tengo miedo de tomar una lanza y entrar en esa guarida, aquí hay algunos hombres que están dispuestos a acompañarme…&lt;br /&gt;-Déorwine, siempre has sido demasiado impulsivo, -le increpó el mayoral- y tus modales son peor que los de un dulendino; sí, es cierto que soy viejo y nunca he visto un orco afortunadamente, pero desde que soy el mayoral de esta aldea, mucho antes de que tú nacieras, nadie ha pasado hambre, ni ha habido necesidades de ningún tipo, no han sucedido abusos ni disputas porque, este viejo, ha sabido zanjarlas con justicia e igualdad; nunca una viuda quedó desamparada y el ganado siempre estuvo a salvo…, ¿sabrías tú hacer eso?&lt;br /&gt;Hubo un largo silencio. El joven rohirrim se quedó mirando confuso la expresión severa de Aldor, la luz de las velas creaba alargadas sombras en el rostro arrugado y serio del mayoral y Aldor volvió a meterse en la boca una fresita y una mora, sin apartar la mirada de Déorwine.&lt;br /&gt;Derufod estaba de pie observando serio y silencioso la escena y decidió intervenir:&lt;br /&gt;-Hace falta bastante valor para enfrentarse al licántropo, pero también serenidad… la bestia es un ser maléfico que es alimenta del terror y del miedo, se mueve en la oscuridad de la noche…, pero se refugia de la luz del sol. ¿Sabéis dónde está la quebrada de la cueva? -preguntó el gondoriano, los dos hombres le prestaban absoluta atención y los dos asintieron como respuestas, pero fue Aldor quien continúo hablando:&lt;br /&gt;-Todos conocemos ese lugar, es misterioso y sinistro, nadie va nunca por ahí, porque el lugar resuma odio; los árboles son diferentes, oscuros, retorcidos; las rocas parecen negras... Se dice que hace mucho tiempo allí hubo un torreón que fue edificado por los Altos Hombres, aquellos de los que dice la leyenda vinieron de una tierra al oeste que ya no existe…&lt;br /&gt;-Numenor -dijo Derufod que conocía la historia.&lt;br /&gt;-Pues entre aquellos existían algunos que eran adoradores del Señor Oscuro. Lo que pudieron hacer en ese lugar nadie lo sabe, porque fueron exterminados y destruida su torre, pero la sensación de miedo, odio y terror nunca se han borrado del lugar.&lt;br /&gt;-¡Leyendas para asustar a los niños! -dijo Déorwine quitándole importancia, pero él nunca había sido capaz de acercarse allí, por más que lo hubiera intentado en su infancia, el lugar le producía escalofríos.&lt;br /&gt;Derufod dejó la pica a un lado:&lt;br /&gt;-Puede, pero lo cierto es que la bestia ha hecho del lugar su refugio. El Mal que hay allí lo ha atraído y lo alimenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6752493907909860349?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6752493907909860349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6752493907909860349' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6752493907909860349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6752493907909860349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/03/derufod-el-mesajero-de-boromir-vii.html' title='Derufod, el mesajero de Boromir, VII'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6330298605865175381</id><published>2008-02-22T13:00:00.002+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.458+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod, el mensajero de Boromir VI</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Capítulo 6. Lejanos recuerdos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Derufod ascendió pensativo y silencios, algo apesadumbrado, no le parecía tarea fácil hallar el escondite de aquella maldita bestia, y mucho menos enfrentarse nuevamente al licántropo para matarlo. Recordó la situación vivida la noche anterior y una punzada de dolor le recorrió el brazo. Apenas habían pasado unas horas de aquellos siniestros acontecimientos, la muerte de su caballo y la mirada rabiosa y terrible del monstruo, eso jamás se le olvidaría y sabía que en innumerables pesadillas volvería a revivir aquel espeluznante encuentro.&lt;br /&gt;El hombre pensaba y todo le resultaba un rompecabezas, la bruja parecía tan convencida, pero aunque encontrase la guarida ayudado por el chico, no estaba muy seguro que el fuego destruyese a la bestia, quizás la dañase, pero eso podría volverlo más furioso y empeorar la situación.&lt;br /&gt;Vio al muchacho de ropas raídas y sucias, que le esperaba en el camino, se apoyaba en un viejo y carcomido tronco y se levantó al verle acercarse.Verle allí, sólo y con aspecto de mendigo, delgado y despeinado le hizo recordar un memento importante de su vida, cuando era adolescente y estaba determinado a entrar en la Ciudad de los Senescales con más aspecto de hambriento pordiosero que de noble y gentil caballero.En aquellos días, debía parecerse mucho a Arod y así debieron verlo Boromir y Faramir.&lt;br /&gt;Una sonrisa se dibujo en su serio rostro, por un momento los lejanos recuerdos inundaron su mente, alejando unos instantes el verdadero problema actual.Sabia que sus ropas estaban raídas y sucias, que se había vuelto más salvaje y que le hambre lo apremiaba a todas horas, el frío era un terrible compañero que no le abandonaba ni de día ni de noche y en más de una ocasión se sorprendió hablando solo en voz alta, como deseando compartir su conversación con los árboles, insectos y el propio viento.&lt;br /&gt;Había pasado mucho tiempo desde la separación de sus amigos de aventuras, posiblemente un año, no lo sabía y tampoco sabía donde se encontraba, si al norte, al sur, al oeste o el este de algún lugar civilizado.Aquella mañana, luminosa y algo cálida intentaba pescar en el río, con las manos desnudas creía que podría dar caza a los escurridizos peces. Pero era una locura, jamás conseguiría nada.&lt;br /&gt; Estaba cansado y hambriento, pensó que si hacía una de aquellas trampas que su padre realizaba para atrapar peces, tendía más éxito, pero su mente se negaba a pensar en condiciones y su cuerpo flojo por el ayuno, no le ayudaba en nada.Veía como los pececillos pasaban entre sus piernas, parecía fácil atraparlos, pero cuando lanzaba sus manos para agarrarlos, se le escapaban. Entonces, una piedra cayó cerca de él, se asustó dando un traspiés y miró a su alrededor, pero no vio a nadie. Todo parecía normal, sintió un cosquilleo en el pie, un pez se acercó demasiado, y Derufod se lanzó hacia él, lo atrapó. Pero algo lo golpeó en la cabeza haciéndole caer al río, soltó a su escamosa presa sin querer y escucho unas risas cerca de la orilla.&lt;br /&gt;Allí había un chico rubio, señalaba hacia él y se reía, decía algo, pero no podía entendérsele entre las carcajadas.&lt;br /&gt;Derufod se sintió furioso, notó como un fuego interno iba creciendo en él. Se lanzó en una furtiva carrera hacía el chico que se reía, chapoteando con fuerza, saltó y cayó encima sujetándole los brazos que el otro comenzó a agitar, parecía más fuerte que el muchacho burlón, no sabía de dónde provenía aquella reserva de energía, pero estaba dispuesto a golpearle por mofarse de él.&lt;br /&gt;El otro estaba gritando e intentaba deshacerse del delgaducho y harapiento mendigo, comenzó a llamar a alguien:&lt;br /&gt;-¡Boromir, Boromir!&lt;br /&gt;A Derufod no le importaba quién fuera ese Boromir, estaba a punto de golpearle la cara y lo haría con fuerza, nadie se reía de él, por muy desdichado que se sintiera.Su puño se levantó para bajar con fuerza, aunque el otro no paraba de moverse, y cuando estaba a punto de conseguir descargar el golpe, alguien lo empujó con violencia hacia un lado y cayó rodando nuevamente a la cenagosa orilla del río.&lt;br /&gt;El defensor era otro muchacho, algo mayor que Derufod, más fuerte y de sorprendente destreza, corrió hacía el derribado Derufod, lo levantó tirando de las raídas ropas y lo empujó hacia la nudosa corteza de un gran árbol:&lt;br /&gt;-¿Cómo te atreves a golpear a mi hermano? -Gritó lleno de furia- ¿quién te crees que eres? -sacó una daga y la acercó al cuello de Derufod, se quedó quieto, contemplando la mirada furiosa del joven.&lt;br /&gt;El otro muchacho se puso a su lado y con suavidad hizo que su hermano retirara la mortífera daba del lastimero Derufod:&lt;br /&gt;-La culpa es mía hermano -dijo a modo de disculpa, sabía que Boromir era capaz de defenderlo a toda costa - , le tiré piedras y me burlé de él -después miró de arriba a bajo a Derufod observándolo - Me llamo Faramir y este es mi hermano mayor Boromir, vivimos en la ciudad de Minas Tirith…&lt;br /&gt;Al escuchar esas palabras, la expresión asustada de Derufod cambió, aquellos jóvenes vivían en la ciudad de los Senescales, entonces, debía estar cerca, muy cerca de su meta.Sus pensamientos de jovencito fantasioso, volaron por unos instantes, hasta que la profunda voz de Boromir lo hizo volver a la realidad:&lt;br /&gt;-Mi hermano te ha perdonado, pero aún no nos has dicho tu nombre.&lt;br /&gt;-Derufod… -titubeó- me llamo Derufod y estoy dispuesto a servir a los grandes senescales de la ciudad -a Derufod sus palabras le sonaron solemnes, pero para los otros dos, debió parecer ridículas, se echaron a reír y Boromir lo miró divertido:&lt;br /&gt;-Mi padre no te aceptaría nunca a su lado -dijo orgulloso- pero con un buen baño y algo del cocido de nuestra cocinera, es posible que yo si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arod se acercaba a él, tenía una expresión seria y extraña, quizás debido a aquella fea cicatriz:&lt;br /&gt;-La viste, ¿verdad? -le dijo, Derufod tardó en responderle, no supo de quién le hablaba, el muchacho hizo un gesto y dirigió la vista hacia el lugar de dónde él provenía.&lt;br /&gt;-¿Conoces a la Bruja Mineltar? -preguntó Derufod si dejar de caminar.&lt;br /&gt;-A veces la veo vagar por el bosque y me enseñó un brebaje de hierbas para aliviar los dolores de mi madre…&lt;br /&gt;-Dice que tú sabes dónde está la madriguera de la bestia.&lt;br /&gt;Arod quedó en silencio y adelantó el paso.No hubo más conversaciones hasta más tarde, pero algo sucedió en el bosque.&lt;br /&gt;Cuando Derufod y Arod se encontraban algo alejados de aquel matadero de orcos; Mineltar descendió hasta el centro de aquel claro cubierto de restos desagradables.&lt;br /&gt;A pesar de que la matanza no había sucedido hacía mucho tiempo, la bruja se dio cuenta que las ramas de los árboles habían intentado volverse hacía el interior del bosque y que la hierba de los alrededores se había secado.Ningún animal visitaría jamás aquel lugar mientras los restos de aquellas malignas criaturas siguieran allí.&lt;br /&gt;Se concentró cerrando los ojos y su rostro, de mujer ya madura, quedó relajado y con una solemne belleza atemporal.&lt;br /&gt;Mineltar sacó su varita mágica del bolsillo oculto de su túnica y está pareció resplandecer como si el rayo de una estrella errante hubiera sido atrapada por sus delgados dedos.Comenzó a canturrear una invocación, una oración que se repetía y de la varita surgió una especie de resplandor azulado que fue cubriendo los cuerpos en descomposición, momentos después comenzaron a arder con unas llamas azules que no desprendían humo y nada que no fuera los cuerpos muertos, se quemaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6330298605865175381?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6330298605865175381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6330298605865175381' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6330298605865175381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6330298605865175381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/02/derufod-el-mensajero-de-boromir-vi.html' title='Derufod, el mensajero de Boromir VI'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-8452223012336237514</id><published>2008-02-12T10:53:00.000+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.458+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir, V</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Capítulo 5. Mineltar, la Bruja Azul.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Esparcido por el llano hondo, había varios cuerpos mutilados de orcos en avanzado estado de putrefacción, los miembros: cabezas, piernas, brazos, estaban desparramados y los cuerpos sufrían brutales heridas. La bestia había acabado con ellos con sus colmillos y garras de acero y su brutal fuerza sobrenatural, los orcos iban pertrechados con sus armaduras de combate, pero el licántropo había sido superior a ellos, partiendo yelmos y petos, rasgando las gruesas cotas de aros.&lt;br /&gt;Derufod quedó momentáneamente desolado, ¿cómo iban a destruir a aquel ser venido de otros tiempos, unos pocos granjeros desarmados? Derufod descendió a medias la pendiente, algo le llamó la atención, se cubrió la nariz y la boca con la mano izquierda, sentía que le sobrevenían arcadas con aquella pestilencia, pero uno de los orcos llevaba una insignia en la armadura o lo que quedaba de ella y Derufod no conseguía reconocerla. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, tomó una gruesa rama y movió los restos del orco, la armadura quedó despejada y pudo ver un dibujo muy rústico, una Mano Blanca y quizás una letra a un lado, parecía un símbolo Sindar, Derufod no estaba seguro, se acercó más para identificar la letra y creyó reconocer la S.&lt;br /&gt;Entonces alguien habló tras él:&lt;br /&gt;-Extraños tiempos corren, pero lo peor está por venir.&lt;br /&gt;La voz sonó profunda y suave, femenina y sabia; le tomó por sorpresa y Derufod rápido se giró y desenvainó su espada, el movimiento brusco que realizó, hizo que los músculos de su brazo lesionado se estiraran sintiendo una profunda punzada de dolor.&lt;br /&gt;Delante suya había una extraña mujer, de mediana edad, alta y majestuosa, llevaba un vestido sencillo pero de un azul cielo brillante, sus cabellos eran largos y oscuros como la noche y dos gruesos mechones blancos enmarcaban su rostro de sonrisa sincera y ojos serenos que le miraban, como si parte del cielo hubiesen sido depositados en ellos. Derufod la apuntaba con su espada, si la mujer daba un paso o movimiento sospechoso, la ensartaría con su arma inmediatamente, pero la postura de la extraña no evidenciaba ni amenaza ni defensa; estaba relajada, altiva y Derufod percibió en ella sabiduría y vejez.&lt;br /&gt; No la había oído llegar, simplemente apareció de pronto tras él y eso no le gustó nada al gondoriano, ya de por si el lugar le producía escalofríos y sólo pensar en que la bestia podía estar rondando lo llenaba de terror sobre todo después de verlo tan cerca. Ahora se le aparecía esa mujer que ni era joven ni vieja y a pesar de estar alerta, no había oído sus pasos por la foresta.&lt;br /&gt;-¿Quién eres, cómo has llegado hasta aquí?&lt;br /&gt;-Me llamo Mineltar, pero los rohirrim me conocen como la Bruja Azul, a ellos no les gusto, pero me necesitan. Llegué a este lugar igual que tú, por el camino –respondió la mujer tocando con cuidado la hoja de la espada y apartándola hacia un lado. Se giró hacia la armadura que Derufod había estado estudiando mientras se mecía uno de los mechones blancos y asintió pensativa.&lt;br /&gt;El hombre la observaba extrañado, sabía que aquel nombre “Mineltar” no era de origen rohir, pero si antiguo, élfico eldarín quizás.&lt;br /&gt;-¿De dónde vienes? –preguntó con la espada aún en la mano.&lt;br /&gt;-eso, no es lo qué realmente te preocupa, sino estos… -dijo señalando con un movimiento de su mano los orcos muertos.&lt;br /&gt;Derufod la miraba serio y sorprendido, enfundó su espada y se tocó el brazo dolorido, la mujer siguió hablándole:&lt;br /&gt;-Los orcos no son de Mordor, vienen del norte… -la bruja quedó silenciosa y pensativa, y cuando volvió a hablar, sus palabras eran un susurro - ¡Él está creando un ejército!&lt;br /&gt;Derufod pudo oírla, la bruja se mostró tan sorprendida como él, sin embargo, parecía saber la procedencia de aquellos seres, cuando volvió su rostro hacia Derufod, su mirada parecía triste y su voz sonó apesadumbrada, como si una pena repentina la embargara:&lt;br /&gt;-Derufod, eres valiente y leal, tu señor te aprecia y confía en ti más que en otros, pero debes ganarte el aprecio y admiración de los éorlingas, eso te será de gran valor cuando él ya no esté y tus hazañas te precedan entre las gentes de este pueblo –le sonrió mientras avanzaba para ascender un poco, Derufod la miraba perplejo y sin dar crédito a sus palabras, ¿de qué hablaba, la bruja parecía profetizar algo, pero él no creía en esas cosas, intentaba confundirlo hablándole de heroicidades futuras; la siguió y notó como una brisa fresca y perfumada despejaba la ladera del olor pestilente. Mineltar parecía muy ágil ascendiendo la empinada ladera hasta llegar al sendero, el gondoriano pensaba en lo imposible que le resultaba todo aquello, la bruja parecía conocerlo, hablándole de él y su señor, quizás los había observado en más de una ocasión cuando iban al encuentro de Éolywyn.&lt;br /&gt;Volvió a hablarle y Derufod observó su rostro sincero y agradable:&lt;br /&gt;-Esto representa una prueba para ti, nadie más debe intervenir, ya sabes a quienes me refiero… -dijo la bruja tocándole el brazo vendado y comenzó a inspeccionarlo, asintió nuevamente, parecía complacida - … la chica lo ha hecho bien.&lt;br /&gt;Derufod no sabía que pensar, se dejó llevar por aquella extraña mujer, la desconocida parecía saber más que él, y, sin embargo, no le aclaraba nada, al contrario, ahora estaba más confuso que antes; le había dicho que los orcos provenían del norte, pero de las Montañas Nubladas hasta allí había mucho camino y aquel emblema le era totalmente desconocido. Mineltar parecía saber su procedencia, había hecho vaga referencia a alguien.&lt;br /&gt;La mente de Derufod seguía divagando, ¿qué tenía que ver todo aquello con la bestia?, sin duda debía haber una conexión entre el licántropo, los orcos y procedencia del emblema, pero aquella bruja sabía mucho y él estaba dispuesto a sacarle toda la información posible.&lt;br /&gt;La Bruja Azul miraba a Derufod, parecía percatarse de sus dudas, el hombre permanecía con el rostro serio y preocupado y comenzó a hablarles:&lt;br /&gt;-¿Quién comanda estos orcos?&lt;br /&gt;-Sobre eso nada puedes hacer tú –respondió Mineltar de manera brusca y cortante – los orcos venían a buscar a la bestia y ella se encargó de eliminarlos. Tú sabes qué es esa criatura, sabes cómo destruirla, ¿verdad?&lt;br /&gt;Derufod tenía la ligera sospecha de que aquella bruja, o lo que fuera se había presentado allí para algo más que profetizar su destino. Mineltar le sonreía de manera sincera y sus azules ojos brillaban bajo sus espesas y oscuras pestañas:&lt;br /&gt;-Me gusta que me hagan las preguntas adecuadas –la mujer tomó aire, cerró los ojos y a su mente acudieron imágenes del pasado.&lt;br /&gt;-Esta criatura es un ser maligno nacido de la corrupción de Morgoth. Sauron utilizó a los licántropos para dominar la primera ciudad de Minas Tirith, en la perdida Beleriand, pero eso es otra historia. Sea como fuere, este gaurhoth de Thû ha llegado hasta nuestros días ocultos a la vista de todos, quizás aletargado en un sueño del que jamás debió ser despertado. Este ser es poderoso, tú ya lo has comprobado –dijo mirando al atento y serio Derufod –pero aún no ha alcanzado su máxima plenitud, puede decirse que se siente perdido, incompleto, no sabe qué es ni qué debe hacer. No recuerda a su amo ni obedece órdenes de otro.&lt;br /&gt;Mineltar hizo una pausa, se encontraba en lo alto de la colina, Derufod escuchaba muy pensativo, todo parecía muy interesante, pero nada de lo que le contaba podía servirle para liberar a la aldea del licántropo. La bruja prosiguió con su relato, su voz apenas era un susurro aunque Derufod podía oírla con claridad, parecía que era un susurro, aunque Derufod podía oírla con claridad, parecía que sus palabras únicamente podían ser escuchadas por él, sentía como si todo se hubiera detenido, la misma realidad estaba centrada en aquel punto donde se hallaban y a la vez, Derufod se sentía aislado y lejano, él no era muy dado a creer en sortilegios y supercherías brujiles, pero allí se estaba obrando algún tipo de encantamiento.&lt;br /&gt;Recordaba haber sentido algo parecido en una ocasión, era muy joven entonces y se encontraba con Faramir, el hermano de su señor, en una sala de los viejos archivos de la ciudadela, Faramir le enseñaba a leer y escribir en adûnaico, pasaban horas en aquellos rincones rodeados de viejos documentos y legajos históricos. Aquella tarde los sorprendió el viejo mago Gandalf, el Peregrino Gris, a Derufod aquel viejo le producía cierto terror y prefería no mirarle a los ojos, pues sentía que podía ver a través de ellos y descubrir sus pensamientos.&lt;br /&gt;Gandalf se sentó junto a ellos y Faramir lo recibió con alegría y admiración, mientras que él se quedó silencioso y expectante, el Peregrino Gris comenzó a contarles antiguas historias a petición de Faramir y toda su atención se centró en el mago y su voz, como si se hallara hechizado y nada pudiera distraerlo, todo parecía estar concentrado allí.&lt;br /&gt;Así se sentía en aquel momento y de pronto, la bruja Mineltar le recordó al mago Gandalf, en cierto modo.&lt;br /&gt;La mujer sabía que Derufod le prestaba toda su atención y prosiguió con la historia:&lt;br /&gt;-Pero, a pesar de su fuerza, no es tan poderoso como antaño, le falta la maldad que lo alimenta y lo hace invencible, por eso, parece dirigirse hacia el Este, como si lo atrajese el Mal que existe en Mordor. Tú, Derufod, debes impedir que eso ocurra.&lt;br /&gt;Derufod dio un paso atrás y pareció que el encantamiento se rompió, volvió a notar la brisa perfumada y a sentir el suelo bajo sus pis.&lt;br /&gt;-Pero, ¿qué estas diciendo?, yo no tengo armas para combatir a la bestia, nunca me he enfrentado a algo así, ¿cómo voy a matarlo, ¡acaso tú, bruja, tienes una solución! –Derufod soltó las palabras con brusquedad, se sentía furioso y perdido con aquella historia del que se alimentaba del Mal e iba camino de Mordor, quizás lo que debía hacer era avisar a Boromir y que los Montaraces de Gondor se prepararan para dar caza y muerte al licántropo antes de que cruzara las fronteras de Gondor y se internara en Mordor, bastantes enemigos tenía ya en aquel sinistro país para tener que combatir con otro más que provenía de edades pasadas.&lt;br /&gt;La bruja lo instigó una vez más con sus palabras.&lt;br /&gt;-¡Piensa Derufod!, la bestia sólo actúa de noche y nunca se aleja demasiado del bosque, el sol le da miedo y el fuego lo daña… su guarida es su debilidad, si no tiene donde esconderse y protegerse de la luz del sol, se sentirá más vulnerable y será más fácil derrotarlo.&lt;br /&gt;Derufod miraba muy serio y silencioso a Mineltar, calibrada sus palabras y comenzaba a trazar posibles planes:&lt;br /&gt;-¿Cómo encontraré su guarida?, yo no conozco estos bosques y los hombres de la aldea están demasiado asustados como pare…&lt;br /&gt;-¡Pregúntale a Arod!, el muchacho sabe mucho, es valiente y sabe muy bien dónde poner los pies dónde poner la vista.&lt;br /&gt;Mineltar dirigió su mirada hacia el recoveco del camino y después volvió a observar el atribulado rostro del gondoriano, le sonrió con algo de malicia mientras un eco de su voz sonaba en la mente del hombre, “piensa Derufod, piensa”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-8452223012336237514?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/8452223012336237514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=8452223012336237514' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8452223012336237514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8452223012336237514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2008/02/derufod-el-mensajero-de-boromir-v.html' title='Derufod el mensajero de Boromir, V'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6174417713898427059</id><published>2007-11-11T13:44:00.000+01:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.458+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir IV</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Capítulo 4. Más enigmas en el bosque&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Derufod y Déorwine se encontraban en la casa del mayoral, éste había salido junto con otros vecinos para intentar calmar a los caballos, qué presintiendo a la maléfica criatura por los alrededores, estaban muy nerviosos. La hija mayor de Aldor había preparado un ungüento que ahora utilizaba para masajear el brazo de Derufod. Sentía un terrible dolor, desde la punta de los dedos hasta la espalda y sobre todo en la zona del codo, la chica frotaba con fuerza el brazo, masajeándolo con el ungüento aceitoso, aquello lo estaba matando de dolor, Derufod no sabía si era bueno el remedio casero o sería mejor dejar el brazo que sanara solo. Al parecer el daño sólo era muscular, no tenía nada roto, aún así sentía unas punzadas que le dejaban sir respiración y le hacía saltar las lágrimas: procuraba guardar la compostura e intentaba que un solo gemido saliera de su boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se había desabrochado parte de su ropa y estaba con el torso desnudo, el brazo izquierdo sufriendo aquellatortura que, según dijo la chica, aliviaría el dolor y evitaría el engarrotamiento muscular. Déorwine le miraba amenazante, atento a todos sus movimientos y si sus ojos se dirigían a la mujer, el rohir dejaba escapar un gruñido. Derufod se estaba cansando de la impertinencia de aquel tipo, en lo que menos pensaba en aquellos dolorosos momentos era en la chica y lo único que deseaba era que dejara de frotar su brazo y poder descansar y recapitular con todo lo ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había perdido su caballo, que quedó tumbado y desangrado en el suelo y a punto estuvo él de yacer junto a su desgraciado montura de la misma forma, la criatura que los atacó no era nada que él hubiera visto alguna vez, Éolywyn le dijo algo sobre un gaurhoth, quizás tuviera razón, porque aquello parecía un demonio salido de una terrible pesadilla, un ser entre lobo y hombre, pero lo que más miedo le dio, fue advertir en la rojiza y malévola mirada de la bestia, el brillo de la inteligencia, no se trataba de una criatura salvaje y primitiva, aquel ser pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica estaba vendándole el mal herido brazo, casi no tenía fuerza en él y le dolor punzante persistía, en ese momento entró el mayoral, parecía preocupado y asustado, miró a Derufod y después al joven, le dio unas cuantas palmadas en el hombro a modo de agradecimiento por salvar al caballero de Gondor. Derufod aún no le había dicho nada al respecto, pero era cierto que si Déorwine no interviene con rapidez, él ya sería historia, sin embargo, se resistía a tener que agradecerle la vida a aquel joven impetuoso y resabiado que lo único que había hecho era desafiarlo con descortesía y desprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hija de Aldor terminó y silenciosa recogió sus cosas, pero antes de marcharse se volvió hacia Derufod, llevaba el camisón puesto y un simple chal le cubría los hombros, la suave tela insinuaba perfectamente sus voluminosos pechos.&lt;br /&gt;-No mováis demasiado el brazo, n haced mucho esfuerzo y no os quitéis el vendaje hasta pasado unos días.- dicho esto desapareció tras unos cortinajes que dividían la estancia. Derufod comenzó a sentir cierto calor en el brazo, era una tibieza que le recorría todos los músculos, tendones y piel, al perecer el ungüento comenzaba a hacer efecto.&lt;br /&gt;El viejo Aldor se sentó a su lado, seguía mirándole con preocupación y le ayudó a vestirse, Derufod no conseguí amover bien el brazo que le lanzaba punzadas dolorosas, pero notaba como el ungüento le producía calor y ese calor le aliviaba bastante.&lt;br /&gt;Déorwine le dio la espalda, parecía observar las danzantes llamas de la chimenea, en el exterior apenas si es oía algo, la normalidad volvió a la aldea en una noche que había comenzado muy ajetreada y violenta. Derufod se sintió más cansado que nuca, aunque calor recorría toda su espalda con un efecto adormecedor, como un bálsamo tranquilizador, quería tumbarse y dejarse llevar.&lt;br /&gt;Aldor le devolvió a las realidad, su voz era a penas un susurro, Derufod supuso que no quería alertar a sus hijas que dormían al otro lado del cortinaje:&lt;br /&gt;-Bueno, ¿qué ceeis que es?, decir vos que le habéis visto bien. Déorwine se giró para mirarlo, parecía sonriente y esperaba escuchar la nueva versión de aquel gondoriano, quería oírlo decir que aquella bestia no era un hombre ni un lobo, quería saber de su ignorancia.&lt;br /&gt; Derufod lo miró de reojo, se produjo un silencio, había cierta tirantez en el ambiente, él no sabía a ciencia cierta que era aquello, pero se negó a dejar ver su falta de conocimientos, recordó las palabras de la dama Éolywyn y lo que ella le dijo encajaba bastante bien con lo que él había visto esa noche, así que dedujo que la bestia era un licántropo:&lt;br /&gt;-Todo fue muy rápido y Déorwine actuó de manera correcta ahuyentando a eses ser, pero no tuve demasiado tiempo para verlo…-volvió a mira de reojo al joven rohir, su aspecto era imponente, alto y musculoso tenía los brazos cruzados sobre el pecho, la melena rubia le daba un aspecto leónido, no parecía demasiado satisfecho, el hombre de Gondor no alabó su hazaña, sólo dijo que actuó correctamente; de esta forma, Derufod no tenía que rebajarse para darle las gracias, acababa de dejar claro que el joven había hecho lo que debía, así que prosiguió, pero cada vez se sentía más cansado, como si los ojos fueran a cerrársele en cualquier momento:&lt;br /&gt;-Deduzco de lo que vi, que esa criatura es un gaurhoth, un licántropo, un espíritu maligno y torturado encerrado en el cuerpo de un ser parecido a un lobo –eran exactamente las palabras que la dama Éolywyn le dijera aquella mañana en el cuadra- al menos así lo dicen las historias antiguas…&lt;br /&gt;Aldor abrió totalmente los ojos, su expresión era bien clara, “¡cómo iban a enfrentarse a eso!”; Déorwine había dejado caer sus manos hacia los costados, susurró en su propio idioma y se acercó a los dos hombres:&lt;br /&gt;-¿Dónde pasareis la noche? –la pregunta sorprendió a Derufod, parecía más importante eso que el descubrimiento del licántropo.&lt;br /&gt;-Es mi huésped Déorwine, dormirá aquí.&lt;br /&gt;-No es conveniente ni necesario.-¿Por qué?, yo le ofrecí mi casa… -dijo Aldor levantándose.&lt;br /&gt;-Dormirá en la mía –repuso Déorwine –no es respetable que un extraño duerma en la misma casa donde hay dos mujeres jóvenes, la gente murmurará…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldor miró a Derufod, para ver si el replicaba, pero el gondoriano se sentía tan débil y adormilado que le daba igual donde dormir.&lt;br /&gt;La casa del rohir estaba cerca de la del mayoral, era reciente su construcción, olía madera nueva y todo estaba muy limpio. Déorwine dejó a un lado las pocas pertenencias de su “invitado” y le señaló un catre cerca del fuego donde podría dormir. Derufod no tenía ganas de hablar, el brazo le dolía al moverlo, se quitó las botas como pudo y se colocó lo más cómodo posible en el catre observó medio dormido que el joven iba y venía por la estancia hasta que su conciencia se perdió en el descanso y en los sueños profundos que no retendría su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo despertó a Derufod, algún sonido lejano que no logró identificar, cuando abrió los ojos no reconoció el lugar, se sentía desorientado y notaba aún el cansancio del largo y pesado sueño. Estaba tumbado bocarriba observando las vigas del techo, intentó reincorporarse, pero una punzada de dolor lo abatió cuando movió bruscamente el brazo izquierdo, entonces todos los recuerdos inundaron su mente: estaba en la casa de Déorwine y anoche tuvo la oportunidad de ver a la bestia que amenaza la aldea desde hacía días, había perdido su caballo y él se lastimó el brazo al caer con brusquedad junto a su montura.&lt;br /&gt;Se palpó el hombreo y el brazo notando el vendaje aplicado por la joven y al girar la cabeza, vio cerca del castre algunas de sus pertenencias y sus armas. Eso significaba que los rohirrim ya habría entierrado a su caballo. Se levantó lentamente y comprobó, cerrando y abriendo la mano que había recuperado algo de fuerza. Pero intentó mover lo menos posible el brazo izquierdo.&lt;br /&gt; Tenía hambre y quería asearse: la casa estabas solitaria, pensó que Déorwine debió marchar se hacía tato, de pronto oyó unos golpecitos en la puerta y ésta se abrió lentamente dejando entrar la brillante luz del sol, la mañana ya estaba avanzada. Una cabeza rubia asomó por la puerta:&lt;br /&gt;-¡Hola, buenos días! –era la hija menor de Aldor, cuando vio a Derufod sentado en el catre le sonrió entrando, llevaba una cesta con comida y un cazo con leche –le traigo algo para desayunar, Déorwine es muy descuidado con respecto a la comida y mi hermana preparó suficientes alimentos para todos.&lt;br /&gt;La chica lo dejó todo en la mesa y comenzó a abrir los postigos de las ventanas inundando de luz la estancia que le resultó a Derufod más sencilla e inacabada que antes.&lt;br /&gt;-¿Cómo te llamas?-Dorwyn y mi hermana Alwyn –dijo la chica de sonrisa sincera y aspecto somático, era un par de años más joven que su hermana, muy delgada, pero con unos grandes ojos de un celeste brillante, Derufod pensó que con unos cuantos años más sería una mujer muy bonita.&lt;br /&gt;-Dorwyn, ¿dónde puedo asearme?-Detrás de la casa encontraras lo que necesitas…&lt;br /&gt;Derufod salió y oyó como ella animaba el fuego de la chimenea y colocaba algo para calentar la leche. Cuando regresó la mesa estaba repleta de cosas para desayunar y mientras comía, Dorwyn se le quedó mirando, Derufod le lanzaba miradas de reojo y permanecía en silencio comiendo, ella sonriente, se dispuso a hablar:&lt;br /&gt;-Te contaré algo que nadie sabe, ni siquiera mi hermana. Su voz era un susurro y le dio un tono de intriga –tengo un amigo en el bosque, vive allí con su madre que ésta algo enferma, yo voy a veces para ayudarla un poco, pero mi padre no los sabe, él no quería que salga de la aldea y mucho menos que visite a mi amigo. Pero él me contó algo…-ella calló un momento para saber si había captado la atención de aquel caballero de Gondor, normalmente pocos le hacían caso cuando ella hablaba, Derufod con la boca llena la miró con sus ojos verdes intrigado por aquella pausa, la chica le sonrió y se acercó aún más a él- mi amigo dice que la bestia no llegó sola, seres horribles la perseguían por el bosque y él dice que intentaron darle caza.&lt;br /&gt;Derufod dejó de comer y la miró con el ceño fruncido, podía ser una fantasía de la chica para llamar la atención, pero algo le decía que no era así.&lt;br /&gt;Esos seres fueron todos muertos por la propia bestia, mi amigo me contó que todo fue terrible y ahora el lugar donde yacen los cadáveres, están maldito.&lt;br /&gt;-¿Me llevarías a la casa de tu amigo?, me gustaría hablar con él sobre esas otras criaturas –dijo Derufod interesado.&lt;br /&gt;-Sí, -asintió Dorwyn, parecía feliz en aquel momento –pero deberá ser pronto, mi padre no está y debemos regresar antes de la tarde.&lt;br /&gt;Derufod asintió, terminó de desayunar, aquello podría significar una nueva pista, algo que le indicara la naturaleza del licántropo y así podía ser destruido de alguna manera, se resistía a llamar a su señor Boromir, porque en realidad no tenía ninguna certeza de cómo eliminar a aquel ser y se sentía tan solo y desalentado como los aldeanos, si Boromir llegaba hasta allí, quizás diera a conocer su identidad como heredero a la senescalía de Gondor y mandara llamar a algunos de los hombres del éored del mariscal, pero cómo explicar su presencia allí y la de la dama Éolywyn. El asunto no debía salir de aquel lugar, no quería poner en compromiso a su señor, ni a su dama; mientras su mente divagaba con aquellos asuntos, tomó su espada que le costó trabajo colocarla en el cinto, si hacía algún movimiento brusco su brazo izquierdo protestaba dolorosamente. La chica lo esperaba, ansiosa por salir de allí e internarse en la penumbra boscosa, alejarse de la seguridad de la aldea para encontrarse con los misterios que aguardaban en el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod salió de la aldea siguiendo los pasos de la joven Dorwyn, seguía pensando que si el asunto del licántropo se volvía imposible de manejar por él, no le quedaría más remedio que mandar aviso a Boromir, pero eso lo dejaría como último recurso. Se alejaron de las casas tomando un estrecho sendero, Derufod había observado la casi ausencia de gente en el poblado, la mayoría de su habitantes estarían atareados en sus quehaceres diarios y el miedo y la incertidumbre volverían al anochecer, pero mientras el sol se encontrase en el cielo, todos creían sentirse seguros.&lt;br /&gt;La senda que tomaron fue volviéndose cada vez más espesa, internándose en el bosque donde los árboles, de altas y amplias copas oscurecían el camino. Dorwyn seguía adelante, parecía conocer a la perfección el lugar, caminaba dando saltos para evitar pedruscos y raíces. Derufod observaba las sombras y los lejanos claros de luz, era un bosque espeso y le resultó extraño para ser de aquella región de Rohan, parecía antiguo como sacado de otro tiempo.&lt;br /&gt;Las cortezas de los árboles más viejos eran nudosas, gruesas y oscuras, pero todo estaba lleno de vida animal, podría oírse un sin fin de pájaros trinando y la carrera furtiva de aquellos animalillos que vivían entre los troncones caídos y las serpenteantes raíces que sobresalían en la terrosa superficie.&lt;br /&gt;De pronto la chica paró y señaló al fondo de una suave pendiente, Derufod miró en aquella dirección y pudo ver una tosca choza que aprovechaba el grueso y robusto tronco de un árbol como sostén para el techo y las parees, la vivienda perfectamente podría pasa inadvertida entre la maleza de los zarzales y el ramaje del árbol.Dorwyn miró al hombre con su cara sonriente:&lt;br /&gt;-Esperad aquí, mi amigo no se fía de los desconocidos –dicho esto salió a la carrera hablando a gritos en su propio idioma.Derufod observaba atento, el lugar parecía desierto, deshabitado, se dio cuenta que la chica, al aproximarse a la choza, iba despacio, calculando los pasos y evitando algunas piedra o ramas en el suelo cubierto por hojas. Pensó que posiblemente la vivienda estuviera rodeada de trampas para defenderse del ataque de ladrones y, como no, la bestia.&lt;br /&gt;Sonrió un momento, aquello le recordó algo de su aventura en solitario cuando no era más que un adolescente y se dirigía a Minas Tirith, a la ciudad de los grandes senescales, con más ilusión que otra cosa. En aquella ocasión tenía mucha hambre, hacía varios días que acabó con la poca provisión de alimentos de que disponía y se acercó a una especie de cobertizo solitario que encontró en las afueras del camino. El lugar parecía desierto, pero no abandonado, el cobertizo tenía a n lado un pequeño corral con algunas gallinas y un cerdito rechoncho, tenía tanta hambre que no se lo pensó dos veces, cogería una de las gallinas para comérsela lejos de allí. Al no actuar de manera cautelosa, no percibió el gran perro negro que estaba atado cerca del cobertizo; camuflado entre unos grandes peñascos, el perrazo saltó ladrando con un furor que asustó a Derufod y sólo la cuerda evitó que se le echara encima. Al no poder acercarsepor esa parte rodeó el cobertizo hasta el corral y entonces chocó con algo, una trampa saltó del suelo y Derufod reacción con rapidez, soltó su mochila y se dejó caer en sentido contrario al de la trampa.&lt;br /&gt;Cuando las fauces dentadas y terribles del hierro negro y mohoso de la trampa se cerró de manera mortífera, sólo atrapó su mochila de cuero desgastado, el joven asustado gateó hacia atrás alejándose de aquello, que perfectamente podía haber machacado su pierna. Derufod aprendió una lección más: no siempre aquello que parece desamparado, tiene que estar desprotegido; jamás volvió a acercarse a ningún lugar sin antes observar atentamente todo aquello que lo rodea.&lt;br /&gt;La chica había entrado en la choza, tardó algo en salir y Derufod esperaba paciente y alerta, miraba arriba y hacia su alrededor, parecía que el lugar emanara una sensación de misterio, algo extraño se percibía en el ambiente y se percató del desagradable olor que transportaba el viento, era un olor tenue, casi vago, parecía provenir de más allá de la choza y, a pesar de ser algo casi imperceptible, Derufod pudo identificarlo, lo había olido otras veces, demasiadas quizás, le era tan familiar como la podredumbre de la descomposición de los cuerpos muertos de los orcos.Pero allí, esos seres, le pareció casi imposible, los rohirrim no habían visto orcos, sino una extraña criatura…&lt;br /&gt;La chica le hacía señales y le gritaba desde la puerta de la vivienda:&lt;br /&gt;-¡Espera ahí, enseguida va mi amigo!Vio salir de la oscuridad de la choza una figura alta y delgaducha, el muchacho, desgarbado y con una fea cicatriz que le cruzaba la cara de izquierda a derecha, se aproximó con lentitud hacia el hombre de Gondor, lo miraba receloso, desconfiado. Derufod le sonrió e inclinó ligeramente la cabeza a modo de saludo, pero el muchacho se quedó allí frente a él, quieto y serio, tenía una mirada profunda y triste, no le devolvió el saludo y no dijo nada.&lt;br /&gt;-Dorwyn me dijo que viste algo extraño, ¿quieres contármelo?El chico miró hacia lo que era su hogar y después se volvió hacia Derufod:&lt;br /&gt;-Tienes que verlo –dijo en un torpe oestron y le hizo señal de que le siguiera. El muchacho avanzaba deprisa, a Derufod le costaba seguirlo, se veía que estaba acostumbrado a andar por aquel terreno, se paraba de vez en cuando para esperar al gondoriano y proseguía ligero y rápido.&lt;br /&gt;Derufod notaba, conforme se introducían cada vez más en la espesura, como aquel olor a carroña iba en aumento.Ascendieron por una loma pedregosa hasta que tuvieron que trepar por un estrecho desfiladero, los árboles parecían más oscuros y tenebrosos y la pestilencia era casi insoportable. El joven se paró en seco y miró muy serio a Derufod:&lt;br /&gt;-Sigue tú por el camino -.dijo señalando el senderillo del desfiladero.&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre, no me acompañas? –preguntó Derufod algo extrañado, el muchacho evitaba mirar hacia el lugar que le había señalado, estaba nerviosos y buscaba las palabras adecuadas, su conocimiento del oestron no era muy amplio:&lt;br /&gt;-No, yo vi y oí cosas horribles abajo, el bosque no es igual, los pájaros se marcharon, las ratas evitan eso…&lt;br /&gt;Derufod miraba los gestos del muchacho, su cara de temor y repugnancia lo decía todo, torció el gesto la cicatriz dibujó un zigzag en la frente y mejilla, entonces se percató de que todo estaba silencioso y triste, no se oían pájaros y el aire era casi aplastante, asfixiaba.&lt;br /&gt;Sigiloso y con mucha cautela, Derufod siguió adelante, sentía una extraña emoción, entre curiosidad y miedo, mantenía su mano derecha cerca de la empuñadura de su espada, atento a cualquier cosa que pudiera salirle al paso, pero sabía que allí nada vivo le atacaría, intuía lo que iba a encontrar al otro lado de la colina que acababan de ascender. Se giró un momento, pero ya no podía ver al muchacho, la cuerva en el camino se lo impedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más se sintió solo y aquello le dio fuerzas y coraje como siempre sucedía cuando se encontraba solo y debía enfrentarse a un peligro, lo asaltaban la incertidumbre y la duda, pero a la vez la confianza que sentía en si mismo y en sus propias posibilidades.&lt;br /&gt;Sólo una vez se sintió abatido, estaba herido de gravedad y no disponía de sus armas ni la posibilidad de recibir la ayuda de un compañero. Los orcos lo habían herido en una emboscada, cayó del caballo y los otros dos arqueros que le acompañaban fueron muertos, luchó con todas sus fuerzas contra varios de aquellos seres venidos de la oscura y maligna tierra de Mordor, pero notaba como el cansancio y un frío terrible se iban apoderando de él; de la herida sufrida en el costado emanaba mucha sangre y las piernas comenzaban a flaquearle, se veía vencido y muerto, pues casi no podía levantar la espada y los orcos, viendo su debilidad, comenzaron a mofarse de él y prolongar su agonía con juegos. Sabía que no duraría mucho, pero el tiempo que le quedaba con vida la utilizarían aquellas criaturas abominables par torturarlo, se acercaban a él y le pinchaban con sus lanas y espadas, Derufod quería defenderse, pero estaba tan cansado, la sangre empapaba la ropa volviéndose pastosa y fría y los oídos le zumbaban, casi no conseguí enfocar con la vista a sus atacantes, entonces oyó un grito, la voz le resultó muy familiar. Una figura alta y corpulenta se colocó delante de él, se movía con presteza y agilidad, dando mandobles fue cortando cabezas y asestando golpes certeros en los cuerpos de los orcos hasta acabar con todos ellos. El hombre se acercó a él, le hablaba pero Derufod sólo oía un leve zumbido, su vista se aclaró por un momento y allí vio a su señor Boromir, sonriente le atendía la abierta herida y con aquella imagen que le llenó el corazón de esperanza, perdió la conciencia.&lt;br /&gt;Ahora sabía que no corría ningún peligro y prosiguió el camino hasta alcanzar la cima, lo que vio en la andanada desnuda de árboles le hizo dar un paso atrás y le revolvió el estómago, el olor fue como una bofetada y casi no pudo contener las nauseas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6174417713898427059?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6174417713898427059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6174417713898427059' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6174417713898427059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6174417713898427059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/11/derufod-el-mensajero-de-boromir-iv.html' title='Derufod el mensajero de Boromir IV'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-5851396595908689703</id><published>2007-10-08T13:43:00.000+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.459+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir III</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Capítulo 3. La bestia.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La llegada a la aldea fue bastante singular, caía la tarde y los últimos rayos del sol crepuscular quedaban difuminados por una cortina neblinosa que descendía hacia el valle, dándole al poblado un aspecto algo difuso, fantasmal.No era la primera vez que iba allí, pero los acontecimientos recientes le habían dado al lugar una atmósfera de misterio. Las casas y sus corrales estaban dispuestas alrededor de lo que era una plaza empedrada y en el centro existía una especie de muerte circular desde donde el mayoral convocaba a los aldeanos a reunión. Todo estaba desierto, no se veía a nadie, sin embargo los animales estaban en sus corrales y de los tiros de las casas brotaba el humo de los hogares encendidos.&lt;br /&gt;Derufod escuchó el graznido de unos gansos, avanzó con su caballo por detrás de unas cuantas chozas y se encontró con una niñita muy rubia que intentaba controlar a los ruidosos gansos, la niña se le quedó mirando desconcertada, Derufod desmontó:&lt;br /&gt;-¿Dónde están todos?-&lt;br /&gt;Allí, en el cementerio -dijo la niña señalando una colina alta.&lt;br /&gt;La colina era un túmulo y Derufod pudo observar que grupitos de personas, cabizbajos y silenciosos, se dirigían de vuelta a sus hogares.La gente lo miró con cierto recelo y sin dirigirle la palabra se encerraron en sus casas, atracaron puertas y ventanas; Derufod se quedó esperando, creía conocer al mayoral de la aldea, un hombre rechoncho y casi calvo. El granjero le recomendó que se presentara de su parte, entre ellos dos había buena amistad y el mayoral no dudaría de un desconocido que iba en nombre de su amigo, además llevaba las insignias de Gondor en los brazaletes de cuero y el broche que prendía al cuello su capa: el Árbol Blanco y siete estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sucedió, aunque sorprendido el mayoral por la presencia de un caballero de Gondor, no puso reparos en hacerlo pasar a su casa.Aldor, que así se llamaba el mayoral, llevaba bastante tiempo en su cargo y la gente lo respetaba, pero el rohir, de aspecto cansado y viejo, no parecía preparado para enfrentarse con algo tan misterioso y malévolo como lo que atacaba a la aldea. El hombre se mostró amable con Derufod y comenzó a habarle:&lt;br /&gt;-Hoy hemos enterrado al pobre niño que le atacó la bestia, murió esta mañana y sus padres han quedado desolados.&lt;br /&gt;-Es lamentable- dijo Derufod en voz baja e hizo una pausa&lt;br /&gt;- ¿Vieron sus padres qué fue lo que le atacó?&lt;br /&gt;-No, ellos estaban en la casa, el niño en el establo dando de comer a los caballos... todo fue muy rápido- Aldor parecía no querer hablar sobre ello, quizás porque fuera tarde y estaba cansado o porque se aproximaba la noche y era cuando la bestia aterraba a todos.&lt;br /&gt;-Yo estoy aquí para ayudar si puedo, me gustaría ver huellas de esa criatura, señales de sus dentelladas y hablar con testigos oculares, como el pastor que dice qué vio algo.&lt;br /&gt;-Sí, bueno, os agradezco vuestro interés, pero ahora cae la noche y nadie saldrá del poblado, levantamos una muralla de estacas y encendemos hogueras, pero nadie sale de noche.&lt;br /&gt;Aldor tomó una jarra de vino que una de sus dos hijas le sirvió; la muchacha le ofreció otra a Derufod que aceptó, tenía la garganta seca y el vino le hizo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayoral era un hombre viudo y sus dos jóvenes hijas preparaban la cena, susurraban entre sí y dirigían miradas a Derufod conteniendo la risita, al parecer se sentían atraídas por el invitado de su padre, Derufod pensó divertido que sería la comidilla del lugar y que para las muchachas aquel extranjero de tierras lejanas era una distracción más alentadora que los ataques de la misteriosa criatura. Los dos hombres seguían hablando, mientras las muchachas guisaban algo que olía bastante bien. Aldor ofreció su casa a Derufod para que durmiera en ella el tiempo necesario, la vivienda era amplia, de planta rectangular y con una habitación adosada a un lado. De repente, escucharon pasos fuera y oyeron golpear la puerta, sin esperar respuesta se abrió entrando, algo sofocado, un rohirrim de buena estatura, corpulentos hombros, una larga melena rubia y una mirada de desafío en los ojos dirigida a Derufod.&lt;br /&gt;Después de cerrar la puerta saludó al mayoral y miró receloso a una de las jóvenes, la más alta y de prominentes pechos, debía de ser su prometida, dedujo Derufod y debía tener mucha confianza con el mayoral para entrar en su casa con aquellos modales:&lt;br /&gt;-Yo estoy encargado de la guardia esta noche, y me dijeron que llegó un extranjero, no nos fiamos de nadie...&lt;br /&gt;Parecía a punto de lanzarle cuchillos a Derufod con la mirada; el mayoral se puso en pie tocando el brazo del joven rohir:&lt;br /&gt;-Viene de parte de Wihelm, para ayudar si puede, es un caballero de Gondor, de Minas Tirith- recalcó el viejo Aldor para tranquilizar al otro.&lt;br /&gt;-Es imposible que hasta allí hayan llegado rumores de los ataques de la bestia, cuando nadie se atreve a viajar.&lt;br /&gt;-Me hospedaba en la casa de las postas y me interesó el tema -dijo Derufod muy tranquilo, pero sin apartar sus ojos verdes de la mirada desafiante del joven, seguía allí sentado si esperar ninguna respuesta, los dos rohirrim comenzaron a dialogar en su propio idioma que Derufod no entendía, del rohirrico sólo conocía unas cuantas frases imprescindibles.&lt;br /&gt;La muchacha más joven, apenas tuviera catorce años, anunció algo, Derufod pensó que la cena debía estar lista, porque la mayor, sin apartar la mirada del joven corpulento, comenzó a disponer platos sobre la mesa.&lt;br /&gt;La cena no fue muy amena, el mayoral comía con apetito pero muy silencioso, el joven llamado Déorwine lanzaba miradas de desconfianza hacia Derufod y palabras de desafío.&lt;br /&gt;-Si tanto le interesa lo que ocurre, podríais hacer guardia conmigo esta noche, a lo mejor la bestia viene y podéis verla directamente a los ojos.&lt;br /&gt;Aldor miró fijamente al joven, su rostro era serio, pero no dijo nada, los modales de Déorwine dejaban mucho que desear, Derufod pensaba que aquel hombre se convertiría pronto en el yerno del viejo mayoral, posiblemente, era el mejor partido de la aldea para su hija.-Seguro que la bestia no es más que un enfermo de rabia, ya he visto esto otras veces en pequeñas aldeas aisladas.&lt;br /&gt;Los ojos azules del rohir se encendieron, ¿el extranjero se había atrevido a llamarle ignorante aldeano?&lt;br /&gt;-Esto es una pequeña aldea aislada de Rohan, pero los males siempre vienen de fuera.&lt;br /&gt;-Bueno Déorwine -intervino el viejo Aldor -si tienes guardia no debería demorarte, las hogueras deben permanecer encendidas...&lt;br /&gt;El joven se levantó tomando el último bocado, volvió a mirar a la muchacha que comía cerca del hogar junto a su hermana, ella le dedicó una picarona sonrisa y después, quizás inconscientemente, la hija de Aldor miró a Derufod. Para Déorwine aquello no pasó desapercibido, se giró hacia el hombre de Gondor.&lt;br /&gt;-Os esperaré, venid montado en vuestro caballo y traed vuestras armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como dijera el impetuoso Déorwine, el caballero de Gondor no dudó en presentarse aquella noche para hacer la guardia junto al joven.Cuatro grandes hogueras iluminaban el trozo de terreno que separaba la aldea de la primera línea de árboles, más allá, el río estrecho pero impetuoso corría zigzagueando hasta internarse en el oscuro y profundo bosque. La noche era clara, la luna menguante había desaparecido pronto de los cielos; las estrellas brillaban esplendorosas en la cálida noche en la que nada parecía fuera de lugar, ningún sonido era extraño o diferente: el crick de unos grillos, el zumbido de los insectos nocturnos atraídos por la luz de las crepitante fogatas, el lejano croar de las ranas, el famélico ladrido de algún perro distante...&lt;br /&gt;Derufod se presentó ante el joven rohir montado en su caballo y preparado para la acción, llevaba un arco corto que manejaba a la perfección, incluso cuando su fiel montura se lanzaba al galope, aunque Derufod pensaba que no haría falta marchar tras aquella desgraciada criatura, en cuanto lo tuviera a tiro le clavaría una de sus flechas hiriéndolo y comprobando que se trataba de alguien enfermo infestado de rabia, acabando así con aquella leyenda que tenía a todos atemorizados.&lt;br /&gt;Déorwine vio llegar al extranjero, le miró de arriba a abajo, serio y casi malhumorado, se erguía orgulloso en su silla de montar e intentaba parecer algo más que un simple aldeano de un perdido valle del Folden Este de Rohan; llevaba una tea ardiendo en la mano izquierda y una larga lanza en la otra, dirigió su caballo hacia Derufod manejándolo hábilmente con sus piernas.&lt;br /&gt;-Dirigíos hacia la fogata del pozo, yo vigilaré la parte de los establos, no os alejéis demasiado de las hogueras, al parecer, el fuego lo atemoriza o al menos lo hace huir.&lt;br /&gt;Derufod asintió observando como le daba la espalda y se alejaba, parecía muy seguro de sí mismo, como si ya hubiera participado en batallas, era posible que Déorwine hubiera recibido instrucción militar en un éored y fuera buen compañero en la lucha, pero hasta ahora sólo había demostrado ser un joven impetuoso, altanero y muy celoso.&lt;br /&gt;Derufod, se encontraba cerca del pozo, el lugar donde se extraía el agua para toda la aldea, estaba a pocos pasos de las casas y más allá una de las hogueras crujía y consumía los leños que él echó hacía rato; la noche transcurría sin ninguna novedad y Derufod comenzaba a cansarse de todo aquello, al parecer "la bestia" había decidido no atacar el lugar. Se alejó del pozo y de la amarillenta luz de la hoguera, distraídos observaba el juego de sombras que producía la fogata en el terreno y los movimientos de ésta en los cercanos árboles.&lt;br /&gt;Su caballo lanzó un suave resoplido, moviendo las orejas hacia delante y hacia atrás. Derufod percibió la tensión del animal, parecía atento a los sonidos, entonces se dio cuenta de que los familiares ruidos nocturnos habían cesado, el silencio parecía total, excepto por la hoguera. Los alrededores adquirieron una extraña calma, algo se avecinaba, Derufod tensó sus piernas sobre los estribos levantándose para observar mejor lo que le rodeaba, los árboles y sus sombras danzantes no mostraban nada anormal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballo se reclinó hacia atrás nervioso, Derufod intentó calmarlo apartando la vista por un instante de los árboles, entonces fue cuando su caballo relinchó con fuerza encabritándose, Derufod vio algo que se movía rápido y fugaz por su derecha, tensó el arco y disparó hacia aquélla extraña sombra oscura que se había lanzado contra su montura con tal violencia, que el animal no pudo equilibrarse sobre sus dos patas traseras y calló de un lado con todo su peso atrapando la pierna izquierda de su jinete.Derufod abrió los ojos, un terrible aullido envolvió la noche apagando cualquier sonido: el relinchar desesperado del caballo, el grito de Derufod al caer y quedar el brazo izquierdo en una difícil postura.La bestia estaba allí mirando a Derufod con su boca llena de sangre, como si le sonriera burlonamente, sus diente rojos, sus ojos de un brillo púrpura...&lt;br /&gt;La bestia era algo mucho más grande de lo que Derufod habría podido soñar nunca, "un gaurhoth", oyó en su mente la voz de Éolywyn. El dolor del brazo le abrumaba y la pierna atrapada bajo su montura le inmovilizaba, él estaba allí a merced de aquel espantoso ser sediento del miedo y la sangre de sus víctimas.&lt;br /&gt;La bestia hizo un movimiento que Derufod creyó era de manera lenta y pausada, se arrancó con una de sus garras la flecha que le hubo clavado en el pecho como si nada y se dirigió hacia él. El caballo volvió a agitarse violentamente en un movimiento de puro instinto por levantase, de esta forma su pierna quedó liberada, pero el malherido caballo comenzó a desangrarse más rápidamente.&lt;br /&gt;Derufod quería salir de allí corriendo, la bestia iba a por él, saltaba por encima de él y su moribunda montura, algo grande que gritaba y agitaba una enorme tea ardiente, era Déorwine con su caballo.&lt;br /&gt;Al caer la antorcha sobre la faz del ser demoníaco volvió a aullar sorprendido y retrocediendo ante el fuego esparcido, Déorwine, sin dejar de gritar, intentó clavarle la punta de su lanza, Derufod volvió la vista hacia el poblado y vio hombres que se acercaban corriendo con antorchas, algunos ya a la altura de la fogata le lanzaban más teas ígneas a la criatura.La bestia se lanzó en una rápida huida hacia la seguridad del bosque, Déorwine le persiguió con su lanza en ristre, pero los hombres le alertaron de que abandonara la persecución, no debía acercarse a los árboles. Derufod fue más consciente del dolor del brazo izquierdo, lo tenía casi inútil y temió que se le hubiera roto, miró a su caballo que yacía en el suelo, los intestinos se le habían salido por la terrible dentellada sufrida y un enorme charco de sangre empapaba la suave hierba, ya no se movía, un terrible fin para un animal tan valiente y noble; tenía ganas de llorar y lo hubiera hecho, pero los hombres lo alzaron y lo arrastraron sacándole de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod volvió a mirar a su amigo muerto, los rohirrim parecían que le hablaban, pero él estaba absorto, lejano.&lt;br /&gt;-Mañana lo enterraremos... debemos refugiarnos.&lt;br /&gt;-Sí, pronto, es posible que la bestia vuelva.Alguien le tanteaba el brazo herido produciéndole un terrible dolor.-No está roto...&lt;br /&gt;-Ha tenido suerte y ha visto a la bestia, ¿verdad caballero de Gondor, que no es un enfermo? -dijo la petulante voz de Déorwine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-5851396595908689703?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/5851396595908689703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=5851396595908689703' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5851396595908689703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/5851396595908689703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/10/derufod-el-mensajero-de-boromir.html' title='Derufod el mensajero de Boromir III'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-6728339208384855395</id><published>2007-09-22T16:00:00.000+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.459+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>Derufod el mensajero de Boromir II</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Capítulo 2. Misterios en la aldea&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suave relincho de uno de los caballos despertó a Derufod, las primeras luces del día asomaban por el respiradero de la cuadra y a lo lejos se oyó el canto de un orgulloso gallo. Se levantó sin pereza y se dirigió a la alberca que se encontraba cerca del huerto, detrás del cuidado sembrado, estaba la casa de los granjeros de forma circular y con el tejado de chamizo, de allí provenía un aroma a pan recién horneado.&lt;br /&gt;Derufod se aseó con el torso desnudo sintió el fresco de la mañana que le terminó de desentumecer los músculos, llevaba varios días sin asearse bien y notó que la barba, que le gustaba llevar rala y bien cuidada, estaba espesa. Metió la cabeza en una cubeta, el agua estaba fría, pero le gustó, se frotó el cabello corto y oscuro, sus ojos verdes y de mirada fiera quedaron limpios y su rostro, normalmente serio, dibujo una suave sonrisa al ver al granjero que se acercaba a él levantando la mano derecha a modo de saludo. El hombre era algo mayor, un rohirrim orgulloso paro servicial, le faltaban dos dientes y una cicatriz en el labio superior, indicaban que no siempre fue un sencillo granjero:&lt;br /&gt;-Buenos días, señor -dijo con cortesía- mi esposa ha preparado un buen desayuno, ¿no haría el honor de compartirlo?&lt;br /&gt;-Los desayunos de tu esposa son todo un honor, no he tomado desayuno mejores que los de tu casa -dio con sinceridad Derufod mientras se vestía, al rohir le complació oír aquello y sonrió orgulloso mostrando una dentadura dispareja.&lt;br /&gt;Entró en la choza circular seguido del granjero, la vivienda era muy rústica, pero sobre la mesa había muchas viandas, la mujer se levantó al verlo entrar, no parecía una rohir, más bien parecía provenir del Sur de Gondor, tenía el pelo y los ojos oscuros y en cierto modo le recordó a su madre. La mujer sonrió y su cara regordeta brilló complacida a ver que tendría de invitado a un caballero de Minas Tirith. El granjero puso delante de él salchichas y patatas asadas, un cuenco con mantequilla, pan recién hecho y la mujer le ofreció leche, galletas de centeno, tortitas dulces con mermelada de arándanos y unos suaves bollos hechos con manteca. Derufod no sabía por donde empezar, todos aquellos alimentos caseros le parecían apetitosos, se decidió primero por la leche y migó el pan en ella, mientras el granjero, sentado a su lado comenzó a hablarle:&lt;br /&gt;-Espero que durante el viaje nocturno no hayan sido molestados.&lt;br /&gt;-¿Por qué?, ¿qué ocurre? -dijo Derufod mirándole.&lt;br /&gt;-Bueno..., porque, en las tierras altas cerca del páramo no hemos notado nada extraño, pero los del valle llevan varios días siendo atacados por una misteriosa criatura -la voz del granjero bajó de tono, su mujer seguía comiendo silenciosa y con los ojos muy abiertos. Derufod miró a los azules ojos del rohirrim:&lt;br /&gt;-¿Qué clase de criatura, de qué se trata? -preguntó Derufod interesado.&lt;br /&gt;-Ellos, los de la aldea, dicen que es algo parecido a un lobo enorme, pero ya sabe señor, que lo lobos en esta región son pocos y no se atreven a salir de los bosques que circundan el río, pero hay un pastor que dice que vio a la criatura en la noche de antes de ayer y que tenía aspecto de hombre y lobo a la vez.&lt;br /&gt;Derufod seguía comiendo mientras escuchaba atento al historia, el granjero parecía disfrutar con ello:-Los del valle tienen miedo, dicen que ataca de noche y no sólo a pollos y conejos, sino también a sus caballos; que saltó por una de las ventanas de una casa atacando a sus moradores e hirió a un niño que desde entonces padece fiebre alta.&lt;br /&gt;-Eso no es normal en un lobo, pero si en alguien, quizás, enfermo, rabioso -comentó Derufod que prefería pensar en lo lógico y más razonable que en la superchería.&lt;br /&gt;-Es posible señor, pero los aldeanos tienen mucho miedo y los rastros que deja esa extraña criatura no corresponden a un hombre, sus huellas son mucho mayores que las de un lobo, pero camina a dos patas y su dentellada es enorme, al parecer, le gusta beberse la sangre...&lt;br /&gt;La esposa del granjero dejó escapar un gritito, estaba muy pálida:&lt;br /&gt;-¡Eso no me lo habías dicho! -le reprimió a su marido.&lt;br /&gt;-Bueno, mujer, no quería asustarte.&lt;br /&gt;-¿Habéis avisado al señor de estas tierras? -quiso saber Derufod.&lt;br /&gt;-Pues... no, veréis señor, los hombres de la aldea son valientes, yo los he visto luchar contra bandidos dunlendinos, pero están aterrados y no quieren alejarse de sus hogares; la casa del Mariscal está a más de cinco jornadas de viaje y hay que pasar por los lindes del bosque, lugar donde se refugia de día esa cosa. Además los acontecimientos son muy recientes. Bueno... señor, yo había pensado... -decía el granjero sirviendo a Derufod en un vasito un aguardiente producido por él mismo - que como vos y vuestro señor habéis viajado mucho y sois hombres de ciudad, versado en muchos temas..., quizás pudierais ayudar a esos humildes aldeanos del valle...&lt;br /&gt;Derufod miró algo perplejo al granjero y después a su mujer que estaba muy colorada:&lt;br /&gt;-Mi señor Boromir no ha venido hasta aquí para tratar asuntos que no le son competentes, somos extranjeros en estas tierras.&lt;br /&gt;-Tenéis razón, vuestro capitán no debe verse inmiscuido en estos asuntos, pero vos, ¿podríais visitar la aldea?, la gente se sentiría más tranquila, ellos saben que aquí hacen posta los mensajeros de Gondor y reconocerán vuestras insignias, os acogerán bien y les daréis un poco de aliento...&lt;br /&gt;A Derufod le pareció extraño que insistiera tanto el granjero, pero parecía verdaderamente angustiado e inquieto. Conocía la aldea, estaba a menos de un día de viaje bajando por las quebradas; en un estrecho, sinuoso y boscoso valle se encontraban apiñadas algunas casas parecidas a la del granjero y algunas otras de planta rectangular y tejado a doble vertiente.&lt;br /&gt;Derufod meditó mientras se tomaba el licor que le sentó bastante bien, Boromir pasaría varios días y él no tenía nada mejor que hacer que descansar y pasear a caballo por aquellas tierras. Quizás si fuera al valle, se divirtiera un poco.&lt;br /&gt;-Debo consultarlo con mi señor, nos veremos más tarde -dijo muy serio y se levantó.&lt;br /&gt;-Por supuesto, señor -dijo inclinándose el granjero cuando Derufod salió de su casa.&lt;br /&gt;Iba meditando sobre la historia de el supuesto hombre-lobo, mientras se dirigía hacia los establos, se dio cuenta que la puerta de la casa principal estaba abierta y su señor se encontraba sentado en un banco de madera disfrutando del cálido sol de la mañana, parecía relajado y feliz, se acercó par saludarle, se encontraba solo, puedo observar Derufod, la dama no estaba en la casa:&lt;br /&gt;-Mi señor, he estado hablando con el granjero -le dijo Derufod.Boromir le sonreía, sabía de lo que habían estado hablando, nada más llegar él aquella tarde, le narró los hechos acaecidos en el valle y lo asustados que estaban todos, pero el granjero, prudente no se atrevió a pedirle que bajara a la aldea para investigar:&lt;br /&gt;-Te ha contado la historia, ¿verdad?-Incluso me pidió que fuera al valle para poder aclarar el asunto, esto me parece muy extraño, esos rohirrim son gente valiente que difícilmente se amedrenta, ¿por qué tenerle miedo a algo que posiblemente sea alguien enfermo?&lt;br /&gt;-Puede que sea un huargo -dijo Boromir poco interesado en el tema.&lt;br /&gt;-Pero esas bestias negras no andan a dos patas y, además, van siempre en manadas, habría más por la zona...Boromir alzó la vista observando el cielo limpio y de un azul resplandeciente que le recordó a los ojos de su amada; iba vestido con un pantalón y un jubón suelto, ni si quiera se había calzado las botas, se puso en pie y colocó su mano sobre el hombro de Derufod:&lt;br /&gt;-Si quieres puedes pasar unos días allí abajo, averigua que sucede realmente -dijo Boromir sonriente y con mirada de complicidad -pero si descubres algo importante y peligroso, no dudes en mandarme llamar, iremos juntos a cazar a ese ser misterioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derufod asintió y se despidió dirigiendo sus pasos hacia el establo, prepararía sus cosas y ensillaría su caballo cuanto antes, si salía pronto llegaría a la aldea antes del atardecer. Nada mas entrar en el establo se percató de la presencia de Eolywyn, la dama estaba junto a su corcel, le susurraba con suavidad utilizando el idioma de los Elfos y acariciaba sus crines oscuras.Derufod se quedó allí de pie, como petrificado, la visión de la mujer sola acompañada únicamente por su caballo, con su reluciente y larga melena rubia que caía ondulante como una cortina dorada sobre su capa negra y vestida con un vaporoso camisón que dejaba insinuar sus sutiles formas femeninas. Le pareció que era irreal, una imagen de cuentos élficos de la Antigua Edad y él había quedado hechizado por aquella visión, le pareció tan hermosa y frágil, tan sensual y misteriosa. En ese momento deseó que la delicada mano, de largos y blancos dedos, de la dama acariciaran sus cabellos y se deslizaran sinuosos y atrevidos por su espalda, deseó sentir su aliento susurrante y mágico en su cuello, aquellas hermosas palabras dirigida por entero a él, deseaba tocarla, abrazarla con fuerza, besarla...&lt;br /&gt;Éolywyn giró la cabeza con un movimiento delicado y la cortina dorada de sus cabellos se movió con lentitud. Le estaba mirando, Derufod pestañeó desviando con gran esfuerzo la vista hacia el interior del establo y le dio los buenos días. Su voz brotó extraña, tenía la garganta seca: cuando volvió a mirarla, ella había cambiado su postura, ahora la capa oscura la cubría por entero:&lt;br /&gt;-Buenos días, Derufod, ¿ya has desayunado?&lt;br /&gt;-El granjero y su esposa me ofrecieron un buen desayuno, y ahora me disponía a ensillar mi caballo... Derufod se acercó a ella, dirigió la vista hacia el suelo y tomó la brida de su caballo-Partiré cuanto antes para la aldea del valle, están ocurriendo cosas extrañas.Éolywyn pareció interesarse y le hizo varias preguntas, Derufod le narró la historia del hombre-lobo y su opinión sobre que podía ser un enfermo de rabia.&lt;br /&gt;-Pero, ¿y si es un gaurhoth? -dijo ella algo preocupada.&lt;br /&gt;A Derufod el término le sonó familiar, pero no sabía a que se refería con aquel nombre. Le colocó la silla a su montura y procuraba mirar lo menos posible a la dama:&lt;br /&gt;-No sé a lo que os referís con gaurhoth.-Un licántropo, un espíritu maligno y torturado encerrado en el cuerpo de un ser parecido a un lobo -dijo ella sin dejar de observarlo.&lt;br /&gt;-¿De dónde sacáis esas ideas? -preguntó él intrigado, la mujer parecía muy convencida.&lt;br /&gt;-Cuando pequeña -prosiguió ella a explicar acercándose a la entrada de la cuadra - a mi casa venían algunos Elfos del Norte, a veces nos contaban historias antiguas...&lt;br /&gt;Derufod volvió a mirarla, ahora le parecía más mágica con la luz del sol dándole desde el exterior y la penumbra de la sombreada cuadra en el interior, ella estaba en medio de aquel juego de luces.&lt;br /&gt;-Nos avisarás, ¿verdad?, si descubre que es un licántropo.Hubo un silencio, los pensamientos del hombre iban por otro camino:&lt;br /&gt;-Sí, siempre -dijo en un susurro y la dama, tras ofrecerle una sonrisa, desapareció como desaparece una hermosa visión en un sueño, dejando una sensación placentera, pero a la vez, llena de insatisfacción.&lt;br /&gt;Derufod se dirigía por el Camino de las Quebradas hacia la aldea, más que un camino parecía un ancho sendero libre de peñascos y matojos, las gentes del lugar lo mantenían limpio, pues era lo único que comunicaba la aldea con la casa de posta y el Gran Camino del Oeste.Descendía silencioso y solitario, marcharse de allí le vendría bien, en esa ocasión, Derufod no echaría en falta el descanso, prefería la actividad y, por el momento, encontrarse lo más alejado y entretenido de la dama Eolywyn, era lo mejor. Desde el primer momento que vio a aquella mujer, quedó fascinado, no sólo por su belleza, sino por todo lo que ella era, nunca había conocido a una mujer como esa, tan decidida y libre, orgullosa y misteriosa, valiente... cuanto más la conocía más se sentía atraído por su sensualidad, sus movimientos, el sonido de su voz, la forma en que lo miraba:&lt;br /&gt;-¡Olvídala! -se dijo en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se concentró en el camino, bajaba por aquel sendero que atravesaba una tierra muy erosionada por la lluvia y el viento, parecía quebrada y rota como si algo la hubiera golpeado rompiendo su superficie, no había demasiados árboles que sombrearan el recorrido, pero sí abundantes arbustos de plantas aromáticas que perfumaban el ambiente, bulliciosos insectos voladores visitaban sin descanso estos setos altos y verdes que, en aquélla estación del año, estaban floreados.A lo lejos veía grupos de cinco o seis caballos que al verlo, alzaban sus cabezas curiosos, eran hermoso y fuertes, como todos los animales que los rohirrim criaban, los mejores caballos de aquella parte de Tierra Media.El sol del mediodía comenzaba a caldear con fuerza el ambiente, Derufod se desprendió de casi toda su ropa e hizo un alto para tomar algo de comida. El granjero, antes de partir, le entregó un zurrón repleto de alimentos y una bota de vino. Le gustaba la soledad, viajar de aquella manera le hacía recapacitar sobre las cosas vividas, a menudo realizaba largos viajes llevando despachos de su señor Boromir, iba y venía por caminos difíciles hasta ciudades lejanas, conocía gente cuya amistad no llegaba más allá de un par de días, para volver nuevamente a Minas Tirith, la ciudad fortificada que había convertido en su verdadero hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atravesando aquellas quebradas rocosas y desnudas de árboles, recordó los distintos paisajes que había conocido, y el más hermoso e imposible de describir para él fue el misterioso Bosque de Lórien. Era el lugar más alejado al que había tenido que desplazarse, fue un viaje secreto en el que llevaba una misiva secreta para el Señor de los elfos Galadrim.Fue presentado al Senescal Denethor por su propio hijo Boromir: "De total confianza, leal a su casa, valiente, inteligente y eficaz", le había descrito Boromir ante su padre, Faramir, el hermano de su señor, lo había corroborado y así con el beneplácito de Denethor, Derufod partió hacia Lórien envuelto en un halo de secretismo.El viaje fue largo y no exento de peligros, pero consiguió llegar sano y salvo al lugar y su montura con él.Lo sucedido en aquel mágico reino élfico no conseguía recordarlo con exactitud, se sintió tan fascinado y extraño entre los Elfos, la Gente de los Árboles, como se les solía llamar, pues habían hecho de aquellos magníficos mallorn, los árboles de flores doradas, sus hogares.Ni si quiera recordaba cuanto tiempo transcurrió en aquella tierra, para él todo era como un sueño vivido despierto, podía ver en su mente los momentos importantes: el primer contacto con un grupo de elfos silvanos, que a modo de guardianes vestidos con capas de un verde gris y altos arcos, le salieron al paso; la entrada a la ciudad, la entrega de la misiva al propio señor Celeborn, una deliciosa tarde rodeado de hermosa mujeres elfas que cantaban y baliaban en un claro del bosque..., pero los recuerdos se escapaban, como imágenes de los sueños que viene a la memoria y no pueden ser retenidos. El tiempo parecía transcurrir allí de forma diferente, Derufod sentía el pasar de los días y las noches, pero los elfos hacían que todo pareciera estático, impasible.Sin embargo, no habían transcurrido dos meses desde su llegada, cuando sus sentimientos comenzaron a cambiar, sin saber por qué, Derufod empezó a sentir anhelo, añoranza, deseo de estar con otros hombres y mujeres; los elfos lo trataban bien, quizás con un poco de indiferencia, pero en general, eran amables y corteses, a pesar de todo, Derufod notaba que era un intruso, extraño, bárbaro y demasiado joven a sus ojos, deseaba partir y volver a su hora, a sus quehaceres diarios, y así, algo apenado por dejar atrás tanta hermosura y saber que difícilmente volvería a Lórien, partió de nuevo hacia Gondor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-6728339208384855395?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/6728339208384855395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=6728339208384855395' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6728339208384855395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/6728339208384855395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/09/derufod-el-mensajero-de-boromir-por.html' title='Derufod el mensajero de Boromir II'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-7798319145126924768</id><published>2007-09-07T13:42:00.001+02:00</published><updated>2008-09-16T13:31:37.459+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derufod El mensajero de Boromir'/><title type='text'>El mensajero de Boromir cap.1</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;DERUFOD EL MENSAJERO DE BOROMIR&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;por Eolywyn de Rohan&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1. Encuentros en la noche&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Derufod sentía gran admiración y lealtad por Boromir, su señor. El orgulloso hijo del Senescal Denethor II, era un gran capitán y un excelente compañero en la lucha, fuerte y diestro con las armas, rápido de mente, sabía mantener con valentía a sus hombres en el combate y sus enemigos poco podían hacer.Además de sentirse complacido de pertenecer a su guardia, Derufod le debía la vida a su capitán y eso nunca lo olvidaría, estaba en deuda con su señor y no sólo por salvarle la vida arriesgando la suya propia, sino por todos lo que Boromir había hecho por él.&lt;br /&gt;Derufod meditaba estas cosas mientras cabalgaba en solitario por un páramo desierto, se sentía tranquilo y confiado. El sol había caído por el horizonte del Oeste y los brillantes colores del crepúsculo tornaron el cielo desde un azul oscuro, hasta un púrpura encendido. A su izquierda, las impresionantes Montañas Blancas parecían de fuego con el reflejo del atardecer.Se dirigía por el Camino del Oeste hacia el punto de encuentro acordado entre Boromir y su dama, ambos amantes en secreto se reunían en fechas predeterminadas y la misión de Derufod era la de acompañar y proteger a la dama hasta el lugar donde su señor la esperaba.&lt;br /&gt;Boromir había confiado en Derufod aquel amor que existía entre él y la mujer de Rohan y que nadie más conocía. Así Derufod se convirtió en mensajero y confidente personal del hijo primogénito del Senescal de Gondor, un cargo que jamás había soñado conseguir.A pesar de que la noche sería cálida, un ligero viento proveniente de las altas montañas, hizo que el hombre se arropara aún mejor su gruesa capa de viaje, llevaba aguantadas las manos y aferró las riendas con seguridad mientras su cabalgadura iba a buen ritmo. Derufod sonrió para si mismo recordando su infancia y comparando toda aquella vida con la posición que ahora ocupaba.&lt;br /&gt;Él había nacido en una pequeña aldea a orillas del río Morthond y su único futuro allí estaba en llegar a ser un pescador de río con su propia barca. Toda su familia eran pescadores de las riveras y él era el segundo hijo de tres hermanos; sus padres, de origen muy humilde, tenían una choza cerca de una arenosa orilla rodeada en algunos tramos por altos juncos.Su trabajo, recordaba quizás con nostalgia, había consistido en ayudar a su padre con las redes y trampas para el río y acompañar a su madre a los mercados llevando la pesada carga en las cestas. Cuando se encontraba en los mercados de los pueblos más bulliciosos, siempre hallaba la oportunidad de escabullirse y vagar por entre tenderetes y callejas imaginando que era un gran guerrero, un caballero de hermosa armadura y reluciente espada y así, las gentes se volvían al pasar él contemplándolo admirados de tanta gallardía. Cuando jugaba con sus primos y otros niños de su edad, él era el capitán de un grupo de valientes que luchaban contra enemigos imaginarios. Pero fue haciéndose mayor y a la edad de quince años se dio cuenta de que nada de aquello se haría realidad. Se sentía inquieto y apesadumbrado, siempre fantaseando con sus amigos, intentado convencerles de marchar lejos en busca de aventuras.&lt;br /&gt;Las primeras estrellas comenzaban a reinar y el crepúsculo tocaba a su fin, la luna se alzaba mostrando su cara luminosa y completa, su luz plateada arrojaba misteriosas sombras sobre los campos y Derufod llegó al lugar acordado. Refrenó su montura al entrar en los lindes de un bosque, no era demasiado denso, pero los árboles, viejos y de corteza nudosa, tenían la copa amplia y espesa. Se sentía fatigado por el largo trayecto, apenas si se había tomado un respiro, y su caballo no parecía mejor que él, sudoroso y con las comisuras cubiertas de espuma, sin embargo, era un buen caballo, resistente y veloz, ambos se habían encontrado en situaciones mucho más extremas, así que confiado, pero alerta, se introdujo en el bosque: sabía que ella se encontraba allí, escondida entre las protectoras sombras de los árboles, oculta por su capa oscura, silenciosa, expectante, no se mostraría hasta que Derufod se hubiese internado.&lt;br /&gt;El bosque permanecía en silencio, sólo podía escuchar el zumbido de los insectos nocturnos. Derufod comenzó a sentir cierta duda, era posible que la dama no se encontrara allí, algún percance podía haberla retenido en algún lugar o retrasado en su llegada. Derufod intentó observar el cielo, pero el follaje se lo impedía, sólo la luz plateada de la luna se filtraba en algunos claros.Entonces, detrás de él escuchó un leve sonido, se giró con rapidez y a la vez, tocó la empuñadura de su espada para desenvainarla. Derufod sintió una gran tensión, algo se movía en la oscuridad, su caballo tomó posición de ataque al sentir la presión de las piernas de su amo. Estaba a punto de alzar su espada cuando retuvo ese movimiento instantáneo de defensa, pues el presunto atacante se descubrió.&lt;br /&gt;Éolywyn se mostró retirando la amplia caperuza de su capa, su pelo dorado brilló al caer sobre ellos algunos rayos de la serena y blanca luz de la luna, que se colaba a través del espeso ramaje. La dama sonreía, le había tomado desprevenido; Derufod, aún sabiendo que no estaba solo, no pudo evitar la sorpresa, la mujer había sabido ocultarse bien, ni siquiera su montura se había percatado de la presencia de un jinete. El hombre se enderezó en su montura y se acercó a ella:-Señora -la saludó con un gesto cortés.-Has llegado tarde, la luna hace rato que salió -dijo ella con voz suave, mirándole directamente a los ojos, se erguía orgullosa y su amplia capa negra ocultaba sus formas, pero Derufod sabía que iba montada como un jinete, vestida como los hombres rohirrim y así pasaba inadvertida. Para cualquiera que los observara sólo verían a dos hombres que cabalgaban juntos. Derufod miró a su alrededor con un ligero gesto de su cabeza y se dirigió a ella, no deseaba excusarse ante la mujer, pero debía hacerlo:-Lo siento señora -dijo mirándola a los ojos, en aquel momento le pareció algo mágica y misteriosa - pero mi capitán se retrasó en una misión cerca de Cair Andros. Mi señor Boromir no creyó oportuno mandaros un mensaje, y hemos viajado durante días sin apenas descansar; quizás es que nuestros caballos no son tan veloces como los de la Marca.Éolywyn no apartó la vista de su rostro, sonreía ligeramente y tras una breve pausa le contestó:-Entonces habrá que poner remedio a eso, la próxima vez traeré un caballo de mi Casa para que te sirva en tu cometido, y si vuelves a llegar tarde..., la culpa será del jinete.&lt;br /&gt;Dicho esto se encaminó hacia las afueras del bosque, Derufod la observó, ella volvió a colocarse la caperuza ocultándose el rostro. Por un momento, Derufod se sintió ofuscado, la mujer le pareció tan orgullosa y a la vez fascinante, sin miedo de aventurarse sola por lo caminos para encontrarse con su amado; de corazón intrépido y una belleza casi élfica, no era de extrañar que Boromir recorriera millas para estar con ella.Cabalgó junto a ella durante todo el trayecto, atento a cualquier cosa extraña que pudiera salirles al paso. La mujer iba silenciosa y manejaba con soltura su caballo. El pelaje de ésta parecía de plata bajo la luz de la luna, pero sus crines y cola eran negras. Derufod miraba a Éolywyn de reojo de vez en cuando y ella parecía presentir sus ojos observándola, giraba levemente el rostro y le dedicaba una sonrisa, entonces azuzaba a su montura para aligerar el paso, ansiosa quizás por llegar allí donde Boromir la esperaba o quizás desafiándolo.&lt;br /&gt;Llegaron al lugar de encuentro antes de la media noche, Derufod observó que la dama parecía nerviosa. En la casa grande había luz, provenía de la única ventana de la fachada principal y del tiro de la chimenea botaba humo que la brisa nocturna movía como si de alguna danza se tratara. La puerta se abrió derramando un charco de luz sobre la entrada empedrada, Boromir estaba allí, su perfil alto y fuerte destacaba, avanzó con paso firme hacia ellos, Éolywyn desmontó dando un salto y corrió hacia él.&lt;br /&gt;Se abrazaron y se besaron, Derufod tomó las riendas del caballo rohir mientras los miraba parado a una distancia prudente de aquellos dos amantes secretos. Contemplaba la escena con cierto resquemor, ¿qué era lo que le ocurría?, se sorprendió así mismo consentimientos contradictorios. Él sentía gran admiración y devoción por su señor, le debía la vida. Pero, a la vez, se sentía atraído por aquélla mujer, y de pronto, al verla junto a otro hombre besándola con pasión, hizo que algo en su corazón brotara, un sentimiento que no había creído tener, estaba celoso.&lt;br /&gt;Sacudió la cabeza para desechar esos pensamientos y se dirigió silencioso hacia el pequeño establo que se encontraba en la parte posterior. Atento a todos los sonidos, Derufod oyó como la puerta de la casa se cerraba con un portazo ligero. Desensilló los caballos y los dejó tranquilos que comieran en sus pesebres; se sentía cansado por la larga cabalgata y un viaje de varios días sin a penas descansar, pero aquello le vendría bien, se quedaría dormido pronto. Subió las escalerillas del establo, en el piso superior había preparada una estancia, pequeña pero confortable, el granjero y su esposa encargados de la casa hacían bien su trabajo: un catre cómodo y limpio, con una buena manta; sobre la mesita había un cuenco con queso, pan, carne guisada, algo de fruta y un par de jarras de vino.Después de cenar y terminar con el vino, Derufod se dejó caer en la cama, el único sonido que llegó hasta él era la respiración de los caballos que parecían dormidos y él pronto terminaría igual, se cubrió con la manta y dejó vagar su mente sin centrarse en ningún pensamiento. Imágenes de su juventud acudieron trayéndole recuerdos y emociones.&lt;br /&gt;Él, sus dos primos y tres amigos habían decidido escapar de sus hogares para buscar aventuras, viajar lejos y llegar hasta la ciudad de los senescales y enrolarse en sus ejércitos para luchar contra los Enemigos y hacerse honorables y ricos, al menos ésta era la idea del joven Derufod. Se organizaron bien y llevaron bastantes alimentos, ropa de abrigo y algunas monedas, tomadas en secreto a sus padres, para comprar menesteres por el camino. Avanzaban siempre hacia el Este y Norte, y como tenían el espíritu animoso nada parecía hacerlos echar de menos sus casas ni a sus familiares. Llevaban bastantes días de viajes y en algunas ocasiones, asaltaban el huerto de algún granjero tomando aquello que necesitaban, entraban a hurtadillas en los ponederos de gallinas para llevarse los huevos y ordeñaban alguna que otra oveja para beberse la leche, aquellas eran hasta entonces sus aventuras.Pero ocurrió un hecho desgraciado y decisivo que haría cambiar el rumbo de todo lo que estaban viviendo.Sin saber cómo ni de dónde salieron, fueron asaltados por un grupo de proscritos ladrones y se quedaron con todas sus pocas pertenencias, dejándolos casi desnudos y desamparados, pero Derufod los alentó a atacar a los proscritos cuando éstos, borrachos y dormidos, bajaran la guardia. Así hicieron y una noche, cerca ya de la madrugada, se echaron encima de los ladrones con palos y piedras, casi habían conseguido lo que se proponían, pero uno de aquellos bandido hirió de muerte a uno de los amigos, esto hizo que los proscritos huyeran y ellos se quedaron viendo impotentes como el compañero de aventuras, el más joven de todos, perdía la vida con la sangre que emanaba a borbotones de la cruel herida.Derufod no podría olvidar nunca la mirada vacía y la palidez cadavérica en el rostro de su amigo, era el que siempre le apoyaba, nunca discutía lo que él proponía, siempre estaba de su lado, le admiraba y en aquella maldita hora le había llevado a la muerte.Enterraron a su amigo como pudieron y tomaron sus cosas, todos querían regresar menos Derufod, que se sentía incapaz de volver y decirle a los de la aldea que era el culpable de la muerte de su amigo, él le había convencido para embarcarse en una estúpida aventura y de atacar imprudentemente a un grupo de proscritos que eran mejores y más fuertes que ellos. Se despidieron llorando, y Derufod siguió adelante, sin mirar atrás, sin volver la vista a la tosca tumba de aquel desdichado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-7798319145126924768?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/7798319145126924768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=7798319145126924768' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7798319145126924768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/7798319145126924768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/09/el-mensajero-de-boromir-cap1.html' title='El mensajero de Boromir cap.1'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-3907431563593508143</id><published>2007-07-26T14:02:00.000+02:00</published><updated>2007-07-26T14:04:48.365+02:00</updated><title type='text'>Los Jinetes del Rey de Rohan</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/RqiNqNRic0I/AAAAAAAAAAg/dBLTT7Xo3T0/s1600-h/rohirrim_peq.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5091475134999589698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/RqiNqNRic0I/AAAAAAAAAAg/dBLTT7Xo3T0/s200/rohirrim_peq.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Veloz corren por las llanuras los jinetes del Rey de Rohan, leales y valientes, los eorlingas montados en sus bravos corceles defienden La Marca de los enemigos del rey.&lt;br /&gt;Nadie se atreve a burlarse de ellos y cuando sus cuernos de guerra resoplan, los enemigos huyen ante la poderosa imagen de la caballería avanzando como una inmensa ola de hombres, caballos y lanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fieles aliados de Gondor, los rohirrim siempre lucharon contra las maléficas fuerzas de Sauron, haciendo honor al Juramento de Eorl y acudiendo en ayuda de Gondor siempre que fuera necesario, se enfrentaron al Enemigo en la decisiva Batalla de los Campos del Pelennor, durante la Guerra del Anillo en la Tercera Edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres rubios de Rohan, con sus capas verdes y  sus estandartes con las insignias del  caballo y el sol dorado, marcharon junto a los gondorianos hacia las Puertas Negras de Mordor y batallaron hasta que la torre de Barad-dûr cayó para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así comienza una nueva era para los Pueblos Libres y el Reino de Rohan prosperó bajo el mandato de su Rey Éomer.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-3907431563593508143?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/3907431563593508143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=3907431563593508143' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3907431563593508143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/3907431563593508143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/07/los-jinetes-del-rey-de-rohan.html' title='Los Jinetes del Rey de Rohan'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/RqiNqNRic0I/AAAAAAAAAAg/dBLTT7Xo3T0/s72-c/rohirrim_peq.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5737230320946672282.post-8449651265505943350</id><published>2007-07-15T15:55:00.000+02:00</published><updated>2007-07-15T16:00:27.924+02:00</updated><title type='text'>Los Rohirrim</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Fragmento de “El Señor de los Anillos”, “La Comunidad del Anillo”, capítulo 2, “El Concilio de Elrond”. Sobre los Rohirrim.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gandalf habla en el concilio cobre su escapada de Orthanc y de cómo se hizo con un caballo:&lt;br /&gt;(…) “Entonces tendré que conseguir un caballo en tierra – dije – y un caballo de veras rápido, pues nunca en mi vida tuve tanta prisa.&lt;br /&gt;“Si es así te llevaré a Edoras, donde reside el Señor de Rohan – me dijo – pues no está muy lejos.&lt;br /&gt;“Me alegré, pues en la Marca de los Jinetes de Rohan habitan los Rohirrim, los Señores de los Caballos, y no hay caballos como aquellos que se crían en el valle, entre las Montañas Nubladas y las Montañas Blancas.&lt;br /&gt;“¿Podemos confiar todavía en los Hombres de Rohan, tú crees?, le dije a Gwaihir, pues la Traición de Saruman había debilitado mi confianza.&lt;br /&gt;“Pagan tributo de caballos – me respondió – y todos los años mandan muchos a Mordor, o así se dice; pero no han caído aún bajo el yugo. Pero si Saruman se ha vuelto malo como dices, la ruina de esta gente no podrá tardar mucho.&lt;br /&gt;-Poco antes del alba me dejó en Rohan, y he alargado demasiado mi historia. El resto tendrá que ser más breve. En Rohan descubrí que el mal ya estaba trabajando: las mentiras de Saruman; y el rey no quiso prestar atención a mis advertencias. Me invitó a que tomara un caballo y me fuera, y elegí uno muy a mi gusto, pero poco al suyo. Tomé el mejor caballo de aquellas tierras, y nunca he visto nada que se le parezca.&lt;br /&gt;-Entonces tiene que ser una bestia muy noble – dijo Aragorn – y saber que Sauron recibe tales tributos me entristece más que muchas otras noticias que pudieran parecer peores. No era así cuando estuve por última vez en esas tierras.&lt;br /&gt;-Ni lo es ahora, lo juraría – dijo Boromir – es una mentira que viene del Enemigo. Conozco a los hombres de Rohan, sinceros y valientes, nuestros aliados; aún viven en las tierras que les dimos hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;-La sombra de Mordor se extiende sobre países lejanos – respondió Aragorn – Saruman ha caído bajo esa sombra. Rohan está sitiada. Quién sabe lo que encontraras allí, si vuelves alguna vez.&lt;br /&gt;-No por lo menos eso – dijo Boromir – de que regalan caballos para salvar la vida. Aman tanto a sus caballos como a sus familias. Y no sin razón, pues los caballos de la Marca de los Jinetes vienen de los campos del norte, lejos de la Sombra, y la raza de estos animales, como la de los amos, se remonta a los días libres de antaño.&lt;br /&gt;-¡Muy cierto! – dijo Gandalf – y hay uno entre ellos que debe de haber nacido en la mañana del mundo. Los caballos de los Nueve no podrían competir con él; incansable, rápido como el soplo del viento. Sombragris lo llaman. Durante el día el pelo le reluce como la plata, y de  noche es como una sombra, y para inadvertido. Tiene el paso leve. Nunca un hombre lo había montado antes, pero yo lo tomé y lo domé, y me llevó tan rápidamente que yo ya había llegado a la Comarca cuando Frodo estaba aún en los Túmulos, aunque salí de Rohan cuando él dejaba Hobbiton. (…)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5737230320946672282-8449651265505943350?l=eolywyn-de-rohan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/feeds/8449651265505943350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5737230320946672282&amp;postID=8449651265505943350' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8449651265505943350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5737230320946672282/posts/default/8449651265505943350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/07/los-rohirrim.html' title='Los Rohirrim'/><author><name>Una senderista.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00928656748634634837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_X8bROhxNJ04/TOaU10CNl3I/AAAAAAAAGBk/9AHrzypXTqE/S220/P2280053.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
